martes 1 de diciembre de 2009

1951: Un musical en París (vol. 1)

UN AMERICANO EN PARÍS

Título original: An american in Paris
Año: 1951
País: EE.UU.
Duración: 148 min.
Director: Vincente Minelli
Guión: Alan Jay Lerner
Música: Gerge Gershwin
Montaje: Adrienne Fazan
Fotografía: Alfred Gilks
Productor/es: Arthur Freed
Compañía: MGM
Intérpretes: Gene Kelly, Leslie Caron, Oscar Levant, George Guetary, Nina Foch, Ernie Flat, Alex Romero, Dick Humphries et al.

Ganadora de 6 Oscar: película, guión, fotografía en color, banda sonora, vestuario en color, decoración en color

Jerry Mulligan es un excombatiente de la 2ª Guerra Mundial que viajó a París para continuar su carrera de pintor callejero y encontrar inspiración para sus cuadros. Una noche conoce a Lise Bouvier, una joven francesa de la que se enamorará perdidamente. Ambos vivirán un romance apasionado, pero Jerry no sabe que Lise es la prometida de Henri Baurel, un famoso cantante de variedades y amigo personal de Adam, vecino y amigo del mismo Jerry.


Es curioso, pero de las peores películas de los Oscar hasta el momento, tres de ellas son musicales. Y es triste, porque es uno de los géneros que más me gusta. Mucha gente piensa lo contrario, que es inverosímil que la gente vaya hablando por la calle y luego se ponga a cantar (igual de inverosímil es que una casa vuele atándole unos globos, pero eso no lo dice nadie). El problema no es ese, sino lo bien o lo mal que esté hecha la película. Hay musicales que están rodados con elegancia y fuerza, como "West Side Story" u "Oliver", pero hay otros que están hechos simplemente para el lucimiento de tal o cual actor. Este es el caso de "Un americano en París", filme hecho para divertimento de Gene Kelly, grandísimo artista y portentoso bailarín, pero que no es otra cosa que la peor patochada que ha sido premiada en los Oscar.

En primer lugar, quiero romper una lanza a favor de Gene Kelly. Es uno de los mayores y más famosos actores de la historia del cine y no se le puede negar que verle bailar es una delicia. Puede que sean bailes chorras o lo que digáis, pero yo, personalmente, soy incapaz de hacer sus mismos pasos de baile. ¿Vosotros podéis a caso? Definitivamente, lo único salvable de esta demencial película.

Y es que el problema de "Un americano en París" es el tono pseudocómico que se le ha querido dar. Se podría decir que es justificado, porque es una comedia, pero no. Comedias son "Con faldas y a lo loco" o "Los caballeros de la mesa cuadrada", basadas en situaciones disparatadas pero con buen gusto, elegancia e inteligencia. La película de Minelli no es una comedia, sino una serie de situaciones absurdas protagonizadas por tres actores haciendo patochadas. Por eso, mientras que en ciertos musicales los números tienen una cierta elegancia, aquí da pena verlos. Al menos hay alguno simpático, como el de "I got rythm" que tenéis arriba o el número musical de Henry, que recuerda vagamente a aquel famoso número de "El gran Ziegfeld". Pero hay otros números que, si no dan vergüenza, dan sueño, como la secuencia de Adam tocando el piano en una orquesta o el número musical de 18 minutos ininterrumpidos al final de la película. Sí, 18 minutos de Gene Kelli bailando. Os recomiendo en este punto que le deis a rewind, porque son minutos difícilmente soportables y uno ya sabe cómo va a acabar la película, así que no se pierde nada. Al final, la duración de la película sería de una escasa hora y media, afortunadamente.

Una película, en definitiva, bastante vergonzosa. Quizá si os pilla un buen día os guste, sobretodo si os van este tipo de musicales, estilo "Cantando bajo la lluvia", mucho mejor que esta. No sé si "Un americano en París" será la peor película de los Oscar, pero sí la más injusta ganadora, pues ¿cómo se explican sus seis estatuillas estando nominada "Un tranvía llamado deseo"? Algo debieron fumar los de la Academia, pues incluso la película "La reina de África", que supuso el único y merecido Oscar de Humphrey Bogart en toda su carrera, no estuvo nominada a mejor film. Sinceramente, hay cosas que nunca entenderé.

domingo 29 de noviembre de 2009

1950: Todo acerca de Eva

EVA AL DESNUDO

Título original: All about Eve
Año: 1950
País: EE.UU.
Duración: 132 min.
Fecha de estreno en España: 12 de abril de 1952
Director: Joseph L. Mankiewicz
Guión: Joseph L. Mankiewicz
Música: Alfred Newman
Montaje: Barbara MacLean
Fotografía: Milton Krasner
Productor/es: Darryl F. Zanuck
Compañía: 20th Century Fox
Intérpretes: Bette Davis, Anne Baxter, George Sanders, Celeste Holm, Gary Merrill, Thelma Ritter, Marilyn Monroe et al.

Ganadora de 6 Oscar: película, director, guión, actor secundario, vestuario, sonido

Eva Harrington es una joven enamorada del teatro. Esta pasión le lleva a viajar a Nueva York para ver a su ídolo, Margo Chaning, una de las mejores actrices de Broadway. Tal es su adoración por esa actriz que Eva la espera todos los días a la salida y a la entrada del teatro y se ve todas y cada una de las representaciones. Una noche contacta con Karen, la esposa de un famoso guionista de Broadway y mejor amiga de Margo para que, por medio de ella, le ayude a conocer a su ídolo. Finalmente se conocen y surge entre ellas una gran amistad. Eva comienza entonces a codearse con las estrellas del espectáculo e incluso hace sus pinitos en el teatro... pero es en ese momento en el que descubren que es una grandísima actriz y que su belleza y juventud hacen de ella una prometedora estrella. Será entonces cuando surjan en ella aires de grandeza y comience una competencia desleal ante su antigua amiga e ídolo Margo Chaning.

En esta edición de los Oscar, los intérpretes y, en especial las actrices, obtuvieron un gran protagonismo. Las dos grandes triunfadores de este año están protagonizadas por féminas: "El crepúsculo de los dioses", una de las mejores películas de Billy Wilder, tenía a Gloria Swanson como protagonista y en "Eva al desnudo" cuatro eran las actrices en papeles importantes. De hecho, fueron sus cuatro actrices (dos en un papel principal y dos en un papel secundario) las que estuvieron nominadas, alcanzando así la película la nada desdeñable cifra de 14 nominaciones. Y es que "Eva al desnudo" una de las mejores películas de los Oscar (se me está poniendo difícil el top 10) merece todas ellas y más.

Como se trata de una película sobre el teatro, sus intérpretes y el mundo que les rodea, "Eva al desnudo" es un filme de actores. A pesar de una dirección muy sólida y de un guión soberbio, es sobre ellos donde recae todo el peso de la película. Los actores masculinos están realmente bien, pero es George Sanders (al que vimos en "Rebeca" hace unos cuantos años) el que se lleva la alma. Su papel de locuaz y mordiente crítico teatral goza de una intensidad y un carisma insólitos. Incluso se puede decir que él es el que mejor parado sale de toda la película. Una interpretación que le valió un Oscar al mejor actor secundario.

Pero son las actrices las que dominan esta película. Las dos secundarias, Thelma Rither y Celeste Holm, hacen un gran trabajo, pero son las dos protagonistas las que vuelan por encima de todas ellas e incluso de todos los demás intérpretes del film. La gran Bette Davis, en el papel de Margo Chaning, una gran actriz a la que todo el mundo adora pero que se está haciendo mayor, está perfecta en una de las mejores interpretaciones que se hayan podido dar en la historia del cine. La preciosa Ann Baxter compone a una dulce y decidida Eva Harrington, un personaje al principio inocente, pero que se complica y endurece a lo largo de la película. Un personaje muy complejo, que llega a su culmen en una de las secuencias finales, la del hotel, en un memorable duelo interpretativo en el hotel. Con estas dos grandes actrices y lo bien que actúan me extrañó en un principio que no ganaran ninguna el Oscar a la mejor actriz. Pero es que ese año estaba nominada Gloria Swanson por la anteriormente mencionada "El crepúsculo de los dioses", que fue quien ganó sin discusión alguna. Se cuenta que cuando esta recibió el premio a la mejor actriz, Bette Davis la comentó: "Querida, ¿por qué no pudiste esperar hasta el año que viene?".

En definitiva, un auténtico peliculón cuyos dos pilares fundamentales son un grandísimo guión y unas interpretaciones colosales, especialmente de la pareja de actrices protagonistas, aunque el resto de actores están magníficos. Un filme imprescindible para todo amante del cine. Desgraciadamente, las dos siguientes películas no le llegan a "Eva al desnudo" ni a la altura del betún.

jueves 26 de noviembre de 2009

1949: Un gran poder conlleva una gran responsabilidad

EL POLÍTICO

Título original: All the king's men
Año: 1949
País: EE.UU.
Duración: 120 min.
Director: Robert Rossen
Guión: Robert Rossen, según la novela homónima de Robert Penn Warren
Música: Louis Gruenberg
Montaje: Al Clark
Fotografía: Burnett Guffey
Productor/es: Robert Rossen
Compañía: Coluimbia Pictures
Intérpretes: Broderick Crawford, Mercedes McCambridge, John Ireland, Joanne Dru, John Derek, Shepperd Strudwick, Anne Seymour et al.

Ganadora de 3 Oscar: película, actor principal, actriz secundaria

Willy Stark es un campesino que decide dedicarse a la política, soltando discursos entre la gente para protestar contra el sistema. Aunque alcanzó gran fama con su honradez y carisma, fracasa en todos sus objetivos y se olvida de esa manía estúpida. Pero años después regresa el gusanillo de la política y decide presentarse a gobernador del estado. Allí, a pesar de caer derrotado, conoce los métodos que utilizan los políticos para triunfar en unas elecciones, con lo que decide aplicarlas él mismo. Es en ese momento en el que Willy, ansioso de poder, empleará todos los medios que están en su mano para ganar, aunque ello suponga alejarse de la honradez con la que fue conocido en sus inicios.

Posiblemente esta película no os suene. Su título original, "All the king's men" (Todos los hombres del rey) puede que os suene más, por aquello de ser un reciente remake de esta película, protagonizada por Sean Penn y Anthony Hopkins entre otros. Pero no estoy hablando del remake, sino de "El político", la ganadora del Oscar a la mejor película en esta edición, un ejemplo de film que pudo haber sido una de las grandes pero no lo fue por una principal causa: la dirección.

"El político" es una película muy sosa. Esa es la palabra. Posee una interpretación intensa del protagonista, sí, pero carece de ritmo, de garra, de fuerza. Hay momentos en lo que atrapa y engancha, pero se desvanecen para volver después. Es una película con muchos altibajos que incluso puede llegar a resultar aburrida. Y es una lástima, porque goza de una interpretación impresionante de Broderick Crawford, pero sobre todo de un grandísimo guión, no por las frases o diálogos, sino por la complejísima construcción de los personajes. Sorprende que en esta película, que aparenta tan poca cosa, se escondan personajes tan complejos, con tantos matices. Ninguno es blanco o negro, sino grises. No sabes por donde van a salir.

Y es que la película no es simplemente una crítica a la política, sino a todos los que ansían el poder, no ya como jefes de estado, sino médicos, jueces y demás personajes que pueden alcanzar poderío. Ningún personaje se salva. No hay un personaje que pueda considerarse bueno completamente. Algunos tienen oscuros secretos que sacar a la luz, otros no parecen tan justos y otros, simplemente, cambian de forma de pensar como quien cambia de chaqueta, siempre que se vean favorecidos. Hay un personaje femenino que cambia tanto de partido y de forma de pensar, que creía que eran dos personajes distintos interpretados por dos actrices distintas. Pero eran la misma. Incluso el propio protagonista tiene algo que lo hace moralmente dudoso.

Este tipo de personajes, tan oscuros y complejos son típicos del mejor cine negro que jamás se ha realizado. Y he ahí el problema de "El político": no es cine negro. Si el filme hubiera tenido más intensidad, más fuerza, más oscuridad, más crudeza (mucha más de la que tiene), habría podido convertirse en un peliculón. El tema de la corrupción política y cómo salpica incluso a las personas que se creían más honradas, es un tema que le viene como anillo al dedo al género negro. Ya hay películas, como "Chinatown" que hablaron de la corrupción política en uno de los mejores ejemplos de cine negro que existen. Pero "El político" no lo es, y con ello se echa a perder unos personajes tan ricos de los que se saca mucho partido, pero se podría haber sacado mucho más.

En definitiva, una película insulsa, sin fuerza, a ratos aburrida, con unos personajes muy complejos que podían haber sido mejor tratados en una cinta más profunda y tenebrista. Unas interpretaciones magníficas, sobre todo la del actor principal. No se le puede negar la osadía de estrenar este tipo de película en el año 1949, ni tampoco se puede decir que sea mala (que no lo es), pero es una cinta que deja mucho, muchísimo que desear.

Y entramos en la década de los 50, unos años en los que la calidad de muchas de las películas es bastante dudosa e inexplicable es que hayan ganado tan distinguido premio, habiendo otros filmes de mejor calidad. No sólo llama la atención esto, sino la cantidad de películas indignas que lo han ganado, a veces incluso de forma consecutiva. ¿Supondría esto los primeros avisos de la decadencia de la industria hollywoodiense? Habrá que esperar, a ver que nos depara el futuro. O mejor dicho, el pasado...

lunes 23 de noviembre de 2009

1948: Cuando el teatro y el cine se fusionan

HAMLET

Título original: Hamlet
Año: 1948
País: Gran Bretaña
Duración: 150 min.
Fecha de estreno en España: 17 de noviembre de 1949
Director: Lawrence Olivier
Guión: William Shakespeare
Música: William Walton
Montaje: Helga Cranston
Fotografía: Desmond Dickinson
Productor/es: Lawrence Olivier
Compañía: J. Arthur Rank Enterprise/Two Cities
Intperpretes: Laurence Olivier, Jean Simmons, Eileen Herlie, Basil Sydney, Peter Cushing, Felix Aylmer, Stanley Holloway, Esmond Knight, Anthony Quayle, Christopher Lee et al.

Ganadora de 4 Oscar: película, director, vestuario, dirección artística

Hamlet, heredero al trono de Dinamarca, recibe una noche la visita del fantasma de su difunto padre. Este le confiesa que fue asesinado por su hermano, el tío de Hamlet y actual rey. Desde ese momento, el joven príncipe deberá buscar la forma de matar al actual monarca para vengar así la muerte de su amado padre.

En muchas de mis visitas a los teatros madrileños para deleitarme con el arte de los mejores dramaturgos españoles, mi hermano y yo solemos discutir sobre un tema la mar de interesante: si grabas con una cámara una obra de teatro, ¿es cine o una simple obra de teatro filmada? Puede que parezca una chorrada de tema, pero en boca de dos personas que saben (no mucho) de cine y de teatro la discusión puede durar horas sin una solución clara. Pero es entonces cuando llega a mi conocimiento una película que pretende esclarecer más o menos el tema de tan aparentemente complicado dilema: "Hamlet", dirigida por Sir Lawrence Olivier, una auténtica obra de teatro filmada. Aunque, si digo la verdad, creo que esta película no supone una solución al debate, pues no es una película: es un peliculón.

Como he dicho, esta versión de Lawrence Olivier sobre la famosa obra de William Shakespeare es una auténtica obra de teatro. No tiene un guión adaptado a partir de la obra del dramaturgo inglés, si no que ese texto, con algunos recortes, es el que sirve de guión a la película, de tal forma que los actores recitan los versos de "Hamlet" ante la cámara. Asimismo, las interpretaciones están igual de cargadas como si de una actuación de teatral se tratase. Incluso los decorados se nota que son de cartón piedra (curioso que haya ganado el Oscar a la mejor dirección artística), eso sí, muy elegantes. A pesar de todo, Sir Lawrence Olivier dirige a los actores con soltura y todos ellos están magníficos, especialmente el propio Olivier, el único actor hasta el momento que ha ganado un Oscar al mejor actor dirigiéndose a sí mismo. Con todo esto y ante los ojos de un espectador poco acostumbrado, la película puede parecerle repugnante y un tanto complicada de entender con tanto verso. Es cierto que, para aquellos espectadores a los que no les guste el teatro, "Hamlet" no les va a gustar.

Pero si "Hamlet" ganó un Oscar a la mejor película es porque tiene que ser una película y, en efecto, es. ¿Qué hace que se la considere como tal? Pues unos movimientos de cámara estudiados y una fotografía y un montaje previamente planificados. La película, a pesar de que posee factores puramente teatrales, como la interpretación o los decorados, tiene una narración cinematográfica. Esta es la diferencia entre un teatro filmado (una videocámara que rueda, por ejemplo, una ópera de Mozart) con una obra de teatro narrada con lenguaje cinematográfico. En la película que nos ocupa, un ejemplo de narración cinematográfica está en la preciosa secuencia en la que toda la corte presencia la obra de teatro, con una cámara que se mueve repetidamente, de derecha a izquierda de la pantalla, mostrándonos de cara la función y de espaldas y entre sombras a los espectadores, secuencia que demuestra que el señor Olivier no sólo era un gran director escénico, si no un muy buen director de cine, merecedor del Oscar también en este apartado.

Así que, a modo de conclusión, se puede decir que "Hamlet" es un perfecto híbrido entre obra de teatro y película cinematográfica, donde delante de la pantalla hay unos actores espléndidos y un atrezzo digno de los mejores teatros del mundo, pero que detrás hay una planificación de cada escena y un director que no titubea a la hora de contar cosas a través de las imágenes y no sólo por medio de la palabra. Este estilo se intentó imitar 13 años después en nuestro país, con "La venganza de Don Mendo", adaptación de la divertida obra de Pedro Muñoz Seca por el excelente actor Fernando Fernán Gómez, pero que no alcanzó la maestría y la belleza que alcanzó la obra más famosa de Lawrence Olivier.

PD: Para gozar de la película en todo su esplendor es recomendable verla en versión original, para disfrutar de la musicalidad de los versos de Shakespeare y la fantástica entonación de los actores, pero hay que reconocer que el doblaje es absolutamente magistral. Tal calidad alcanza, que la única versión disponible en DVD de esta película no ha sido remasterizada ni redoblada, por temor a que lo puedan estropear. Eso sí, la calidad de imagen y sonido dejan mucho que desear.

domingo 22 de noviembre de 2009

1947: Cómo ser judío y no morir en el intento

LA BARRERA INVISIBLE

Título original: Gentelman's agreement
Año: 1947
País: EE.UU.
Duración: 120 min.
Fecha de estreno en España: 27 de enero de 1949
Director: Elia Zakan
Guión: Moss Hart, según la novela homónima de Laura Z. Hobson
Música: Alfred Newmnan
Montaje: Harmond Jones
Fotografía: Arthur Miller
Productor/es: Darryl F. Zanuck
Compañía: 20th Century Fox
Intérpretes: Gregory Peck, Dorothy McGuire, John Garfield, Celeste Holm, Anne Revere, June Havoc, Albert Dekker et al.

Ganadora de 3 Oscar: película, driector, actriz secundaria

Phillip Green es un periodista que acaba de llegar a Nueva York con su hijo y su madre. Su editor, el señor Minify, le ha pedido que escriba una serie de artículos sobre el antisemitismo, pero debido a que hay gran cantidad de ellos, quiere que Phillip le de un punto de vista especial y novedoso, para que la gente se sienta atraída. Al principio Phil no encontrará el enfoque necesario para su artículo, pero una noche da en el clavo: como es un recién llegado y nadie le conoce, se hace pasar por un judío, para sentir en sus propias carnes los sucesos que quiere escribir. Pero lo que parecía un mero método para escribir su artículo se convertirá en una auténtica obsesión.

Elia Kazan, afamado director de origen turco, no es demasiado bien recibido en EE.UU. sobre todo después de esa mala fama que cogió delatando a sus compañeros de profesión durante la Caza de Brujas. Pero no hay que negar que fue un gran cineasta y dirigió dos grandes películas como "Un tranvía llamado deseo" o "La ley del silencio". Pero en esta ocasión no tuvo tanta suerte, o tanto talento, pues "La barrera invisible" o "Pacto de caballeros" como indica su título anglosajón, no alcanza ni a la altura del betún a las dos cintas mencionadas anteriormente.

"La barrera invisible" es parecida a "Los mejores años de nuestra vida" en relación a que no hay nada que sobresalga por encima de todo. Salvo que en este caso, nada alcanza la maestría de la película de Wyler, ni muchísimo menos. Lo único que se podría destacar es la actuación del siempre excelente Gregory Peck, que realiza una gran interpretación, pero no al nivel de otras películas como "Moby Dick" o "Matar a un ruiseñor". Al filme le falta intensidad, garra, fuerza, sus situaciones, que en teoría deberían impactar y conmover, no cumplen ninguna cosa. Es una cinta que te deja con la misma sensación que antes de verla.

Lo único que hace interesante a esta película es su guión o, mejor dicho, su argumento. Es interesante ver las reacciones de la sociedad de aquella época ante los judíos y las distintas situaciones que el protagonista vive, como ser rechazado en un hotel, mandar dos cartas a distintos periódicos, una con su nombre original y otro con un nombre judío (intuís cual fue la que aceptaron, ¿verdad?), e incluso personas que, aunque no eran antisemitas y respetaban a los judíos, tenían miedo de presentárselos a sus familiares o amigos. Sin embargo, como he mencionado antes, ninguna impacta ni llama excesivamente la atención.

En principio, no es una película que merezca demasiado todos los Oscar que ganó, pero viendo las películas competidoras con ella (ninguna de ellas destacable) y que acababa de terminar la 2ª Guerra Mundial, había una gran sensibilidad por el colectivo judío, masacrado en ese conflicto, con lo que seguramente, en aquella época, la película estuvo de rabiosa actualidad. Ahora, aunque aplicable a otros colectivos actuales, interesa lo justo, pero no lo suficiente, como para ser digna ganadora. De hecho, en esa edición de los Oscar, hubo un buen reparto de premios, siendo 12 las películas galardonadas, sin que hubiera una que destacara por encima. En fin, una película que, como se suele decir, ni fu ni fa.

sábado 21 de noviembre de 2009

1946: Héroes de papel higiénico

LOS MEJORES AÑOS DE NUESTRA VIDA

Título original: The best years of our lives
Año: 1946
País: EE.UU.
Duración: 163 min.
Fecha de estreno en España: 18 de marzo de 1974
Director: William Wyler
Guión: Robert E. Sherwood, según la novela "Glory for me", de Mackinlay Kantor
Música: Hugo Friedhofer
Montaje: Daniel Mandell
Fotografía: Gregg Tolland
Productor/es: Samuel Goldwin
Compañía: MGM
Intérpretes: Dana Andrews, Fredric March, Myrna Loy, Harold Russell, Teresa Wright, Virginia Mayo, Cathy O'Donnell, Hoagy Carmichael et al.

Ganadora de 7 Oscar: película, director, guión adaptado, actor, actor secundario, montaje, música

Homer, Al y Fred son tres veteranos de guerra que, tras finalizar la 2ª Guerra Mundial, se disponen a volver a casa a comenzar una nueva vida. Muchos han sido los años que han pasado fuera y ansían como nunca regresar, pero al llegar allí descubrirán que muchas cosas han cambiado y verán que todo por lo que han luchado, todo lo que han vivido, no sirve de nada en el mundo real.

El cine bélico es un género muy tratado en el cine y muy socorrido también, pues puede abarcar desde cine de acción, hasta histórico, policiaco, cine negro, o incluso comedia. De hecho, muchas de las mejores películas de la historia de los Oscar, como "Lo que el viento se llevó", "Casablanca", "Sin novedad en el frente", "El puente sobre el río Kwai" o "Lawrence de Arabia" entre otras, tienen el trasfondo de una guerra. Esto es lógico, teniendo en cuenta que tanto el cine como la guerra alcanzaron su auge en el siglo XX. Pero nunca, o casi nunca, nos han contado que pasa después de una guerra. No ya la miseria de los pueblos y ciudades partícipes, sino cómo era la vida de los guerreros que lucharon en los conflictos tras volver a casa, cómo podían enfrentarse a la vida después de lo que habían vivido, cómo olvidar todo el horror que habían sufrido y volver a ser los de antes. Como para todo hay una primera vez surgió "Los mejores años de nuestra vida", posiblemente, una de las mejores películas de toda la historia de los Oscar.

Algunos se sorprenderán y se asustarán al ver que la película dura casi tres horas (no entiendo esa manía, pero bueno), pero creedme si os digo que son casi tres horas de cine en estado puro. Si la anterior ganadora era una película fruto de la asombrosa interpretación de Ray Milland, en esta no hay un aspecto que destaque por encima de los demás, no porque no estén a la altura de las circunstancias, sino porque todo, absolutamente todo, es maravilloso. Es un ejemplo de interpretación, montaje, fotografía, dirección, música e incluso sonido, y todo ello a un altísimo nivel, de tal forma que te puedes encontrar una secuencia dominada por la intensidad de los actores y la siguiente todo fruto de la maestría del director con la cámara, a la siguiente una secuencia meramente dramática con una música magnífica y al otro una escena cómica. Y todo ello sin desentonar en absoluto, con una elegancia casi insólita.

El reparto, sin que figuren grandes estrellas, es asombroso, principalmente los tres protagonistas principales. Dana Andrews (que es un hombre, a pesar de su afeminado nombre) está magnífico en el papel de Fred Derry, un piloto de aviones que descubre que su despampanante mujer sólo está con él por su dinero y para presumir de un marido héroe de guerra. En cuanto guarda el uniforme militar, ella le pide que se lo ponga. Cuando deja de cobrar la pensión que le daba el ejército y Fred debe trabajar de heladero (hay una sutil diferencia entre ser general y vender helados, aunque me gusta más la segunda opción) ella no consiente salir con alguien que tiene ese trabajo. Fredric March está inconmensurable en su papel de Al, el personaje que, a priori, es el que menos problemas tiene: una familia feliz, una esposa que le ama, unos hijos maravillosos... pero debe volver a su antiguo trabajo de banquero y en un rol que no le gusta: encargado de proporcionar préstamos a veteranos de guerra, con lo que debe debatirse entre no prestar dinero para así contentar al banco, o compadecerse de sus compañeros veteranos y concederles el crédito. Esta interpretación le valió el merecidísimo Oscar al mejor actor.

Pero el personaje más asombroso es el de Homer, un marino que nunca luchó en un combate, pero que perdió las dos manos en un accidente naval. El papel está interpretado por Harold Rusell, un actor amateur, un veterano de guerra real, que perdió las manos de verdad en la 2ª Guerra Mundial. Los ganchos que lleva por manos, para el asombro de todos, no son efectos visuales, sino ganchos reales, como se puede comprobar en las fotos que le hicieron al recoger el merecidísimo Oscar al mejor actor secundario. Según cuentan, William Wyler le descubrió en uno de sus documentales sobre los veteranos de guerra y le contrató para su siguiente proyecto, que fue este. Después de este papel, alcanzó tal fama, que colaboró con distintas asociaciones en defensa de los minusválidos, consiguiendo grandes logros. Su papel en la película es realmente espeluznante, interpretando a un joven que, atormentado por lo que piensen los demás sobre sus manos, se aísla completamente de su familia, incluso de su prometida, complicando su relación de manera alarmante. Además, el improvisado actor consiguió un Oscar honorífico, siendo el único actor en la historia de estos premios que ha ganado dos estatuillas por el mismo papel.

El resto de actores también le va a la zaga, o mejor dicho de actrices, pues el resto, salvo algún que otro personaje (el tío Butch, por ejemplo), son féminas. Myrna Loy y Virginia Mayo interpretan, respectivamente, a las esposas de Al y Fred, ambas con gran eficacia. Cathy O'Donnell, en el papel de Wilma, la novia de Homer, derrocha amor y ternura con su interpretación. Pero si hay una actriz que deslumbra a todos con su presencia es, por supuesto, mi adorada Teresa Wright. Su papel, al principio como una simple ama de casa, hija de Al, derrochando dulzura y enamorándonos literalmente de ella, evoluciona hasta convertirse en la partícipe de un romance imposible de llevar a cabo, lleno de sufrimiento y angustia, que la joven actriz recrea a la perfección. Es lamentable que se llevase el Oscar por su insulso papel en "La señora Miniver" y en esta película no lograse tal galardón, y ni siquiera estuviese nominada.

Pero como he dicho, el reparto, a pesar de estar insuperable, no es lo único que tiene la película, sino que el apartado técnico es, sencillamente, magistral. William Wyler, después de su lamentable participación en "La señora Miniver", se resarce con con esta película, demostrando una maestría narrativa como pocas veces he podido ver en un director. El montaje, la fotografía, la música e incluso el sonido son empleados de forma impecable por el realizador germano-estadounidense, llegando a su culmen en la secuencia de la boda del final, una secuencia que deberían poner en todas las escuelas de cine como ejemplo de lo que es el uso del montaje y del sonido en la narración cinematográfica. Describiría en qué consiste esta grandísima secuencia, pero sería desvelar el final y no me gustaría. Además, quiero que veáis la película y descubráis esa escena vosotros mismos.

Como veis, el éxito de "Los mejores años de nuestra vida" no es casual. Ganó 7 Oscar, varios Globos de Oro (entre ellos al mejor drama) y un BAFTA a la mejor película, lo que se podría considerar el triplete de los premios cinematográficos. El éxito también se trasladó a las taquillas, recaudando, nada más y nada menos, que más de 11 millones de dólares de aquella época. Fue la pionera de muchas películas que, a partir de ese momento, se centraron en mostrar las dificultades adaptativas de los militares una vez acabado el conflicto. Unos hechos, todos estos, que demuestran que este filme es uno de los mejores de los Oscar y muy probablemente, de toda la historia del cine.

Mi reino por un día

500 DÍAS JUNTOS


Título original: (500) Days of Summer
Año: 2009
País: EEUU
Duración: 95 min
Director: Marc Webb
Guión: Scott Neustadter, Michael H. Weber
Fotografía: Eric Steelberg
Música: Mychael Danna, Rob Simonsen
Reparto: Joseph Gordon-Levitt, Zooey Deschanel, Geoffrey Arend, Chloe Grace Moretz, Matthew Gray Gubler, Clark Gregg, Patricia Belcher, Rachel Boston, Minka Kelly, Charles Walker
Commpañía: Fox Searchlight Pictures

Mi puntuación filmaffinity: 8
Puntuación filmaffinity: 7,0



Así comienza el primero de los 500 días, con un impulso irracional hacia algo peligroso, tentador y prohibido. Y poco a poco nos adentraremos en la historia de esos casi dos años narrados con atrevimiento y eficacia. Realmente hay que ser valiente para hacer una película así en tiempos como estos; una película dulce y amarga, que encierra escenas maravillosamente tiernas y fríos pinchazos de un dolor insoportable. También, y esto es muy importante, abundan los elementos cómicos (con momentos ciertamente brillantes), que le restan pomposidad y presunción a todo el invento. Sobre la historia en sí no quiero revelar nada que no haya sido dicho en la introducción, aunque no hay nada que no se haya dado tantas y tantas veces, tantas ocasiones en que el mundo ha girado en torno a dos personas para súbitamente detenerse y seguir adelante de forma imposible e imparable.


Nótese que la canción es de la propia actriz protagonista

Alejándome de terrenos tan pantanosos, admito que la película me ha causado una honda impresión, y es que merece mis más sinceros elogios. La pareja protagonista está a la altura de un difícil papel. Él es ese hombre cuya existencia tan a menudo niegan las mujeres, mientras que a Zooey Deschanel le toca ser una chica encantadora pero prematuramente desengañada de la vida, hermética y con un punto impredecible, que huye de toda atadura emocional. En verdad, una mezcla tan natural como peligrosa, que se encargarán de acompañar unos maravillosos secundarios y una banda sonora exquisita.

Lo dicho, una película tan dura como encantadora. Pero están todos avisados: quien no sepa lo que es el amor probablemente no entenderá nada (¿acaso por eso se durmió el tipo de la fila siguiente?), el que lo haya conocido posiblemente se asome a un abismo infinito, un abismo lleno de eternidad y de belleza.