martes, 29 de diciembre de 2009

1962: Nada está escrito

LAWRENCE DE ARABIA

Título original: Lawrence of Arabia
Año: 1962
País: Gran Bretaña
Duración: 218 min.
Fecha de estreno en España: 1 de octubre de 1963
Director: David Lean
Guión: Robert Bolt y Michael Wilson, según la autobiografía de T. E. Lowrence "Los siete pilares de la sabiduría"
Música: Maurice Jarre
Montaje: Anne V. Coates
Fotografía: Fred A. Young
Productor/es: Sam Spiegel
Compañía: Columbia Pictures/Horizon Pictures
Intérpretes: Peter O'Toole, Anthony Quinn, Alec Guinness, Jack Hawkins, Omar Sharif, Claude Rains, Arthur Kennedy et al.

Ganadora de 7 Oscar: película, director, fotografía, montaje, música, dirección artística, sonido.

La película relata la autobiografía de T. E. Lawrence, militar del ejército británico durante la 1ª Guerra Mundial, hombre extravagante y con extraños modales, que fue enviado a Arabia para tratar con el príncipe Feishal y poder derrotar a los turcos. Tal fascinación produce a Lawrence el desierto, que acaba transformándose en un árabe, considerándole estos un auténtico dios.

A parte de las típicas discusiones entre el doblaje o el cine como espectáculo, en el mundo del séptimo arte hay otro debate encarnizado entre el cine como forma artística o como entretenimiento. Unos dicen que el cine es un arte y por ello tiene que mostrar imágenes bonitas, sin importar que aburra al espectador. Otros decimos que para que la gente se fije en la calidad artística de tal película, primero tiene que sentirse atraído por lo que cuenta. Si se aburre apagan la televisión y se van. Es decir, lo primordial es entretener al espectador. A partir de ahí hay que ir a por más, uno no debe conformarse con una peli simplemente entretenida, pero ante todo nunca tiene que aburrir. Todo esto lo digo porque a pesar de que "Lawrence de Arabia" sea considerada como una de las mejores películas de todos los tiempos (algo que no dudo un instante), ha producido en mi tal aburrimiento y tal sopor que lo que creía que iba a ser una experiencia única se ha convertido en una película infumable.

No sé si será porque la vi por la tarde, aunque "Ben-Hur" también la vi en esa hora y no me pareció aburrida. Quizá fuera algún otro factor, seguramente subjetivo, pero el caso es que me aburrí. Y es que la película es lenta, muy lenta, sin apenas acción. Ni siquiera la hay en las secuencias en las que debería haberla. En las dos grandes batallas de la película, las conquistas de Aqaba y Damasco, no hay acción ni intensidad. Tan sólo el director nos muestra un espectacular movimiento de cámara en el primer caso y, en el segundo caso, simplemente nos cuentan que los árabes llegaron antes. Lo único de acción a lo largo de las casi cuatro horas se concentra en la parte final, en las secuencias en las que vuelan trenes (me resulta familiar en David Lean) y en la matanza del grupo de turcos cuando van hacia Damasco, en la que vemos a un Lawrence absolutamente desatado en una lección de interpretación por parte de O'Toole.

Y es que, a pesar de la lentitud y el ritmo tedioso de la película, "Lawrence de Arabia" tiene cosas buenas, y muy muy buenas. Mientras sufría viendo que pasaban los minutos y no ocurría nada, me fijé en otros aspectos como la fotografía, montaje, música... y he de decir que realmente son magistrales. La preciosa fotografía, junto con la grandísima partitura de Maurice Jarre, nos trasladan literalmente al desierto. Lástima que no se pueda disfrutar en todo su esplendor en pantalla pequeña. El montaje, a pesar de ser lentísimo, es soberbio en lo que se refiere a las elipsis y enlaces de las escenas, y la ambientación, así como la dirección artística, son magníficas. También las interpretaciones son fabulosas, destacando la de un jovencísimo Peter O'Toole, que ofrece aquí su mejor interpretación.

Pero como he dicho, la película ni me ha emocionado, ni me ha sobrecogido ni nada. Es más, me ha aburrido. Yo pienso que la causa principal de que una película te resulte aburrida es culpa del espectador, y puede ser que en este caso sea así. Pero el resto de películas las vi en el mismo horario y por falta de ganas tampoco es, pues era esta una de las películas que más ganas tenía de ver. Las películas inglesas son conocidas por su lentitud, ahí están cintas como "Cabalgata" o "La vuelta al mundo en 80 días", por eso, cuando quieren hacer producciones mastodónticas de más de tres horas, el ritmo se hace insoportable. Supongo que será eso. La cuestión es que, la que parece una de las mejores películas de la historia, el filme nº 42 en el top 250 de IMDb, me ha aburrido muchísimo. Vale, voy en contra de lo que dice la mayoría de personas y quizá me equivoque (acepto reprimendas). Pero, como dice el propio T. E. Lawrence, nada está escrito.

2 comentarios:

Émera dijo...

Estoy de acuerdo, aunque no lo digo con total conocimiento de causa... yo empecé a verla y es lentísima... al final me iba y volvía al rato comprobando que no se trataba de que estuvieran introduciendo la película, los personajes al principio, sino que la lentitud era una constante... Eso si, los detalles técnicos muy buenos como muy bien dices...

Esto me recuerda a una discusión que durante mucho tiempo fue recurrente entre una amiga mía y yo. Ella afirmaba que para que una película sea buena tiene que gustarte y también que si te gusta, entonces es que es buena. Yo creo que ambas cosas, aunque cuando se unifican es cierto que ver cine se convierte en una delicia, no son estrictamente inseparables. Para mí, una película como esta es muy buena, pero no consiguió engancharme. Sin embargo, también hay películas con las que he disfrutado que eran peores en cuanto a interpretación o ejecución técnica...

Finalmente ninguna de las dos consiguió convencer a la otra... ;-)

Chuparrocas dijo...

A mí me ha pasado que hay películas magníficas, como esta o "Blade Runner", que cuando las vi me aburrieron muchísimo. Y por contra, auténticos bodrios como "La familia Stupid" o "Moulin Rouge", me han encantado.