jueves, 7 de enero de 2010

1969: El cine erótico también vale

COWBOY DE MEDIANOCHE

Título original: Midnight cowboy
Año: 1969
País: EE.UU.
Duración: 108 min.
Director: John Schlesinger
Guión: Waldo Salt, según la novela homónima de James Leo Herlihy
Música: John Barry
Montaje: Hugh A. Robertson
Fotografía: Adam Holender
Productor/es: Jerome Hellman
Compañía: MGM/United Artists
Intérpretes: Dustin Hoffman, Jon Voight, Brenda Vaccaro, Sylvia Miles, John McGiver, Ruth White, Bob Balaban, Barnard Hughes et al.

Ganadora de 3 Oscar: película, director, guión adaptado


Joe Buck es un joven de Texas, atractivo y soñador, que decide abandonar su pequeño pueblo para viajar a Nueva York y hacer fortuna. Espera trabajar de gigoló, pues según tiene entendido, allí la ciudad está llena de mujeres sedientas de amor. Pero cuando llega allí descubre que nada es como había pensado. En medio de la nada, desesperado y sin un duro, conoce a Rico, un vulgar ladronzuelo cojo en el que encontrará la única persona de confianza y un amigo fiel.

A finales de los 60 la industria del cine estaba apunto de extinguirse. Afortunadamente en los 70 surgió un grupo de cineastas que revolucionaron este arte, tanto narrativa como estéticamente. En ese grupo no estaba Schlesinger, pero parte de esa revolución se plasma en esta película, "Cowboy de medianoche", un filme totalmente underground, con una narración poco convencional y una temática provocativa que hizo que recibiera la calificación de X en EE.UU. Nadie apostaba que esta cinta, que a penas se pudo estrenar en cines, se hiciese con el Oscar más valioso, pero así fue, pasando además a la historia como la única película del género X que consigue el premio a la mejor película.

Como he dicho, "Cowboy de medianoche" es un filme poco convencional debudo a su narración, realizada en flashbacks, sus escenas con alto contenido erótico, tanto heterosexual como homosexual. Si embargo, también hay hueco para una historia. Es un filme que habla de la inocencia, de la amistad, de la desesperación, de lo salvaje de la sociedad. Hay tiempo para el drama, la comedia, las emoción. Es decir, que a parte de un filme provocativo y casi pornográfico tenemos una historia muy interesante, que trata temas muy comunes pero desde un punto de vista diferente. Quizá sea esto lo que hace de "Cowboy de medianoche" una grandísima película: contar historias tradicionales desde otra perspectiva.

Esa perspectiva particular se debe a Schlesinger y su gran talento, que llena la película de metáforas, imágenes con doble sentido y secuencias oníricas. Estas se suceden sobretodo en la primera parte del filme, en la que por medio de flashbacks se nos cuenta la historia del protagonista, como si se tratasen de recuerdos. Estos flashbacks desaparecen casi por completo a partir de la segunda parte de la película, cuando conoce más en profundidad a Rico, la única persona que le comprende y le aprecia. Es esa estabilidad emocional la que hace que Joe se sienta cómodo y por eso sus recuerdos a los que se aferraba desaparecen (y con él los flashbacks). Es un personaje el de Rico, interpretado magistralmente por Dustin Hoffman, que cambia por completo a Joe, un John Voigt en estado de gracia, como se ve al final del filme. Es decir, que "Cowboy de medianoche" es un ratrato de la psicología y las emociones de un curioso personaje, y esas emociones y sentimientos son expresados de forma perfecta por Schlesinger.

A parte de la dirección y de los actores, hay que destacar el montaje y una banda sonora liderada por el mítico tema "Everybody is talking at my" de Harry Nillson, así como un guión soberbio de Waldo Salt. Todo ello hace de "Cowboy de medianoche" una película inolvidable e impactante que, a pesar de compartir nominación con la exitosa "Dos hombres y un destino", se proclamó como la digna ganadora de la edición de 1969 de los Oscar. Ahora que lo pienso, año 69... película X... ¿en qué estaban pensando los académicos?

3 comentarios:

Émera dijo...

Qué año más propicio para que ganase una película erótica, no?? Jejejeje...

Chuparrocas dijo...

Yo creo que lo hicieron a propósito.

Anónimo dijo...

Esta peli posee la que para mí es la mejor interpretación de Dustin Hoffman en toda su carrera, que ya es difícil. Como prueba de lo que digo, obsérvese la secuencia del autocar.