domingo, 29 de marzo de 2009

El testamento del doctor Eastwood

GRAN TORINO

Título original: Gran Torino
Año: 2008
País: EE.UU.
Duración: 120 min.
Fecha de estreno en España:
6 de marzo de 2008
Director:
Clint Eastwood
Guión:
Nick Schenk y David Johansson
Música:
Clint Eastwood
Montaje:
Joel Cox y Gary Roach
Fotografía:
Tom Stern
Productor: Clint Eastwood, Robert Lorentz y Bill Gerber
Compañía:
Warner Bros. Pictures
Intérpretes:
Clint Eastwood, Christopher Carley, Bee Vang, Ahney Her, John Carroll Lynch, Cory Hardrict, Brian Haley, Geraldine Hughes et al.

Walt Kovalski es un anciano veterano de la guerra de Corea que acaba de enviudar. Esta situación hace que sea el único americano en un barrio habitado en su totalidad por inmigrantes y esa soledad hace que aumenten sus prejuicios raciales, convirtiéndole en un hombre esquivo y desagradable. Pero todo cambia cuando conoce a Thao, un vecino asiático que intenta robar su Gran Torino, su bien más preciado. Como signo de arrepentimiento, la familia de Thao pide a Walt que trabaje para él y así perdonarle. Esto hace que surja entre ellos una profunda relación de amistad, con lo que Walt intenta a toda costa conducir a Thao por el buen camino en un barrio donde los chicos de su edad acaban siendo maleantes.

Todo lo que se diga sobre Clint Eastwood hoy en día es poco. Que si es un mito del cine, un director de culto, el único cineasta que ofrece algo de calidad en el pobre estado de forma del cine estadounidense actual... Pero hay que ser conscientes de que es un realizador demasiado bueno y todo lo bueno no puede durar demasiado. No quiero decir que se vaya a morir, ni mucho menos. Espero que eso ocurra lo más tarde posible. Pero sí es cierto que Clint se siente viejo y quizá no se sienta con demasiadas fuerzas para rodar durante muchos años más. De hecho, su de momento última película, según sus propias palabras, es la última en la que actuará. Y esta película, "Gran Torino", es una muestra de los últimos años de un director brillante.

"Gran Torino" a sido bastante olvidada, por aquello de no estrenarse junto con las grandes candidatas a los Oscar. En esa época se estrenó "El intercambio", película mucho más potente e impactante que esta última. Y es que "Gran Torino", sin dejar de ser una gran película, es bastante floja. Muchos la denominan un a película "atípica". Es cierto que tiene un tono mucho más optimista y luminoso que el resto de sus trabajos, pero la destreza del director sigue siendo la misma. La técnica y el pulso narrativo y dramático sigue siendo el típico de Clint. Los actores están realmente bien, incluso el propio Eastwood sorprende con un registro cómico poco usual en él. La fotografía, montaje, música y demás aspectos están en el tono de sus anteriores trabajos. Aun así, da la impresión de ser algo más floja que sus anteriores películas.

Pero lo que más llama la atención de "Gran Torino" no es su técnica, sino el trasfondo, pues el último trabajo de Eastwood es un filme en el que el director se muestra a sí mismo en la pantalla en una especie de testamento en el que critica toda su carrera y su situación actual dentro del mundo del cine. Al igual que Eastwood es el único director de tintes clásicos dentro de un cine modernizado por el ordenador, Kovalski es el único anciano en un barrio inmigrante, el único reducto de "antigüedad" que queda en la zona. Además, su fama de tipo duro, con su escopeta, sus gruñidos y su hábito de escupir en el suelo es una parodia de los personajes de western que interpretó en el pasado y su final es una clara muestra del fin que quiere darles. ¡¡SPOILERAZO!!: La muerte de Kovalski no significa otra cosa que la muerte de todos esos personajes, que aunque fuesen violentos y descarados, sirvieron a Clint Eastwood para convertirse en la leyenda que es hoy en día. Por eso el destino de Kovalski es una forma de deshacerse de ese pasado ante todos los espectadores, de disculparse, de dejarlos atrás y mostrar otra cara distinta por la que estos le recuerden. FIN DEL SPOILER. Este claro paralelismo entre personaje y director se muestra como un intento de cerrar puertas y atar cabos antes de su final, al igual que alguien intenta solucionar todos sus problemas antes de morir. Por eso "Gran Torino" produce pena, pues todo indica que esta será una de sus últimas películas.

Quizá su falta de fuerza y su extraña decisión de hacer dos películas en un año esté ahí. Eastwood sabe que le queda poco tiempo (cinematográficamente hablando, esperemos) y ha decidido rodar un filme sencillo en el que muestre más sobre sí mismo que sus propios personajes, como si fuese una gran despedida. Parece una película hecha por una necesidad de satisfacción personal más que por el impulso de contar una historia. Por eso "Gran Torino" no es tan grande como se hubiese esperado de su director. Aun así es una película muy recomendable de ver, pues el genio de San Francisco nunca decepciona. Espero que podamos disfrutar de su cine durante muchos años más.

2 comentarios:

Emilio dijo...

No puedo estar de acuerdo con la calificación de "floja" ni de poco impactante. Meter al Clint que "se cargaba los puentes" o se convertía en un pistolero de Missouri entrando en el saloon con balas para pocos de los presentes en un alambique y destilar esta película me pareció en directo potentísimo y en frío muy profundo. Hablar del argumento de la película es difícil cuando toda ella es simplemente Clint, quien es, como bien dices, brillante.

Y si Clint siempre resulta apabullante, pues su eau de fleur aún más.

Chuparrocas dijo...

Emilio, es cierto que tiene momentos de gran impacto, sobretodo los del final. Pero si comparamos esta película con la crudeza de filmes como "Million Dollar Baby", "Cartas desde Iwo Jima", "El intercambio" o incluso "Mystic River", que es bastante más "luminosa" que todas las anteriores, "Gran Torino" es floja. No tiene esa oscuridad y ese pesimismo que inunda sus anteriores películas.

No sé a qué te refieres con la segunda frase. Quizá hagas referencia a la "dureza" de los personajes de Clint en contraposición al optimismo y antiviolencia de esta película. Pues hay que decir que antes de todo eso dirigió "Los puentes de Madison", una película romántica, y me pareció impresionante.