lunes, 2 de noviembre de 2009

1935: Anda y anda el barco barco sin descansar

LA TRAGEDIA DE LA BOUNTY

Título original: Mutiny on the Bounty
Año: 1935
País: EE.UU.
Duración: 130 min.
Director: Frank Lloyd
Guión: Talbot Jennings, Jules Furthman y Carey Wilson, según los relatos de Charles Nordhoof y James Norman Hall
Música: Herbert Stothart
Montaje: Margaret Booth
Fotografía: Arthur Edeson
Productor/es: Frank Lloyd
Compañía: MGM
Intérpretes: Clark Gable, Charles Laughton, Franchot Tone, Herbert Mundin, Eddie Quillan, Dudley Digges, Donald Crisp et al.

Ganadora de 1 Oscar: mejor película

Inglaterra, 1789. El H.M.S Bounty parte del puerto de Bristol hacia Tahití para hacerse con varios ejemplares del árbol del pan, planta cuyo fruto suponía un alimento fácil y económico para los esclavos de las Antillas. Es un viaje de dos largos años y los tripulantes, muchos de ellos reclusos y demás calaña, espera aprender el arte de la navegación. Pero no contaban con que el barco estuviera tripulado por el peor oficial que jamás haya existido en la marina británica: el capitán Blight, un hombre rudo, odioso e inhumanamente estricto que no duda en infligir duros castigos por cualquier cosa que él considere ofensiva. Muchos habían oído hablar de su mano dura, pero en aquel viaje, durante esos dos largos años, vieron cómo era realmente la actitud de Blight. Uno de los suboficiales a bordo, el carismático señor Christian, harto de la forma de actuar del capitán, toma una drástica decisión: movido por gran parte de la tripulación decide amotinarse, secuestrar el barco y largarse a una isla desierta.

Si por algo son bastante odiados los Oscar actualmente es porque en numerosas ocasiones se han producido, según el público, grandes injusticias con los premios. Lógicamente, cada persona barre para su casa, pero hay que reconocer que en ciertas ocasiones así ha sido. Y no me refiero ya a directores, como Tim Burton, Hitchcock o Kubrick, que no han recibido nunca uno, sino que hay ciertas películas que, en comparación con sus compañeras de candidatura, no es normal que salgan ganadoras. Este es el caso de "La tragedia de la Bounty", una película bastante entretenida, espectacular para la época y un fenómeno social en su momento, que le arrebató el premio a la mejor película a una de las mayores obras del mejor director de la historia: "El delator", de John Ford. Aun así, se puede considerar el delito como menor, pues mientras que la película que nos ocupa se llevó uno de los ocho Oscar a los que optaba, la película de Ford se hizo con 4 de 5, entre ellos el de mejor director, guión, banda sonora y actor, convirtiéndose en la película triunfadora de la noche. Además, el último premio, es de muchísimo más mérito, pues Victor MacLaglen, con una interpretación antológica, se lo arrebató no a uno, ni a dos, sino a los tres actores protagonistas de "La tragedia de la Bounty", la única película hasta la fecha que ha conseguido tres nominaciones en una misma categoría a sus actores. ¿Por qué el filme de Lloyd no me parece digno ganador? A parte de porque "El delator" puede ser una de las mejores películas de la década de los 30 y una de las más impresionantes de todos los tiempos, "La tragedia de la Bounty" tiene, por si sola, muchos defectos.

En primer lugar está el guión. No lo digo por los personajes, pues parece que el capitán Blight es un ser tan inhumano que no puede ser real, sino por lo que ofrece al espectador. No sé por qué se titula "La tragedia de la Bounty" si la tragedia en cuestión, o el motín, ocurre transcurridas hora y media de película. Así es, durante los 3/4 del metraje no se nos muestra más que las crueles intenciones de Blight, haciendo que el ritmo se detenga y la película no avance, para desesperación del espectador. Comprendo que es necesario mostrar durante una hora las atrocidades del capitán de la nave, pues así el público conoce mejor sus fechorías y le odia mucho más. Pero de ahí a mostrar, durante una larga y absurda media hora, las desventuras y amoríos de los marineros en la isla de Tahití, hay un trecho. Resulta que en la época, el éxito de una película de aventuras en alta mar no estaba en el ritmo narrativo, ni en el guión, ni en la espectacularidad, ni mucho menos en el reparto. Lo que garantizaba el éxito era mostrar parajes exóticos, tierras nunca vistas por el hombre civilizado que hicieran soñar al espectador con paisajes paradisíacos. Lloyd no iba a ser tan tonto de no introducir eso en su película, con lo que tenemos una larga media hora de patochadas y aburrimiento en una isla llena de nativos. Al menos, unos minutos después de esto, comienza el motín y, con ello, la verdadera película.

Pero no todo es tan malo en "La tragedia de la Bounty". De hecho no es una mala película. Te entretiene y resulta curiosa, sobretodo por el trío protagonista. La verdad es que sus interpretaciones son creíbles, en especial las de Laughton y Gable, y eso que durante todo el rodaje no se podían ni ver. Y todo por culpa de la orientación sexual de uno de sus intérpretes. Charles Laughton era homosexual, cualidad que no dudó en reconocer públicamente y todo el equipo conocía... pero parece ser que ese día Clark Gable no debió estar, pues era el único que no lo sabía. Por eso, cuando Laughton se negó a que el actor gaditano (Gable nació en Cadiz, Ohio) le invitara a él y a otros compañeros a divertirse en un burdel, este se extrañó. Lo comprendió todo cuando, al día siguiente, vio a Laughton en la playa muy acaramelado con un fornido joven. No he mencionado que Gable también había declarado públicamente su homofobia, con lo que la relación entre ambos en el transcurso del rodaje fue odiosa. Pero Lloyd, listo como un lince, aprovechó ese odio mutuo para trasladarlo a la pantalla y así hacer más realista el odio entre los personajes de Bligh y Christian. Con Franchot Tone, el tercero en discordia, todos pensaban que iba a ir igual, por una rivalidad profesional, pero no fue así. Todo lo contrario, pues no sólo fueron grandes colegas, sino que Gable encontró en el joven Tone el ansiado amigo que le acompañase al burdel.

Anécdotas a parte, y en forma de resumen, decir que "La tragedia de la Bounty" es una película curiosa. No es gran cosa, y mucho menos en comparación con "El delator", un prodigio cinematográfico. Además, es una película que se podía haber contado perfectamente en una hora o en hora y media como mucho, pero que tiene partes prescindibles aunque necesarias para que el filme triunfase. No obstante, no se puede decir que sea mala o que aburra. La verdad es que, teniendo en mente "La melodía de Broadway", esto parece divertidísimo.

6 comentarios:

emera86 dijo...

Jajaja... La de la melodía de Broadway debió de ser un auténtico suplicio porque veo que no hay forma de sacártela de la cabeza,jajaja...

Me apunto El Delator a la lista...

Un beso!!

cronopio dijo...

Recuerdo que esta la vi una tarde de playa.
No es la mejor película de la historia, pero fue una buena tarde ;)

Chuparrocas dijo...

Es que no comprendo cómo esa película puede haber ganado el Oscar. Esa y Cabalgata son las dos que menos me han gustado.

Chuparrocas dijo...

Por cierto, pongo 1927/1928 y siguientes porque en aquella época premiaban a los premios por temporadas. Desde el 1 de agosto de un año hasta el 31 de julio del siguiente. Desde 1934 eso dejó de producirse, premiando sólo la película del año anterior a la ceremonia, como hacen ahora (los Oscar de 1934 eran a las películas de 1933, las del 35 a las del 34 y así). De ahí viene la típica confusión de hoy en día.

Lo digo porque he visto que has cambiado el título de la entrada, erroneamente.

emera86 dijo...

ups!! creí que había sido un descuido...
ahora mismo lo cambio...

Chuparrocas dijo...

Jajajajaja, no te preocupes, son los yankis, que siempre la lían con estas cosas.