domingo, 27 de diciembre de 2009

1960: Aquí comenzó todo

EL APARTAMENTO

Título original: The apartment
Año: 1960
Páis: EE.UU.
Duración: 120 min.
Fecha de estreno en España: 19 de diciembre de 1962
Director: Billy Wilder
Guión: I. A. L. Diamond y Billy Wilder
Música: Adolph Deutsch
Montaje: Daniel Mandell
Fotografía: Joseph LaShelle
Productor/es: Billy Wilder
Compañía: MGM
Intérpretes: Jack Lemmon, Shirley MacLaine, Fred MacMurray, Ray Walston, Edie Adams, Jack Kruschen, Joan Shawlee et al.

Ganadora de 5 Oscar: película, director, guión, montaje, dirección artística

C. C. Baxter trabaja en una gran multinacional de Nueva York. A pesar de no ser un empleado que destaque demasiado por sus cualidades, tiene gran facilidad para ascender puestos en la empresa. Esto es debido a que presta su apartamento de soltero a altos cargos, para que se corran las juergas con sus ligues y amantes. Estos, como compensación, le devuelven los favores en forma de ascensos. En una ocasión debe prestarle su apartamento al señor Sheldrake, el director de la empresa, para llevar a su nueva conquista. Pero Baxter descubre que la amante de Sheldrake es la señorita Fran Kubelick, la joven ascensorista de la que está enamorado. Un día, cuando vuelve a su casa por la mañana, descubre a Fran inconsciente en su habitación...

Tras unos años 50 un tanto irregulares, con auténticos peliculones y bodrios decepcionantes, los Oscar, como reflejo de la historia de Hollywood, entraron en los años 60, una década que se podría considerar como una de las mejores de los 82 años de historia de estos premios. Esto no es extraño, ya que en los 50 se empezó a evidenciar una gran crisis en los estudios de Hollywood que amenazaba el cierre de muchas productoras, así que se podría considerar la década de 1960 como la traca final de unos deslumbrantes fuegos artificiales que se acababan. Esta década prodigiosa de los Oscar comenzó con una película que representaba la antítesis de lo que supuso su antecesora "Ben-Hur". Una era colorida, la otra en blanco y negro. Una era espectacular, la otra modesta. Una era compleja, la otra sencilla. Todas estas diferencias no quieren decir que "El apartamento", una de las mejores películas de Billy Wilder, sea una mala película, en absoluto, pues "El apartamento" es, sin duda alguna, una obra maestra de la historia del cine.

Toda la película parte de un guión tremendamente sólido y sumamente original. Wilder no crea una comedia alocada como "Con faldas y a lo loco", ni un drama desgarrador como "Días sin huella", sino una comedia romántica que se va haciendo más dramática a medida que pasa el tiempo, aunque no llega a ser un drama desolador. Y todo ello con un ritmo y una maestría que hace que sus dos horas se pasen realmente volando.

Pero parte de ese ritmo y esa intensidad la genera el dúo protagonista, unos impagables Jack Lemmon y Shirley MacLaine. El primero, todo un genio de la interpretación, demuestra que no sólo tiene grandes dotes para la comedia, sino también para el drama. Es memorable la secuencia en la que intenta cuadrar los horarios para el uso de su apartamento porque quiere pasar la noche en su casa por culpa de un resfriado. La segunda, está realmente deslumbrante, no sólo por su belleza, sino por su admirable interpretación, llena de miradas que lo dicen todo, como aquella que le echa a su amante cuando este le da los 100 dólares o la extraña sonrisa al final del filme. Ambos actores vuelven a colaborar en "Irma la dulce", con unos cuantos años más y de nuevo a las órdenes de Wilder. Pero en esa ocasión no desprenden la magia que tienen en "El apartamento", gracias también a otros muchos factores, como el fabuloso montaje y la bellísima historia de amor.

Junto a esto, la gran fotografía y la preciosa música de Adolph Deutsch, hacen de "El apartamento" una auténtica maravilla, un filme elegante, divertido y con mucha emotividad. Dos horas que se pasan volando y cuyo visionado nunca cansa. Con esta hacen tres veces que la veo y sigue maravillándome. Es de ese tipo de pelis que ya no se hacen y Wilder, uno de esos directores a los que realmente se echa de menos.

2 comentarios:

cronopio dijo...

hurray por el apartamento!

Émera dijo...

Me vais a matar, pero aún no la he visto... tendré que hacerlo pronto... :P