miércoles, 3 de febrero de 2010

1985: Lo que el viento nos dejó

MEMORIAS DE ÁFRICA

Título original: Out of Africa
Año: 1985
País: EE.UU.
Duración: 154 min.
Fecha de estreno en España: 21 de febrero de 1986
Director: Sydney Pollack
Guión: Kurt Luedtke, según los libros de Isak Dinesen
Música: John Barry
Montaje: Pembroke Herring, Sheldon Kahn y Fredrick y William Steinkamp
Fotografía: David Watkin
Productor: Sydney Pollack
Compañía: Universal Pictures/Mirage Ent.
Intérpretes: Robert Redford, Meryl Streep, Klaus Maria Brandauer, Michael Kitchen, Michael Gough et al.

Ganadora de 7 Oscar: película, director, guión adaptado, música, fotografía, dirección artística, sonido

Laren Blixen es una baronesa nacida en Dinamarca que por un asunto de amoríos debe casarse con su cuñado y huir del país a África, donde su marido tiene una granja. Allí la baronesa deberá adaptarse a la vida salvaje y a la soledad, pues su marido pasa largas temporadas de safari. Durante esos días recibe la visita de Berkeley y Denys, dos amigos de la familia, que le ayudan a pasar el rato. Pero es Denys, un apuesto cazador de espíritu libre, el que causa fascinación a Blixen, y le proporciona lo que no le da su marido.

La sombra de "Lo que el viento se llevó" es alargada. Una de las mejores y más importantes películas de la historia, una de las más famosas y la más rentable de todas (que ahora no me vengan llorando los fanáticos de los duendecillos azules interestelares). Desde su estreno, todas las películas románticas la han intentado imitar, con resultados decepcionantes. El último caso, el de esa preciosa patochada llamada "Australia", es el peor de todos. A pesar de esto, la que más se le puede asemejar (salvando las distancias, claro está) es "Memorias de África", un filme argumental, estética, y estructuralmente igual a la película de Fleming del 39. De hecho, a lo largo de esta crítica se van a evidenciar paralelismos entre las dos. Aunque eso sí, el resultado no le llega ni a la altura del betún.

El filme se puede dividir en dos partes: la primera, en la que pasan cosas y la segunda en la que no pasa nada. La primera parte está llena de intensidad y tiene gran interés, pues se nos presenta a los personajes y se desarrolla la historia, y todo ello se acompaña con una música mítica, de esas que hasta nuestros padres identifican, y una fotografía impresionante. Desgraciadamente, en este apartado es semejante a la anteriormente mencionada "Australia", en la que la hermosura de las imágenes es debido, en la mayoría de los casos, a la preciosidad de las tierras africanas y a sus paisajes, más que a la labor técnica del operario de cámara. Pues, ¿quién va a sacar fotografías feas de la sabana africana? Ningún ser humano, eso seguro.

El problema está cuando se llega a la segunda parte de la cinta. Comparándola con "Lo que el viento se llevó", la segunda mitad servía para desarrollar y finiquitar la historia, perdiendo la fuerza de las imágenes pero sin decaer el interés. En el caso de "Memorias de África" es diferente, pues la historia ya se ha desarrollado a lo largo de la primera parte y únicamente concluye en los minutos finales (afortunadamente, porque significa que pasa algo mínimamente interesante). El resto del metraje, una hora larga e inútil, no es más que el romance de Karen y Denys. Durante ese tiempo la historia se estanca, no avanza, no ocurre nada, y nos tiramos una hora viendo cuánto se quieren los dos. La película, pues, pasa de tener momentos muy interesantes y de gran cine (algunos planos de Pollack me recordaban al mejor Scorsese), a ser un espectáculo pasteloso y aburrido, que hará las delicias de nuestras madres al ver lo guapo que era Robert Redford y tal. Esta historia de amor alcanza su cúspide en la famosa secuencia del avión, que a pesar de estar muy bien rodada y presentar imágenes realmente hermosas y atractivas, casi hipnóticas (¡maldita sea, quiero ir a África!), ha pasado a ser el máximo exponente del pastelosismo cinematográfico mundial.

Así que lo que podía haber sido una digna sucesora de "Lo que el viento se llevó" se convierte en una patochada romanticona (que no romanticista, algo completamente distinto que siempre se confunde), destrozando toda la calidad derrochada en la primera parte. No es que sea una auténtica tomadura de pelo (la primera mitad del filme contribuye a ello), pero no dudo en que estará entre las seleccionadas para formar parte del Top Truño del Reto (no sólo habrá que hablar de los bueno, ¿no?). Eso sí, el primer lugar lo ocupará una película que todavía tengo en el corazón y que desgraciadamente aún no me he podido quitar.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Esta peli la ponen todos los putos años un sábado por la tarde. ¿Qué tendrá?

Chuparrocas dijo...

Pues tiene que es una peli típica de sábado por la tarde. Y también un alto poder soporífero, después de la primera mitad.

Ignacio dijo...

pestinho!!

Émera dijo...

No lo voy a decir muy alto por si me dejáis de dirigir la palabra... pero a mi me gustó :P (y no predisamente por Robert, que no es mucho mi tipo)

cronopio dijo...

presiento que también a mí me gustaría

no hagas caso de estos chicos sin sentimientos, lucy

lamento no haberla visto para poder ahora plantear batalla...