jueves, 14 de agosto de 2008

Batman: el señor de cine

EL CABALLERO OSCURO

Título original: The Dark Knight
Año: 2008
País: EE.UU.
Duración: 140 min
Fecha de estreno en España: 13 de agosto de 2008
Director: Christopher Nolan
Guión: Christopher Nolan, Jonathan Nolan y David S. Goyer, según los personajes de Bob Kane
Música: Hans Zimmer y James Newton Howard
Reparto: Christian Bale, Heath Ledger, Aaron Eckhart, Michael Caine, Gary Oldman, Maggie Gyllenhaal, Morgan Freeman, Eric Roberts, Cillian Murphy et al.
Productora: Warner Bros/Legendary Pictures/DC Comics

La ciudad de Gotham va de mal en peor. Las calles siguen infestadas de mafiosos, polis corruptos y demás calaña. Afortunadamente, a la figura de Batman y el teniente Gordon, se ha unido un nuevo rostro, el de Harvey Dent, fiscal del distrito, hombre honesto, rudo, con principios y con el valor suficiente para poner a todos los criminales en la cárcel. Los tres se alían para poner en jaque a todos los maleantes de Gotham. Pero algo ha surgido con lo que no podrán lidiar: un sanguinario y lunático villano llamado Joker, que no sólo pondrá en serios apuros al tridente defensor de Gotham, sino que sembrará el temor en toda la ciudad y dividirá a Batman en un duro dilema: seguir las normas establecidas y ser decente o rebasarlas para finalmente cumplir tu objetivo.

"O eres un héroe o vives lo suficiente como para convertirte en villano".

Esta frase resume a la perfección el tema principal sobre el que gira toda esta PELÍCULA (aunque llamarla así sería demasiado poco), uno de los mejores filmes del año y por qué no, de la década. Me parece demasiado decir que es la mejor de la historia, pues son más de 100 años de vida los que tiene este apasionante arte y se han estrenado auténticas joyas mejores que esta. Aun así, decir que la película es soberbia, magnífica, absolutamente perfecta y mucho más que todo eso. Es un filme que permanecerá en las retinas de todo espectador.

¿Por dónde empezar a hablar sobre “El Caballero Oscuro”? A veces es tan difícil comentar una película que es un bodrio como una película cuya calidad, como en este caso, la hace indescriptible. Por lo que a mí respecta decir que ya era hora. Como fan del “mejor detective del mundo” me siento orgulloso de que, al fin, alguien haga una película que ponga a este personaje en el lugar en el que se merece, pues el filme tiene algo singular: no es una peli de superhéroes. Y debe ser así, ninguna película de Batman tiene que ser de superhéroes porque, simplemente, Batman no lo es. Ni siquiera se puede decir que es un héroe y es este tema el que aparece en casi todas sus obras y la razón de ser de este personaje: ¿hace falta rebasar la línea de la legalidad para convertirte en héroe? Batman siempre está en la cuerda floja, en el límite del bien y del mal, de lo moralmente correcto y del asesinato pues, como dice Frank Miller, uno de los mayores genios del noveno arte, sin asesinato no hay Batman.

Y todo esto Christopher Nolan lo sabe, conoce la idiosincrasia de Batman y decide hacer una película que trate ese tema. Y lo ha conseguido, vaya si lo ha conseguido. A su lado, esa obra novedosa y de calidad considerable que era “Batman Begins” se torna un mero juguete, un trabajo de director aficionado, una artimaña para dejar encarrilado “El Caballero Oscuro”.

Y es que la película es asombrosa. Asombrosa por ver cómo es posible hacer un peliculón de un personaje de cómic. Pues muy sencillo: partiendo de un guión perfecto. Los guionistas han sabido crear una obra de arte, con una magnífica construcción de los personajes, sorprendentes giros, escenas inolvidables (ese lapicero mágico) y unos diálogos dignos de volver a escucharlos una y otra vez, en el idioma que sea (por cierto, chapó por el doblador de Ledger en español, un trabajo cojonudo). Así con el guión perfecto, se puede encarrilar una película. Pero no sólo de guiones vive el cine y eso también lo sabe el (excelentísimo) señor Nolan y ha cuidado todos los aspectos del filme al detalle. Resultado: la película perfecta.

"El caballero oscuro" posee una dirección descomunal, que no cansará ni aburrirá ni un instante, y que junto a la fotografía y al montaje, hacen que la película, aunque al principio le cueste arrancar, llegue a un punto en el que todo es cuesta abajo, en picado y sin frenos, sin dejar al espectador un momento de respiro, ni para mirar el reloj, ni para tragar saliva. Aconsejo que os llevéis una palangana para hacer vuestras necesidades, pues dudo que seáis capaces de levantaros de la butaca. El poder de Nolan te lo prohíbe. Bueno, el de Nolan y el del reparto, que esa es otra. Todos están magníficos. Quizá el único que no está tan bien es Christian Bale, cuyo trabajo es el mismo que en “Batman Begins”, lo que no quiere decir que sea una interpretación mala. Es simplemente que el resto son mejores. Maggie Gyllenhaal, a parte de preciosa, es buena actriz y se nota y los secundarios Morgan Freeman y Michael Caine están de cine (cómo no, si es cine). Pero mención a parte merecen los tres protagonistas del filme. Aaron Eckart hace un papelón, una interpretación magnífica de un personaje importantísimo en la trama como es Hervy Dent y su alter ego Dos Caras (asombrosa su caracterización) aunque, para mi gusto, debería de haberse desarrollado más (lo único negativo que veo del filme). Gary Oldman sorprende, adoptando en la película el protagonismo que tenía en los comics. Magnífica actuación. Y mención a parte merece el trabajo de Heath Ledger, que en paz descanse. Miedo da su interpretación y miedo también da comprobar el gran actor que podía haber llegado a ser y que nunca llegará a demostrarlo. Es lo mejorcito de la película. Una interpretación que hará historia y que hace que, cuando él aparece en pantalla, las butacas vibren contagiadas del temblor de pánico que nos produce su sola presencia. En más de una vez he sentido auténticos nervios cuando él estaba en escena y finalmente, cuando la escena acababa, toda la sala se fundía en un resoplido porque, al menos de momento, nos habíamos librado de El Joker. Eso sí, aviso, no os creáis que Heath Ledger es como Marlon Brando en El Padrino, o como Al Pacino en “El Precio del poder”, el soporte de toda la película. En algunos momentos de la película incluso las interpretaciones del resto del equipo se pueden comparar con la de Ledger en intensidad. La cuestión es que El Joker es más que un personaje y por eso acapara todas las atenciones cuando sale.

Por último hablar de la música, espectacular trabajo de Hans Zimmer y genial utilización de la misma, pues en esta película suena a máxima potencia y en los momentos adecuados, además de usar una especie de sonidito increscendo en las escenas de tensión, que recuerdan a las películas de terror y que te indican que va a pasar algo, pero, ¿va a ocurrir sí o no? Grandiosa música. Uno sale del cine sin poder parar de tararearla. Tan-tan-tan-tantantan-tan-tan-tantantan.

Y poco más que contar. Bueno, en verdad hay muchísimo que contar, pero necesitaría dos blogs para expresar lo que esta película me ha hecho sentir. Sólo decir que el público que abarrotaba la sala reía, lloraba y se asombraba con cada cosa que pasaba en escena y, finalmente, tas ese prodigioso final con el monólogo de Gary Oldman, mientras yo meneaba la cabeza sin poder creer lo que acababa de ver, el público rompía a aplaudir frenéticamente.

James Gordon: No es un héroe, es un protector vigilante, es el Caballero Oscuro.

(Título de la película)

(Música) tan-tan-tan-tantantan tan-tan-tantantan…

El resto es historia. Gracias señor Nolan.

1 comentario:

emera86 dijo...

Te veo muy prolífico últimamente, se nota que estamos de vacaciones, ¿eh? La verdad es que tengo muchas ganas de ver la peli, pero ¡con este aperitivo me han entrado muchas más! A ver si me escapo al cine un día de estos...