jueves, 18 de junio de 2009

Nausicaä se hace mayor

LA PRINCESA MONONOKE

Título original: Mononoke Hime
Año: 1997
País: Japón
Duración: 133 min
Director: Hayao Miyazaki
Guión: Hayao Miyazaki
Música: Joe Hisaishi
Commpañía: Studio Ghibli

Mi puntuación filmaffinity: 8
Puntuación filmaffinity: 8,0






Para muchos (porque a todos nos encanta exagerar con o sin motivo) esta es la mejor película de anime jamás filmada. El caso es que según cuentan las malas lenguas debió haber alcanzado un mayor éxito en el mundo occidental si no hubiese sido porque Miramax decidió no darle el impulso prometido a la película, por lo visto molestos de que no les hubiesen dejado recortar la versión para EEUU... y en verdad la película es larga: aunque es cierto que la vi un poco más tarde de lo que acostumbro, cuando hice una pequeña pausa para beber agua, ya a la una menos cuarto de la mañana, descubrí sorprendido que apenas sí había llegado a la mitad del metraje... la siguiente vez que parpadeé estaba mirando con asombro los títulos de crédito. No, no me había dormido, es que nos encontramos con la película Ghibli (de las que llevo vistas) que mejor aguantan la evolución de la historia (husmeen* por mis antiguas críticas y verán que siempre me quejo de los finales, marca de la casa).

¡Qué película más formidable! La verdad es que aún estoy un poco emocionado. Es curioso darse cuenta de que el ánimo con que enfrentamos una película, las condiciones externas que nos rodean, pueden determinar absolutamente la opinión que nos formamos de ella. Así es la vida, desgraciadamente no solo con las películas. Pues parece que aquella noche los dioses decidieron estar a mi lado, nada más explica mi acaso excesiva euforia (aunque no nos dejemos llevar que, a fin de cuentas, solo le he puesto un 8).

Una descripción corta sería: tome 4 partes de Nausicaä (1/2), añádale 1 parte de El señor de los anillos y revístalo todo con unas capas de madurez. Eso, a mi juicio, es a lo que nos enfrentamos. El tema principal es en muchos aspectos una copia fiel de la primera, mientras que el nivel épico de toda la historia (así como los increíbles entornos) me recordaban constantemente a la saga de los anillos. Sin embargo goza de una asombrosa virtud que la diferencia de dichas películas: aquí no hay clichés, no hay respuestas fáciles. No hay más que poner un ejemplo: cuando Ashitaka encuentra por primera vez a los malos... espera, ¿¿cuándo?? “Discuta quiénes son los buenos y quiénes los malos”... rayos, parece que he vuelto a mis tiempos de exámenes de ética, y no me ha tocado una pregunta precisamente fácil. Cierto, he ido un poco lejos con la idea, pero déjenme disfrutar del momento. Comparando con El señor de los anillos (tan brillante por otros aspectos, no nos vayamos a confundir) allí los malos no es que sean malos, es que son despreciables, ni siquiera humanos (ni otras razas dignas). Incluso se nos muestra como proceden del lodo: no son nada. Además, son feos y siempre visten de oscuro, por si a alguien se le había escapado. Nausicaä, aunque con tímidos reparos, tampoco anda muy lejos en esto. Pero en La princesa Mononoke tendremos motivos para simpatizar (y hablo totalmente en serio) incluso con los dioses malignos. Por no mencionar a la señora Eboshi. Conociendo a mis amigos ya puedo imaginarme una dura discusión sobre si ésta es buena o es mala (y nunca llegaríamos a un acuerdo). Incluso el bueno de Ashitaka se guía en última instancia por un impulso egoísta, al menos en parte.



Como consecuencia directa de todo esto la historia se hace más rica por momentos, llena de conflictos y mostrando a cada paso cómo lo que es evidente deja de serlo, encaminándose sin remedio hacia un enfrentamiento sangriento donde aniquilar al enemigo parece la única opción. Un triste reflejo de la humanidad, desde la Edad del Hierro hasta ayer y, con el ayer, mañana. El crescendo es formidable y en verdad no podía creer a mis ojos mientras comprobaba minuto a minuto que el efecto no se arruinaba con algún lugar común como es tan habitual (y valga la redundancia).

Como aspectos más técnicos, algunas escenas de acción son brutales, y los escenarios absolutamente mágicos. Sobre la banda sonora, bueno, estaba demasiado absorto en la película como para analizarla por separado en mi mente, lo confieso. Parece al menos que no puede ser muy mala, porque eso sí que me choca dolorosamente (véase).

Absolutamente dispuesto a la decepción como me encontraba, esta ha sido la película de Miyazaki que más gratamente me ha sorprendido, y no entiendo cómo no pasa más a menudo por las cadenas de televisión (si es que lo hace en absoluto). Esta es una película que muchos pueden disfrutar; tanto aquellos escépticos a los que les rechinan los temas místicos -por una vez éstos fluyen como una parte totalmente natural de la vida-, como también quienes prefieren mantenerse alejados del anime. En fin, todo un clásico y una verdadera lección de cómo hacer cine.



*Creo que lo más adecuado en un contexto de este tipo, donde no se conoce al receptor, es tratar de usted, más teniendo en cuenta las diferencias culturales que hay en este aspecto entre diferentes países de habla hispana. Admito que lo que me surge de forma natural cuando escribo relajadamente es el tuteo, que ruego que me perdonéis :P cuando se me escape así como en otras entradas.

6 comentarios:

Chuparrocas dijo...

Muy buena crítica. Yo hace que no veo esta película miles de años. Recuerdo que me la compré en un kiosdco porque te venía junto con una peli de Dragon Ball. Recuerdo también que me sobrecogió y que me confundió, lógicamente, era demasiado pequeño. Ahora me han entrado más ganas de verla de nuevo.

La música de esta pelí es muy bonita, tiene toques orientales que recuerdan a las películas Chinas estas de toda la vida. Yo tengo un disco grabado con los mejores temas de Hisaishi y siempre que llego a la música de Mononoke le doy a repetir XD. Aquí la tenéis todos: http://www.youtube.com/watch?v=j7IVSLz7Dpo

cronopio dijo...

He estado youtubeando y es verdad que la banda sonora tiene momentazos... qué guay, es que me dan ganas de verla otra vez XD
Es curioso, normalmente no me gusta nada volver a ver películas pronto, me pone muy nervioso, pero últimamente he visto un par que me apetece ver ya mismo otra vez... también me pasó con la de Susurro del corazón y Coraline, por ejemplo.

Chuparrocas dijo...

Es lo que tienen las grandes películas. A mí mre pasa continuamente con Master & Commander y El caballero oscuro, aunque hay más por ahí que si las ponen en la tele me quedo a verlas.

cronopio dijo...

jajaja, es que lo de la tele es un peligro... yo hace años que huyo de parque jurásico; tras años de verla indefinidamente me estoy reservando :D

Émera dijo...

¡Tuteo power!

cronopio dijo...

No!!!! Hay que conservar la diversidad. Si tratamos siempre de tú, estamos perdiendo riqueza de registros... puede que en el futuro, por tu culpa, no podamos entender las novelas rusas. ¡He dicho!