viernes, 29 de abril de 2011

Todopoderosa

THOR

Título original: Thor
Año:
2011

País: EE.UU.
Duración: 120 min.
Fecha de estreno en España: 29 de abril de 2011
Director: Kenneth Branagh
Guión: Ashley Miller, Zack Stenz y Don Payne, según el personaje creado por Stan Lee, Jack Kirby y Larry Lieber
Música: Patrick Doyle
Montaje: Paul Rubell
Fotografía: Haris Zambarloukos
Compañía: Marvel Entertainment/Paramount Pictures
Productor: Kevin Feige
Intérpretes: Chris Hemsworth, Natalie Portman, Stellan Skaarsgard, Anthony Hopkins, Tom Hiddleston, Idris Elva et al.

Odín, el rey de Asgard y padre de todos los dioses, tiene dos hijos varones: el primogénito y arrogante Thor y Loki, el hermano pequeño que se siente eclipsado. En el día del nombramiento de Thor como rey de Asgard, unos gigantes del hielo, seres de otros mundos que habitan el universo, entran en el palacio de Odín e intentan robar un valioso objeto. A pesar de que Odín y el resto de dioses logran abatirlos antes de que consigan su objetivo, Thor sugiere atacar el mundo de los gigantes de hielo como respuesta, pero su padre decide tomárselo con más calma. Sin hacerle caso, Thor y sus amigos deciden actuar por su cuenta, atacando a los gigantes de hielo. Tras salir ilesos de una muerte segura, Odín recrimina a Thor su actitud arrogante y por desobedecer las órdenes de su padre decide desposeerle de sus poderes y exiliarle a Mithgard, el mundo que se conoce popularmente como la Tierra. Allí el dios del trueno deberá regresar a casa como sea, pero en su empeño conoce a Jane Foster, una científica que le causará una gran impresión.

Hace poco me aficioné a una serie llamada "Los Vengadores, los héroes más poderosos de la Tierra". Es una serie de animación muy buena sobre el grupo de superhéroes de moda. Había algunos que más o menos conocía, más que nada por las películas, como Hulk o Ironman, pero otros como Thor no los conocía a fondo y lo descubrí en esta serie. Acabó gustándome, pero deduje que representar en la gran pantalla, a un público general, la historia de un dios que visita la Tierra y no quedar ridículo podría suponer una tarea muy difícil. Y a medida que veía imágenes de la película, el traje de Thor o incluso el trailer me iba defraudando más, tanto el estilo de la película como el interés de la trama. Se podía decir que, viendo lo que había, esta podía ser la peor de todas las películas Marvel. Pero no contaba con la sabiduría de los chicos de Marvel.

La cuestión es que la película requería de dos objetivos: contar una historia mitológica basada en leyendas nórdicas y al mismo tiempo lograr que esto encajara en una película que fuera un blockbuster. Para lo primero contrataron a Kenneth Branagh, un reputado director y actor shakespeariano que parecía no casar en el tipo de película supertaquillera que debía ser "Thor". Sin embargo, el británico aporta a la película la experiencia necesaria para representar el mundo de Thor sin que chirríe. Y lo logra gracias en parte, a un reparto espectacular que parece estar encantado de conocerle. todos son fantásticos, desde Chris Hemsworth, capaz de representar furia, odio, tristeza y humor en un mismo personaje, a la siempre impresionante en todos los sentidos Natalie Portman. Sin embargo, y aquí he de quitarme el sombrero (o el yelmo más bien) ante Tom Hiddelston. Su Loki es uno de los mejores villanos de la entera historia de los superhéroes Marvel. Y es que, aunque el propio personaje puede ser algo típico (el hermano segundon que vive a la sombra del hijo predilecto de papá), la elegancia y carisma que le pone Hidddelston lo hace absolutamente irresistible. Vamos, que aunque se le vean las intenciones y sea un hijoputa, le seguiría hasta el fin de los tiempos. Si no es lo mejor de la película, es de lo mejor.

Y ya, con la parte difícil conseguida (hacer creíbles los personajes), tocaba lo imposible, representar el mundo de Asgard sin que parezca un chiste malo. Aunque, a decir verdad, para los muchachos de ILM no hay nada imposible. En serio, a estos tipos hay que ponerles un monumento. Las escenas de acción con monstruos y demás podría considerarse del montón, pero el tema de los viajes entre los mundos hace que yo, un muchacho que está en contra del 3D, os amine a que las veáis en este formato. No he visto algo más espectacular en mucho tiempo. Eso sí, los barridos y los movimientos rápidos siguen pareciendo borrosos. esperemos que Peter Jackson lo solucione en "El hobbit" con su nuevo invento.

Así, mientras Branagh se encarga de dar el ritmo adecuado y de hacer entretenida durante dos horas una historia que parecía no tener miga, los chicos del departamento artístico hacen de las suyas: las recreaciones de Asgard son impresonantes y cómo Branagh "esconde" la ciudad en el universo infinito (con múltiples recovecos y planos que parecen del revés) ayudan a dar ese toque mágico y esplendoroso del mundo de los dioses. La banda sonora, absolutamnete maravillosa, inunda la pantalla, ayudando también a incrementar la épica de la película. Se puede decir sin duda que en el apartado artístico la película es impecable. Y para más inri, a muchos de los gigantes de hielo están maquillados, no creados por ordenador, lo que para un servidor, nostálgico de los efectos artesanales del cine ochentero, es un detalle maravilloso.

Pues al final, la que parecía que iba a ser la peli menos buena de toda esta parafernalia de Los Vengadores resulta ser posiblemente, la mejor de las que ha y hasta el momento, por la dificultad de realizarla y lo bien que lo han hecho. Y no sólo eso, sino que han logrado que la película tenga de todo: humor del buelo, chistes estúpidos, acción de la buena, romance, aventuras, caméos de Stan Lee (no diré cuando aparece), apariciones de un nuevo vengador (los conocedores del grupo de superhéroes sabrán de quién se trata), la mejor escena postcréditos de todas las pelis de superhéroes Marvel, 3D espectacular y montones de formas diferentes de llamar al martillo de Thor, por lo menos en la versión doblada (lo llegan a llamar minué, para mi propio estupor), en una película de esas en las que no sólo te entretienes, sino que te diviertes y disfrutas como si fueran un maldito adolescente. Eso sí, hay un par de cosas que no me han gustado: el prólogo, aunque espectacular, tiene tantas similitudes al prólogo de "La comunidad del anillo" que han decidido evitar comparaciones insertando antes una escena que, aunque interesante y muy espectacular, rompe el ritmo de la narración y queda como un injerto aislado mal puesto para curarse en salud. El otro defecto, al menos para mí, es mucho más grave: que aún quedan dos años para ver "Los Vengadores". Ay, quien pudiera viajar al futuro...

sábado, 23 de abril de 2011

Nausicaä revisited

LA PRINCESA MONONOKE


Título original: Mononoke hime
Año: 1997
País: Japón
Duración: 133 min.
Fecha de estreno en España: 7 de abril de 2000
Director: Hayao Miyazaki
Guión: Hayao Miyazaki
Música: Joe Hisaishi
Montaje: Hayao Miyazaki y Takeshi Seyama
Fotografía: Atutsi Okui
Productor: Toshio Suzuki
Compañía: Studio Ghibli
Intérpretes: (Voces V.O.) Yôji Matsuda, Yuriko Ishida, Yûko Tanaka, Kaoru Kobayashi, Masahiko Nishimura, Tsunehiko Kamijô, Sumi Shimamoto et al.

Ashitaka es el príncipe de un legendario pueblo medieval de Japón. Un día su pueblo sufre el ataque de dios, con forma de jabalí, que por alguna extraña razón se había convertido en un demonio maligno. A pesar de que acaba derrotándole, Ashitaca es herido grabemente en su brazo derecho y la infección acabará propagándose por su cuerpo hasta morir. Es por ello por lo que el príncipe decide huir, abandonar su ciudad y aprovechar sus últimos días en descubrir por qué ese dios les atacó. Las pistas le llevan a un misterioso poblado minero, cuyo progreso ha consistido en la extracción de un metal muy resistente y la fábrica de fusiles. Su líder, Lady Ebosi, utiliza esas armas para luchar contra los dioses del bosque, pues éste una gran fuente de mineral, pero los dioses lo protegen. Así, Ashitaca se encuentra con un conflicto que puede desencadenar la guerra entre los humanos y los dioses del bosque, cuya figura primordial es Mononoke, una princesa humana adoptada por los lobos, que tiene la llave para lidiar con los dos mundos y evitar que corra la sangre.



No he muerto. Simplemente se acerca junio y este cuatrimestre es bastante intenso, con lo que a penas he tenido tiempo ni para ver ni para escribir. Aunque, a decir verdad, esta demora ha sido, en parte, porque esta crítica quería publicarla en un día señalado, aunque con un poco de retraso, eso sí. Ayer, día 22 de abril, fue el día mundial de la Tierra, ¿y qué mejor para celebrarlo que hablar de una película que trata el tema de la convivencia entre el ser humano y la naturaleza como "La princesa Mononoke?

Hace años, en otro blog ya extinto, publiqué una entrada con la crítica de "Nausicaä del valle del viento" para rememorar este día. Digo esto porque, si hay algo claro cuando uno ha visto "La princesa Mononoke", es que ambas son iguales: mismo argumento, misma estructura, todo igual. Eso sí, los años han hecho que la séptima película de Miyazaki goce de una mejor animación, una mayor complejidad y, por supuesto, una mayor calidad que la de 1984. Se puede decir, por tanto, que "La princesa Mononoke" es una versión mejorada de Nausicaä, como si el director no estuviera a gusto con la primera y pensara que había que retocarla. Y al final creó una película que, si no es una obra maestra (a mí no me terminó de convencer del todo, ya lo explicaré), es lo más parecido a una película perfecta.

Miyazaki necesitó 3 años para realizar esa maravilla titulada "Porco Rosso", pero el tiempo de preparación de esta colosal obra requirió de dos años más (5 en total), lo que indica su grado de complejidad y su magnitud. Y es que puede ser que estemos hablando de una de las películas más complejas del director, y también de las más atrevidas. Si en la anterior crítica comentaba que "Porco Rosso" era la más occidental de su películas, se podría decir que esta es de las más orientales, no sólo por la mitología fantástica, sino por la propia estética, que me hizo recordar muchísimo a las películas de samurais del genio Akira Kurosawa.

Sin embargo, aunque Miyazaki vuelve a su género favorito, no deja de sorprender, pues introduce algunas connotaciones en "la princesa Mononoke" que no sólo la hacen diferente a cualquier otra que haya hecho, sino que demuestran su madurez creativa. Una de ellas es la violencia. A lo largo de su filmografía se han visto escenas de acción, incluso peleas a puñetazos, pero el director nipón emplea en esta películauna violencia extrema, sangrienta. No haber visto ni pizca de sangre en sus películas y ver como Ashitaca le corta los brazos a uno de un flechazo, es sumamente impactante. ¿Por qué Miyazaki viene ahora con algo así? La respuesta la encuentra uno si se fija bien: esa ultraviolencia no ocurre porque sí, sino que está relacionada con el mal, con el odio y con la rabia de los seres humanos. Me explico: las escenas en las que Ashitaka rebana brazos y cabezas limpiamente con su arco se debe a que dispara las flechas con su brazo herido, el brazo afectado por el ataque del demonio maligno causado por los seres humanos. Es decir, hay un significado en esa violencia y esa carnicería. En el resto de batallas, siempre que los humanos están involucrados en la pelea, aparece la sangre de una forma u otra.

Otro de los factores de esta película es su complejidad, sobre todo en la psicología de los personajes. Ya en Nausicaa teníamos a un personaje que se debatía entre la naturaleza y la humanidad, entre un bando y otro, y no sabía con cual quedarse. Pero el dilema moral quedaba ahí. En el fondo, lo que podía hacer que Nausicaa apoyara a los seres humanos era que eran de su misma especie, pero los actos del pueblo que quiere atacar no tienen nada de positivo. Se podrían decir que eran malos muy malos. En "La princesa Mononoke" eso no ocurre. También tenemos un pueblo gobernado por una mujer que quiere destruir el bosque, pero vemos en ella cierta humanidad, y cierta bondad: ha sacado a las mujeres de los burdeles y las ha dado un trabajo, ha repartido las tareas entre hombres y mujeres de forma más o menos equilibrada y ha creado una ciudad próspera. Se podría decir que Lady Ebosi es una mujer que merece nuestro respeto. Sin embargo, quiere destruir el bosque, y al dios supremo que allí habita. Lo mismo pasa con los guardianes del bosque. Van a ser atacados y se comprende su actitud, pero hay quien discuta su forma de actuar o no. Es decir, que tenemos personajes completamente bipolares, más reales y más complejos que la antigua Nausicaa, lo que implica una reflexión más profunda sobre la forma de actuar de los humanos.

No obstante, es este punto el que, al menos para mí, hace que la película no acabe del todo bien para mi gusto, y ojo aquí que voy a soltar espoilerazos a mansalva. Para mi gusto, que una mente tan obsesiva como la de Lady Ebosi siga en su empeño de matar al dios del bosque, aunque media ciudad esté en peligro y sin importarle el precio, cambie de repente de mentalidad y todo sea maravilloso, me parece demasiado forzado. Comprendo que Miyazaki quiere dar un mensaje de esperanza, que cree en la convivencia de hombre y naturaleza y confía en la redención del ser humano, pero tal y como lo cuenta con el personaje de Lady Ebosi, me parece demasiado forzado y muy poco creíble. Ha observado sucesos sobrenaturales que le haría recapacitar incluso al más incrédulo y ella seguía empecinada en su objetivo. Y aun perdiendo medio cuerpo sigue en su empeño ¿Por qué cambia de parecer tan de sopetón? Probablemente no lo haya entendido bien o no haya visto bien el final, pero es mi opinión, y lo que lastra, a mi parecer, la conclusión de una película perfecta.

Así que se podría decir, a grandes rasgos, que "La princesa Mononoke" es una versión mejorada y de infinitamente mayor calidad que la película en la que está basada, "Nausicaä dle valle del viento", y que demuestra la madurez del director que ya inició con "Porco Rosso". Película grandiosa, preciosa, llena de acción y épica, con una música impresionante y un mensaje importantísimo, el edulcorado final hace que, en mi opinión, no termine de ser todo lo grande que podía haber sido. De todas formas, una auténtica joya de la animación, uno de los mejores trabajos de Miyazaki y una de las mejores películas de animación de todos los tiempos. Parecía imposible que fuera a ser superada, pero años después el director japonés nos iba a sorprender con el mayor espectáculo de animación que jamás ha podido vislumbrar la humanidad. Pero sobre ello se hablará en la próxima entrada.


PD: Han hecho una cosa horrorosa en la versión española del DVD: han doblado el precioso tema "Utada hikaru" y era algo insufrible. Comprendo que quieran doblar las canciones para que las entiendan los niños, pero es que esta peli no la van a ver los niños, o al menos no deberían verla.

viernes, 18 de marzo de 2011

Cuando los cerdos vuelan

PORCO ROSSO

Título original: Kurenai no buta
Año: 1992
País: Japón
Duración: 87 min.
Fecha de estreno en España: 1 de septiembre de 1994
Director: Hayao Miyazaki
Guión: Hayao Miyazaki
Música: Joe Hisaishi
Montaje: Hayao Miyazaki
Fotografía: Atsushi Okui
Productor: Toshio Suzuki y Rick Dempsey
Compañía: Studio Ghibli/ Tokuma Shoten
Intérpretes: (Voces V.O.) Shuichiro Moriyama, Tokiko Kato, Sanshi Katsura, Tsumnehiko Kamijo, Akemi Okamura et al.


Italia, periodo de entreguerras. En pleno auge del fascismo en Europa, los cielos del Mediterráneo están plagados de piratas del aire que roban y hacen de las suyas con sus aeronaves. Marco Pagot, un extraordinario piloto italiano conocido como Porco Rosso por el color de su avioneta y su cara de cerdo, se dedica a surcar los cielos, poniendo en jaque a los piratas del aire. Estos, hartos de las pérdidas que tienen debido a las acciones de Porco, deciden contratar los servicios de Donald Curtis, un famoso piloto acrobático americano y estrella del cine, para derrotar de una vez por todas a la amenaza porcina.



Miyazaki es un director de cine fantástico, fundamentalmente. Antes de esta todos sus films con Studio Ghibli estaban enmarcados en este género. Pero tres años después de su divertida "Nicky la aprendiz de bruja" el director nipón nos sorprende con una historia tremendamente realista, la más realista de toda su filmografía y, sorprendentemente, una de las películas más hermosas y elegantes que el señor Miyazaki jamás ha dirigido: "Porco Rosso".

El proyecto nació como un cortometraje de 30 minutos para instruir al ejército japonés sobre métodos de aviación. Sin embargo, al estallar la guerra de Yugoslavia, se tornó en un filme más largo y con un tono más serio, pasando a ser la película que todos conocemos hoy. Esto hace que "Porco Rosso" sea la única película en la que Miyazaki toma partido de forma directa en una ideología política. En todas sus películas ya habló de la libertad y de la paz, ideales progresistas y liberales, pero a través del filtro que produce el cine fantástico. Pero con "Porco Rosso", al situarla en un lugar y en una época reales, algo que nunca más ha hecho el director en ninguna de sus demás películas, impone un tono más realista a la cinta y se desprende de ese velo fantástico para tomar parte más directa en los acontecimientos.

Ese tono realista no se centra sólo en reducir la fantasía a su mínima expresión (lo único que se puede intuir como fantástico, aunque discutidamente, es el rostro de Porco Rosso), sino que también lo nota en el tono, el género y en la narración. Y es que "Porco Rosso" se puede considerar como la más occidental de sus películas, por no decir la más americana, pues su forma de narrar o sus distintos temas son típicos del mejor cine negro hollywoodiense: el héroe solitario y desencantado con el mundo, la chica a la que ama en secreto pero a la que se niega a declarase, el triángulo amoroso entre Porco, Gina y Donald, recuerdan a los grandes clásicos de los años 40 como "Casablanca". La melancolía inunda toda esta parte, gracias al ritmo pausado y tremendamente elegante de Miyazaki y la descomual música (para mí, el mejor trabajo de Hisaishi); así como los diálogos, en uno de los mejores trabajos de Miyazaki como guionista, son absolutamente brillantes, dotando a la película de ese aroma romántico que tanto se hecha de menos del cine clásico estadounidense.

Pero "Porco Rosso" no es sólo una película dramática. Como casi una obligación por parte del director, este inunda las escenas de imágenes aéreas absolutamente magistrales. Las batallas y persecuciones con las aeronaves están dotadas de una fuerza, agilidad y elegancia que son absolutamente pasmosas. Con esto, Miyazaki incluye un poco de acción y aventura en el drama de Porco Rosso, que no es más que un piloto italiano convertido en cerdo por el desencanto que le causó el ejército, al que perteneció durante un tiempo. Aunque en la película (en al versión española al menos) nos cuentan otra cosa, lo cierto es que en la cultura japonesa, el cerdo es símbolo de desencanto, y la gente se convierte en este animal cuando la vida no le importa casi nada (ejemplo: los padres de Chihiro). Por eso que, el único término fantástico de la cinta puede interpretarse más bien como un símbolo, como un estado de ánimo del personaje y, posiblemente, del director japonés en ese momento.

Y hay que matizar lo de en ese momento porque todas las películas de Miyazaki están llenas de esperanza, pero esa esperanza está representada en la juventud y la infancia. Es lógico que en una película tan melancólica como esta, los protagonistas sean adultos y que el único personaje juvenil (y femenino, claro está) es la nieta del mecánico de Porco. Las dos únicas escenas en las que Porco pierde su apariencia porcina están relacionadas con al muchacha (cuando se despierta y ve a Porco sentado, o al final cuando le da un beso), indicando que en un mundo decadente, la juventud es la única que hace ver a Porco la esperanza en un mundo mejor.

Esta elegancia y esta fuerza nacen de lo más interior de Miyazaki, pues esas escenas de aviación hacen salir su amor por la aeronáutica. En sus anteriores películas también trató este tema, pero es en "Porco Rosso" cuando el director japonés muestra todo su amor y todo su conocimiento en el tema. De hecho, hay una escena en la que el mecánico le muestra un motor nuevo a Porco, un motor del tipo Ghibli, nombre de su estudio.

En conclusión, decir que todo esto, aventuras, acción, drama, política, humor, triángulos amorosos, amores prohibidos, amores reprimidos (Gina ama a Porco pero sus tres maridos pilotos murieron), elegancia, desencanto ante la humanidad, esperanza en las nuevas generaciones... Todo eso tiene cabida en apenas hora y media de película, mejor dicho, de una gozada de película, de obra maestra con todas sus letras, en la que mezcla cine negro de una melancolía desesperante con un cine de acción y aventuras completamente enérgico, enlazados de forma magistral. Miyazaki demostró con "Porco Rosso" que el anime no sólo era cine para niños, sino que, a parte de Nicky, Totoro o "El castillo en el cielo", podía hacer un cine más adulto y más comprometido, universalizando el género. De hecho, fue esta la que inició una breve etapa de madurez del director, la primera de un tríptico dedicado a un público mucho más adulto, donde sacó a relucir todo su talento y toda su narrativa. "Porco Rosso" es una de las pelis más atípicas de Miyazaki, y una de mis favoritas, pero lo mejor está por llegar.

Escena favorita: La verdad no sé con cual quedarme. La de arriba del todo es la que más me gusta, pero en esta de aquí me encanta la forma que tiene Miyazaki de enlazar la escena de la discusión de los piratas con el vuelo, aterrizaje y llegada al bar de Porco, empleando el precioso tema "Les temps des cerices".
____

PD: La próxima película de Miyazaki será una secuela de esta cinta, titulada "Porco Rosso: the last sortie", y se desarrollará durante la Guerra Civil española. Hace años visité la hermosa ciudad asturiana de Cudillero y me pareció típica de las películas de este director. ¿Habrá pensado lo mismo Miyazaki para inspirarse?

martes, 1 de marzo de 2011

Ganadores Oscars 2011

El domingo pasado un servidor se quedó toda la noche en vela para ver la gala de los Oscar. Hubo gente que me acompañó en mi odisea, aunque se fueron antes de tiempo, pero fue divertido. Incluso superamos el record de comentarios en una entrada de Facebook, 245 o así. La verdad es que, salvo Kirk Duglas, la coña de "Regreso al futuro", Mila Kunis, Amy Adams, James Franco disfrazado de mujer y el "FUCK!" de Melissa Leo, todo lo demás no fue demasiado interesante, y mientras el año pasado contemplé en directo como una mujer ganaba por primera vez el Oscar como mejor director, este año no pude ver cómo lo ganaba una de sci-fi o de animación, ni siquiera como triunfaba el gran Fincher. En su lugar tuve que contemplar cómo "El discurso del rey" acababa ganándolo casi todo, cuatro Oscars, los de mejor película, director, actor y guión original, que demuestran una vez más del poder de los actores en Hollywood.

"La red social", mi favorita teniendo asumido que ni "Origen" ni "Toy story 3" iban a ganar, se llevó unos cuantos premios que son importantes, pero no tantos como la película ganadora: montaje, guión adaptado y música, merecidos todos ellos. La de Christopher Nolan se hizo con otros tres, todos técnicos: efectos visuales, montaje de sonido y sonido. No ganó el de mejor montaje porque no estuvo nominado y no lo nominaron porque, sencillamente, no se lo iban a dar, en una de las mayores injusticias desde que no premiaron a "El retorno del rey" a la mejor fotografía. Aunque eso sí, ganó unos pocos más.

Pues eso, que pocas sorpresas, poco que destacar y mucho sueño la mañana siguiente, que me caía de sueño leyendo la estratigrafía de la Zona Asturoccidental Leonesa, con lo apasionante que es. Destaca la sorprendente observación que tuve a propósito de la gala, la cual presentaban dos supervillanos (El Duende Verde y Catwoman) y presenciaban cinco superhéroes (Batman, Hulk, Lobezno, Ironman y Spiderman). Afortunadamente, todos se portaron muy bien y tuvimos que lamentar accidentes. Sin más, la lista de los premiados. Como no me apetece escribir mucho no os voy a poner todos, pero podéis ver la lista completa pinchando aquí.

OSCARS 2010
Ganadores

Mejor película
"El discurso del rey"

Mejor director
Tom Hooper ("El discurso del rey")

Mejor guión original
"El discurso del rey"

Mejor guión adaptado
"La red social"

Mejor actor
Collin Firth (El discurso del rey)

Mejor actriz
Natalie Portman (Cisne negro)

Mejor actor secundario
Christian Bale (The fighter)

Mejor actriz secundaria
Melissa Leo (The fighter)

Mejor montaje
La red social

Mejor fotografía
Origen

Mejor banda sonora
La red social

Mejor película extranjera
In a better wold (Dinamarca)

Mejor película de animación
Toy Story 3

sábado, 19 de febrero de 2011

El western, el género maldito

VALOR DE LEY


Títiulo original:
True grit
Año: 2010
País: EE.UU.
Duración: 100 min.
Fecha de estreno en España: 11 de febrero de 2011
Director: Ethan y Joel Coen
Guión: Joel Coen e Ethan Coen, según la novela homónima de Charles Portis
Música: Carter Burwell
Montaje: Roderick Jaynes
Fotografía: Roger Deakins
Productor: Ethan Coen, Joel Coen y Scott Rudin
Compañía: Paramount Pictures/Skydance Productions
Intérpretes: Hailee Steinfeld, Jeff Bridges, Matt Damon, Josh Brolin, Barry Pepper, Paul Rae, Domhnall Greesom et al.

Oeste americano, finales del siglo XIX. El padre de Matti, una joven de catorce años, ha sido asesinado a sangre fría por el bandido Tom Chaney. Como nadie le siguió y ninguna persona se dedica a darle caza, la chica deja atrás a su familia y viaja haica un pequeño pueblo para contratar los servicios dle sheriff Rosster Cogburn, famoso por su fácil gatillo. A pesar de que el sheriff es reticente a la hora de ayudar a la muchacha, Matti hará todo lo que esté en su mano para que se haga justicia a la muerte de su padre.

Cuando un equipo juega en casa, no sólo debe ganar, sino que debe agradar a su afición. Algo parecido ocurre con el western: no sólo debe ser una gran película, sino que debe ser la creme de la creme. Y es que, uno de los lastres a la hora de hacer hoy día una película del oeste no es sólo su dificultad, sino su comparación no con el resto de películas clásicas del género, sino con los mejores westerns de todos los tiempos. Si pensamos en western nos viene a la cabeza "Sin perdón", "Centauros del desierto" o "El hombre que mató a Liberty Valance", auténticas obras maestras del género y del cine universal, y claro, cuando vemos una nueva película del oeste esperamos que por lo menos se les acerque. Es decir, estamos comparando con obras maestras y, si no se le parecen, el western en cuestión no merece la pena. Este es un error muy grave, error en el que caen muchos al hablar de "Valor de ley".

Al leer críticas sobre la película (uno se informa sobre lo que piensa gente más experta que él) me di cuenta que, generalmente, se le acusa a la nueva de los hermanos Coen de falta de emoción. Después de verla me he dado cuenta de que los críticos se equivocan, pero no en la percepción de la película (ellos son más experimentados que yo, dónde va a parar), sino que es más un fallo de expresión, esas cosas que ocurren cuando no te termina de gustar una película y no sabes por qué. Entre el público vale eso de "le falta un algo", pero los críticos tienen que decir qué es ese algo, y a veces no se sabe con exactitud. Lo que supongo querían decir es que lo que le falta a "Valor de ley" no es emoción, sino esa épica que tienen todos los western, sobre todo al final del film, y que te hace hervir la sangre. Esa majestuosidad, esa grandilocuencia, que tienen ciertas películas del oeste, que la hacen convertirse en inolvidables. Todos nos acordamos del final de "Centauros del desierto", o de la parte final de "Sin perdón", o de la más reciente "El tren de las 3:10", pero "Valor de ley" no tiene eso. No es una película épica, pero a diferencia de lo que piensa la gente, eso no la convierte en una mala película, en absoluto.

Y son los hermanos Coen los que se encargan de que la película no sea mala. De hecho, es realmente buena. Está muy bien realizada y todos los aspectos técnicos son de alta escuela. Entre ellos, destaca sobremanera la impresionante música de Carter Burwell, con un tema principal de esos que se te quedan en la cabeza después del visionado. En el aspecto interpretativo, todos los actores están genial, pero destaca por encima de todos la joven Haylee Steinfeld, en un trabajo memorable. A parte de lucir realmente hermosa en la película, su personaje tiene una fuerza impresionante, por lo menos al inicio del film, y su interpretación es fabulosa. Lástima que en los Óscar compita con Natalie Portman, una actriz que la supera en calidad y también en belleza, que seguramente ganará, porque la pequeña Haylee es una gozada de ver.

Así que se puede decir que "Valor de ley" es un grandísimo peliculón, una de las mejores películas de este año, o del año pasado si preferís Una cinta emocionante y muy entretenida, pero que carece de esos momentos apoteósicos y épicos de las películas del oeste, y quizá sea eso, y su final, demasiado edulcorado para el género, lo que le hace flaquear. Los Coen, a pesar de no ser los mismos genios que nos brindaron maravillas como "El gran Lebowski" o "Muerte entre las flores", demuestran que, aun atraídos por un cine más convencional, son grandes directores y estéticamente sus películas son impecables. Sin embargo, ser una buena película no es suficiente para un western, o para la consideración que se tiene hoy en día del género. Queremos lo mejor de lo mejor y "Valor de ley" no lo es. Resumiendo, se podría decir que el principal problema de este western es que, simplemente, es un western.

lunes, 14 de febrero de 2011

El día de la independencia

NICKY, LA APRENDIZ DE BRUJA

Título original: Majo no takkyubin
Año: 1989
País: Japón
Duración: 100 min.
Director: Hayao Miyazaki
Música: Joe Hisaishi
Guión: Hayao Miyazaki, según la novela homónima de Eiko Kadono
Montaje: Takeshi Seyama
Fotografía: Shigeo Sugimura (color)
Productor: Hayao Miyazaki
Compañía: Studio Ghibli
Intérpretes: (Voces V.O): Minami Tayakama, Rei Sakuma, Kappei Yamaguchi, Keiko Toda, Mieko Nobusawa, Koichi Miura, Haruko Kato et al.

Nicky es una niña que acaba de cumplir los 13 años. Como todas las aprendices de bruja de su edad, deberá emanciparse y vivir ella sola en una ciudad. Nicky llega a una gran ciudad bañada por el mar, de la cual se enamora inmediatamente. Sin embargo, la vida en una gran urbe no es sencilla y no estará exenta de dificultades.


Normalmente, las películas de Miyazaki suelen tener un margen de unos dos años entre ellas, aunque en la última década ese límite se ha aumentado, quizá debido a la avanzada edad del director japonés, que le impone un ritmo de trabajo más lento. Por esto llama la atención que tras el enorme éxito de "Mi vecino Totoro" en 1988, tan sólo un año después estrenara "Nicky la aprendiz de bruja". Esto puede significar, y significa, que no estemos ante una de sus grandes obras. De hecho, al menos para mí, es de sus "menos buenas" o de sus peores películas, si no es la peor. Esto no quiere decir que sea mala, todo lo contrario, sino que, como ocurre con los grandes genos del cine, como Scorsese, Eastwood o los chicos de Pixar, una película mala suya está muy por encima de la media del resto de cine que se estrena. Así que no se puede decir que "Nicky" sea un desastre.

El porqué de su estreno al año de "mi vecino Totoro" quizá esté en su temática. Mientras que la cinta del adorable y peludo ogro gigante trataba sobre la infancia, esta es una película que habla de la madured, una etapa que todos debemos seguir. Miyazaki adora la infancia, pero con esta nueva cinta alaba los beneficios de la vida adulta, de crecer, de ser independiente. Es como si "Mi vecino Totoro" y la película que nos ocupa fueran dos partes de una misma cinta, dos etapas en la vida de una persona que separó para no hacer una película de cuatro horas.

Hay otro tema que predomina en "Nicky la aprendiz de bruja". En el resto de películas de Miyazaki se ve la calma y tranquilidad de la vida en el campo, pero nunca se había visto el bullicio y el estrés de la gran ciudad como en esta peli. Llama la atención la vitalidad del personaje de Úrsula, una chica que vive en una casa de madera en mitad del bosque, como representación de la alegría y vitalidad del campo. Además, Nicky encuentra en ella un apoyo en sus días grises, al igual que Tombo, un muchacho un tanto friki al principio pero que es un apasionado de los aviones. Otra vez, la naturaleza y la aviación como símbolos de paz, tranquilidad y evasión.

Otro de los aspectos que más destacan de "Nicky la aprendiz de bruja" es su música. Miyazaki tiene dos tipos de películas: unas más adultas y otras más infantiles. Se puede decir que hay dos Miyazakis, pero sólo es uno. Lo curioso es que en sus películas más adultas, la música no tiene un papel fundamental, pues el film se sustenta tanto en el guión como en la fantasía de sus imágenes. Sin embargo, las películas de tono más infantil, gozan de una música maravillosa. Si uno se para a escuchar las bandas sonoras de las pelis del director japonés, verá que las mejores son las de las películas más pequeñas. Posiblemente, y con todos mis respetos a la música de "Ponyo en el acantilado", la de "Nicky la aprendiz de bruja" es la mejor partitura que ha escrito Hisaishi. De hecho, es esta la que hace apetecibles los momentos más calmados de la película. Y no tiene uno, ni dos, sino que casi todos sus temas son fabulosos, haciendo de esta película una gozada para los oídos.

En definitiva, se puede decir que "Nicky la aprendiz de bruja" es una película sencilla, muy sencilla, que narra la adaptación de una chica a un nuevo mundo: el de los adultos. Posiblemente sea la más insulsa y desconocida película de Miyazaki, que gracias a la música de Hisaishi, lo mejor de todo el filme, y una fotografía brutal, que dota de una belleza pasmosa a las imágenes (la de Tombo y Nicky en la playa con el dirigible de fondo es una gozada y la iluminación de la habitación de Nicky es un prodigio), hace de ella una película nada despreciable. La animación también es soberbia, con la representación de una ciudad inmensa, llena de detalles minúsculos y de una profundidad pasmosa, que da la sensación de que existe de verdad y de que el espectador vive en ella. Con todo, una buena película, que se mantiene a flote gracias a los apartados técnicos y a la sutil mano de Miyazaki en la dirección y el manejo del ritmo narrativo, navegando con soltura entre el drama y la acción como pez en el agua. Tras este film vendría la gran explosión creativa del director, la que le ha hecho realizar sus más grandes películas que le alzaron a la fama. Incluso llegó a hacernos creer, en su siguiente trabajo, que los cerdos volaban.

sábado, 5 de febrero de 2011

De vuelta a la infancia

MI VECINO TOTORO

Título original: Tonari no Totoro
Año: 1988
País: Japón
Duración: 82 min.
Fecha de estreno en España: 30 de octubre de 2009
Director: Hayao Miyazaki
Guión: Hayao Miyazaki
Música: Joe Hisaishi
Montaje: Takeshi Seyama
Productor: Toru Hara
Compañía: Studio Ghibli
Intérpretes: (Voces V.O.): Noriko Hidaka, Chika Sakamoto, Shigesato Itoi, Sumi Shimamoto, Tanie Kitabayashi, Hitoshi Takagi et al.

Satsuke y Mei son dos hermanas que se mudan con su padre a una antigua casa de campo, pues su madre está enferma y el aire fresco le vendrá bien para su recuperación. Allí conocerán a Totoro, una especie de conejo gigante y con poderes mágicos de la que las niñas se harán muy amigos.


Aprovecho que ya no estoy tan saturado de exámenes para retomar este ciclo de las películas de Hayao Miyazaki. Ahora le toca el turno a "Mi vecino Totoro", una de mis películas preferidas y uno de los films más importantes del Studio Ghibli, pues su éxito le supuso su consagración en el mundo de la animación japonesa, aunque en occidente seguía sin ser demasiado conocido. Esta condición de película de culto pero desconocido se manifiesta en que los de Aurum decidieron estrenar "Mi vecino Totoro" en los cines de Madrid y Barcelona, con motivo del lanzamiento del DVD. Pero lo estrenaron 21 años después de su estreno en salas japonesas, allá por el lejano 1988.

Y fue una gran noticia, pues "Mi vecino Totoro" es una de las películas de animación más fascinantes de toda la historia de la animación. No me refiero a la calidad o a su complejidad temática. Es más, el argumento de la película es más simple que cagar en pared y su guión es sumamente sencillo. Pero aún así, es una película que fascina de igual forma a niños pequeños que a adultos de veintitantos. Vale, es cierto que las películas de Pixar también hacen lo mismo, pero Pixar se fundamentan en diálogos ingeniosos, personajes fantásticos y gags extraordinarios para que tengan una película accesible para el público adulto sin dejar de gustar a los niños.

Pero "Mi vecino Totoro" no tiene nada de eso. Tanto en su temática como en sus personajes, diálogos y demás, es una película para niños y sólo disfrutable, al parecer, por niños. ¿Por qué entonces gusta a todas las edades? Por una sencilla razón: mientras tu puedes ver "Toy Story 3" con la mentalidad de un adulto (de hecho, si no la ves desde ese punto de vista el final no tiene sentido) y disfrutarla como un enano, "Mi vecino Totoro" tienes que verla con la mentalidad de un niño. Miyazaki se deja de artimañas y de trabajos de guión para hacer con las imágenes y el sonido que el espectador se convierta en un niño automáticamente, sin poder evitarlo. Y lo hace desde el segundo 1, con ese irresistible opening lleno de fuerza y alegría, la fuerza y alegría de un infante, avisándonos de lo que va a ir la película.

Tras los créditos, Miyazaki nos presenta los personajes en un paisaje idílico, acompañados por la hermosa partitura de Hisaishi, que puede ser perfectamente la mejor banda sonora que haya compuesto este hombre para una película de Ghibli (el tema "El pueblo en mayo" es una auténtica gozada). Y eso es toda la película: un cuadro costumbrista sobre la vida en el campo, en el que se nos muestra el día a día de los campesinos y de nuestras dos protagonistas. Cómo tienden la ropa, como van a por agua al río, cómo van en bicicleta al campo. Todo es maravilloso, incluso los niños que se quedan en el colegio a limpiar son felices (eso no se lo cree ni Dios). Y eso es lo que quería contar Miyazaki: cómo fue su infancia, que tuvo que pasar en el campo por culpa de una enfermedad de su madre, al igual que las protagonistas. Así que en cierto modo "Mi vecino Totoro" es una especie de recuerdos de infancia, de testimonio sobre una etapa importantísima de su vida. Sólo así se explica la cantidad de detalles mínimos en los dibujos, como la hoja siendo arrastrada por el río, el sapo andando bajo la lluvia, etcétera.

Entonces ¿dónde está el interés de "Mi vecino Totoro"? Pues está, precisamente, en Totoro. Este personaje es, sin duda alguna, el alma de la película. A simple vista parece un simple conejo gigante al que las niñas adoran, pero si uno se fija bien tiene un significado más profundo. ¿Es un sueño de las niñas? (Casi siempre aparece cuando una de las niñas está durmiendo) ¿Es real o es imaginario? Lo único seguro es que los mejores y más intensos momentos de la película se producen cuando aparece él, alcanzando su cénit en la escena de la para de autobús, para el que esto escribe, una de las secuencias más fascinantes de la entera historia del cine. Este y todos esos momentos están sustentados únicamente por el propio personaje de Totoro. Su única presencia es la que lo mueve todo, la que nos fascina, en un ejercicio de diseño de personajes absolutamente maravilloso. Otro ejemplo de este diseño de personajes se da en el culmen de la escena de la parada de autobús. Cuando no parecía que podía haber nada más fascinante que Totoro (es la primera vez que le vemos en acción, pasándoselo pipa con un paraguas), aparece el Gatobús, un personaje más impresionante todavía por lo inesperado. Explosión de imaginación de fantasía, pero con tan sólo dos personajes y sin alardes de ningún tipo. Ríete tú de los Na´vi de James Cameron.

Así, toda la película navega entre las escenas costumbristas de la vida en el campo, que siempre son interesantes aunque a alguno le puede llegar a aburrir; y las partes en las que sale Totoro. No hay escenas de acción como en sus anteriores films, todo tiene un ritmo pausado y elegante, fundamentado en la elegancia de la animación tradicional y la belleza de la música de Hisaishi. Una película sumamente simple, que en otras manos habría sido otra película infantil más, pero que gracas a Miyazaki se convierte en un filme mucho más complejo de lo que parece, en el que el director plasma sus recuerdos y ensoñaciones infantiles, que no dejan de ser las mismas que todos hemos tenido a lo largo de nuestra vida. Una película para que los adultos saquen su lado infantil y rememoren durante dos horas lo que vivieron en su etapa más dulce de la vida. Volviendo a la comparación con "Toy Story 3", en la peli de Pixar esa añoranza se produce en unos pocos segundos en la escena del final con Woody, pero en "Mi vecino Totoro" se produce durante la hora y media que dura la cinta, algo realmente difícil. En definitiva, un film de culto que catapultó a la compañía, la cual hizo de su personaje estrella su logotipo y su "taquillero simbólico" del Museo Ghibli. Incluso a la salida del museo hay un enorme gatobús de peluche, al cual quiero estrujar con todas mis fuerzas en algún momento de mi vida.

PD: La comparación con "Toy Story 3" no es en vano: Totoro aparece en la película en forma de peluche, cuando Woody se fuga y le acogen los juguetes de una casa. No olvidemos que Pixar tiene los derechos de explotación de las pelis de Studio Ghibli en EE.UU.