sábado, 16 de enero de 2010

El terror de los cacos

SHERLOCK HOLMES

Título original: Sherlock Holmes
Año: 2009
País: EE.UU.
Duración: 125 min.
Fecha de estreno ne España: 15 de enero de 2010
Director: Guy Ritchie
Guión: Michael Robert Johnson, Anthony Peckham, Simpn Kinberg, Lionel Wigram y Michael Robert Johnson, según los personajes creados por Arthur Conan Doyle
Música: Hans Zimmer
Montaje: James Herbert
Fotografía: Philippe Rousselot
Productor: Joel Silver, Lionel Wigram, Susan Downey y Dan Lin
Compañía: Warner Bros. Pictures/Village Roadshow
Intérpretes: Robert Downey Jr., Jude Law, Rachel McAdams, Robert Maillet, Mark Strong, Kelly Reilly et al.

Sherlock Holmes y el doctor John Watson dan caza a Lord Blackwood, un misterioso brujo espiritista que realiza sacrficios humanos que ha sido el causante de la muerte de tres mujeres. Antes de ser ejecutado en la horca, este le confiesa a Holmes que volverá a la vida y matará a tres personas antes de realizar una gran masacre, pero el detective no le cree. Por eso, cuando días después aparecen rumores de que Blackwood ha vuelto a la vida y cada vez se van haciendo más fiables, la ciudad de Londres entra en pánico. Para colmo se van produciendo una serie de muertes misteriosas que indican que el autor es el propio Blackwood, con lo que el sargento Lestrade deberá pedir a Holmes que investigue el caso.

Desde que se tuvo noticias de la realización de esta película, "Sherlock Holmes" estuvo llena de polémica, sobre todo por el estilo moderno y macarra que se le había dado al famoso personaje de Conan Doyle. Entonces se comenzó a crear una especie de inseguridad hacia la película por parte de los espectadores, porque había una serie de factores que, según ellos, no eran propios de Holmes o Watson: la estatura de ambos personajes, que Watson no era gordo y bajito y que estaba casado, o que Holmes no peleaba. Sin embargo, los que hemos leído algunas novelas del detective sabemos que, salvo la altura de ambos personajes, todo lo demás aparece en los libros: en "El signo de los cuatro" Watson está casado con Mary y nunca se dice que sea gordinflón. Y en lo que respecta a Holmes, en "Estudio en escarlata" se afirma que es un excelente boxeador y según me han contado algunos amigos, tras su "resurrección" literaria, el detective afirmó que había estado por Asia y aprendió artes marciales. Así que todas esas preocupaciones, todas esas dudas de esta nueva adaptación de las novelas escritas por Doyle (¿o debo decir por John Watson?), no son más que fruto de la iconografía social.

Pero hay otras ideas erróneas sobre la película que no tienen nada que ver sobre el diseño de los personajes, sino sobre el estilo del filme. Mucha gente decía tras ver el trailer, y con razón, que el filme sería más de acción y de puñetazos que otra cosa. Incluso en alguna que otra revista he leído que Guy Ritchy convertía a Holmes en un héroe de acción. Nada más lejos de la realidad. "Sherlock Holmes" es una película de intriga, un film policiaco. Es decir, que toda la película es una investigación sobre un crimen y no un filme de puñetazos o de explosiones como la gente puede pensar. Hay explosiones, tiros y puñetazos, sí, y hay peleas, pero son en situaciones en las que los dos colegas protagonistas se encuentran en apuros y deben defenderse.

Así que, como podéis ver, los temores hacia una versión atolondrada de Sherlock Holmes están totalmente infundadas. "Sherlock Holmes" es una novela de Conan Doyle, pura y dura. Yo, como lector de algunas de las historias del detective, veía en la película, en su ambientacón o en sus diálogos, el universo que plasma Conan Doyle en sus libros. La ambientación del filme, en una Londres en plena revolución industrial (están construyendo el puente de Londres), representa fielmente la suciedad y la decrepitud de los bajos fondos, por medio de unos decorados y unos efectos visuales muy logrados. El maquillaje y vestuario son fabulosos, haciendo que nada más ver a Jude Law con ese bigote, esa chistera y ese atuendo, mientras cojea y anda con su bastón, el espectador sepa que es Watson, a pesar de ser mucho más alto que su colega Holmes.

La dirección de Guy Ritchie es notable, no ya en algunos planos o movimientos de cámara, sino en la forma de mantener la tensión y el interés en todo momento, y haciendo que un argumento enrevesado sea perfectamente comprensible por el espectador. Parte de ello está en unos planos muy originales, en los que, en forma de flashback, Holmes recuerda o se imagina en la cabeza sus deducciones y nos las muestra al espectador, para así comprender en unos segundos cómo y por qué tal personaje hizo eso o aquello. Si, por ejemplo, vemos que en un laboratorio el destective observa una cosa, inmediatamente aparece una escena en la que se nos muestra a gran velocidad la hipótesis que tiene Holmes sobre su origen, cómo se empleó o para qué. Este método ayuda mucho a la narración y ayuda a comprender más los sucesos.

Pero hay un error en la película, bastante grave para mí, que puede echar por tierra todo el film. He hablado antes de la gran caracterización de los personajes, incluso de Holmes, y de los iconos sociales que se han creado y que por ello se puede tener un juicio equivocado del filme. Pues he de decir que esa caracterización no está tan bien conseguida para el papel protagonista. A pesar de que los diálogos, la forma de actuar y la forma de hablar, sean exactas a las del Holmes de los libros (si cerráis los ojos y escucháis descubriréis que es idéntico), el físico es totalmente equivocado. A diferencia de personajes como Irene o Watson, que a penas son descritos en los libros, el físico de Holmes sí está claramente marcado en las novelas. En "Estudio en escarlata" Watson le describe como un hombre inmensamente alto, delgado, con nariz y barbilla prominentes. Bueno, aunque sus rasgos faciales no sean los mismos, la altura es un dato clave, pues Holmes es un personaje que impone por su físico, muchas veces delicado. Así, mientras que cuando está hacinado a causa de que no encuentra ningún caso interesante, el detective de las novelas parece un enfermo moribundo, en la película parece un simple borracho de resaca, porque su físico es bastante saludable. Cuando tu ves a Watson, a pesar de que sea más alto que Holmes, ves al propio personaje y te identificas con él, pero no ocurre lo mismo con Holmes, un personaje muy bien escrito en el guión pero muy mal ideado visualmente. Es como si cogieran a Superman y le pusieran rubio, o como si Frodo fuera calvo. Por muy iguales que sean, aunque actúen igual, vistan igual, hablen igual o tengan la misma voz, no serán ni Superman ni Frodo. Eso exactamente es lo que ocurre en esta película.

A parte del físico, hay algunas pinceladas que hacen que este Holmes no sea como el de las novelas. Es, por ejemplo, la falta de pudor en algunas escenas (la parte de la cama que sale en el trailer, por ejemplo) o que parece demasiado extrovertido en muchas ocasiones. No es el personaje cerrado en si mismo, que impone con su intelecto, su físico o su forma de ser, sino que parece más bien un tipo normal pero extremadamente inteligente y observador. Otro aspecto negativo del personaje, y yo creo que lo peor de toda la película, está en algunas escenas de combates. Antes de propinar una paliza al malo de turno, visualiza en su cabeza los golpes que va a dar y el daño que causará al darlos, así como las secuelas que le dejará después de la paliza, mostrándonos a su vez a cámara lenta y con todo lujo de detalles la ejecución de dichos golpes. Es como si el propio Holmes fuera una especie de Robocop pero sin implantes biónicos y sin comer potitos. Esas escenas me parecieron sumamente frikis y exageradas, realizadas sólo para que los adolescentes flipen con los golpes que da el amigo de la calle Baker. Me imagino a uno de estos chavales leyendo "El perro de los Baskerville" y descubriendo desesperado que Holmes no hace eso en ninguna novela. Aunque he decir como anécdota que cuando estábamos en la cola del cine oí a una chavala mencionar el título de este libro. Eso me alegró. Al menos no todo es "Crepúsculo" y sandeces de esas.

En definitiva, que "Sherlock Holmes" es una muy buena película de intriga, y una moderna pero sorprendentemente fiel adaptación de las novelas de Arthur Conan Doyle. Por medio de frases, personajes y demás situaciones recogidas de multitud de libros del detective, han creado una película muy bien hecha que parece en muchas ocasiones una novela del escritor británico. Tan sólo se le puede achacar algunas flipadas del director y el propio personaje de Holmes, que aunque está muy bien escrito, en lo que se refiere a la interpretación o a la idea que tuvieron de él Ritchie y Downey Jr., no se parece en absoluto al detective de los libros. Eso puede hacer que uno se aleje notablemente de la película al no identificarse con el personaje, pero si se deja de lado que es Sherlock Holmes y que no es más que un personaje de ficción como otro cualquiera, y se deja llevar por el carisma de Downey Jr., el personaje no desentona demasiado. Una película muy recomendable para estos fríos días invernales.

viernes, 15 de enero de 2010

Las 10 mejores películas de la década (versión Ignacio)

Como me negaba a aceptar que una peli de gladiadores, una de enanos y una de superhéroes se colaran entre las mejores de la década, ahí van mis 10 candidatas a las películas de la década (Sin particular orden y sin destripar el argumento):

MATCH POINT

Woody Allen, en su faceta más noir, dirige una historia de amor, infidelidad, pasión, obsesión y azar, con Scarlett Johansson como objeto de deseo de un joven profesor de tennis cuya carrera como profesional se vio truncada pronto. Auténtica obra maestra en todos los sentidos: fotografía brillante (Londres es el mejor set de rodaje), desarrollo insidioso y final sorprendente.


MEMENTO


Pesadilla de Cristopher Nolan (que posteriormente rodaría las películas de Batman) en la que un hombre con Amnesia Anterógrada desde que su mujer fuera asesinada, intentará descubrir quién fue el autor de el crimen que le dejó sin mujer y sin memoria. Para ello, se valdrá de todo tipo de métodos para intentar progresar en su investigación y en su vida: desde tatuajes en los que apunta las máximas fundamentales, hasta postits y notas con las que puede recordar los detalles más nimios.

Rodada desde el final hacia el principio, provocará en el expectador una angustia parecida a la que el protagonista sufre durante el metraje. Un 10 de película.


HOTEL RWANDA

Cuando los Hutus y los Tutsis; clases sociales establecidas por los belgas cuando colonizaron el país, en función de la perfección de sus rasgos y la intensidad del color de su piel; comenzaron a matarse, el mundo occidental miró hacia otro lado, debatiendo sobre si lo que estaba ocurriendo era un genocidio o una simple matanza, el responsable de un importante hotel europeo decidió acoger a un montón de Tutsis para así impedir su muerte.

Ese es el argumento de Hotel Rwanda, basada en hechos reales, con una interpretación absolutamente conmovedora y unas imágenes que erizan el vello.


21 GRAMOS

Dolor. Es lo que resume esta película magistrálmente dirigida por Iñárritu. 3 personajes unidos por el dolor que provocan la ausencia, la enfermedad y la culpa. Una fotografía de maestro, una música brillante, unas interpretaciones que para mi no son mejorables y un guión al que no le pondría un pero.

¡Ah! Y la escena de cama más bella que he visto en el cine.


CIUDAD DE DIOS

Un muchacho brasileño con pretensiones de fotógrafo nos cuenta cómo es crecer en una favela en Río de Janeiro, donde la droga y la sangre son las monedas de curso legal. Basada en hechos reales y en historias verdaderas, esta cruda película muestra lo que no se cuenta de Brasil, más allá del fútbol, la samba y las chicas bonitas; donde los niños crecen jugando a ser delincuentes y la sangre tiñe las calles.

Brutal, adictiva, cruel, terrible, real, hipnótica; esta película, con su carismático cicerone introduce de lleno en la violencia que sólo el ser humano es capaz de generar, combinando belleza y brutalidad con la misma naturalidad con la que uno mezclaría el aliño de una ensalada.


WALL-E


Cine para amantes del cine, obra maestra de entre las obras maestras. Lástima que su calificación "para niños" le reste reconocimiento. Un comienzo inconmensurable, superior, donde no se pronuncia una sóla oración, donde la expresividad y la genialidad llenan la pantalla. Un tributo a los grandes, a Keaton, a Chaplin y a tantos otros que sembraron para que hoy en día tengamos lo que tenemos.

Todos nos hemos sentido WALL-E's en más de una ocasión y eso es lo que la hace tan brillante: Que nos podamos reflejar en los ojos de ese pequeño e insignificante robot que, sin donaires y casi sin saberlo, se convierte en el Mesías de la humanidad.


LOST IN TRANSLATION

Un veterano actor que no pasa por su mejor momento y la joven esposa de un exitoso fotógrafo se encuentran en Tokyo, una ciudad en la que cualquiera se perdería. Ese es el simple argumento permite a Soffia Cópola explorar temas tan comunes como la soledad, la crisis existencial, el amor, las diferencias culturales.

Una maravilla visual, con un humor muy especial y con una intensidad que no todo el mundo es capaz de percibir.


ELEPHANT

La masacre de Columbine dio pie a muchos largometrajes, el que se llevó el gato al agua fue el polémico documental del mediático M. Moore al que la palabra "Demagogia" le sienta tan bien como un traje a medida. Pero la mejor película que salió de esa amalgama fue la que dirigió Gus Van Sant en 2003.

Con un elenco de amateurs, el director muestra el último día de muchos, como un día más. Una serie de larguísimas y hermosísismas coreografías, impresionantes travellings, nos presentan a unos personajes, con sus propias historias, problemas y trastornos, convergiendo finalmente en el terrible final.


ETERNAL SUNSHINE OF THE SPOTLESS MIND

Ridículamente traducida al castellano como "Olvídate de Mi", esta película es una impresionante montaña rusa de sentimientos. Un hombre, descubre que la que había sido su novia hasta entonces, le ha borrado de su memoria usando los servicios de una pequeña clínica médica. Despechado, decide hacer lo mismo para no tener que sufrir más su ausencia. En el proceso, se arrepentirá y decidirá intentar amarrarse a los hermosos recuerdos que alberga en su cerebro.

Original, divertida, emocionante, bella, espectacular y todos los adjetivos que se me puedan ocurrir son pocos para describir mi película preferida.

El genial Michel Gondry (director de las geniales "The Science of Sleep", "Be Kind, Rewind!" y "Human Nature" amén de un sinfín de videoclips y anuncios publicitarios a cual más genial) nos deleita con su exquisita imaginación con una serie de imágenes brillantes, apoyándose en el guión más completo de entre los que ha escrito Charlie Kauffman.

Podría hablar durante horas de esta obra maestra, pero me contento con citar una conversación de los dos protagonistas:

"-This is it Joel, it´s gonna be gone soon.
- What do we do?
- Enjoy it"


JUNO

Cuando entré en el cine a ver Juno lo hice preso del escepticismo; me había gustado tanto "Little Miss Sunshine" que esperaba ver algo parecido, sin la originalidad de la primera. A la salida, me secaba las lágrimas de tanto reírme. Es un error compararlas. Probablemente se puedan englobar dentro una nueva corriente de comedia que surge en los EEUU de la mano de directores como Wes Anderson, Richard Linklater o David O. Russel, por citar a algunos, pero Juno es un caso aparte.

Fresca, socarrona, inteligente, real, mordaz, Juno es una bofetada en la cara de todos los padres y abuelos que dudan de la madurez de la juventud del siglo XXI.

Joven pero resuelta, ingeniosa y sobre todo madura, Juno es una adolescente Americana que queda embarazada tras su primera experiencia sexual. Consciente de su error y de las consecuencias que trae, decide llevar a término su embarazo y dar a su niño en adopción. Pero tendrá que encontrar a la pareja adecuada para criar a la criatura.

1977: ¡Transespléndida!

ANNIE HALL

Título original: Annie Hall
Año: 1977
País: EE. UU.
Duración:89 min.
Fecha de estreno en España: 22 de febrero de 1978
Director: Woody Allen
Guión: Woody Allen y Marshall Brickman
Montaje: Ralph Rosemblum
Fotografía: Gordon Willis
Productor: Charles H. Joffe
Compañía: United Artists
Intérpretes: Woody Allen, Diane Keaton, Tony Roberts, Carol Kane, Paul Simon, Janet Margolin, Christopher Walken, Sigourney Weaver et al.

Ganadora de 4 Oscar: película, director, guión, actriz

Alvy es un popular humorista de Nueva York que ha tenido grandes aventuras con muchas mujeres. Durante toda la película nos cuenta su vida y sus flirteos, centrándose especialmente en su última y más importante conquista, una joven aspirante a actriz llamada Annie Hall.

Yo me considero bastante friki, pero hace poco más de un mes que me di cuenta que no lo soy tanto. Aquel día, un amigo mío me dijo que había calculado todas las edades de los personajes de Star Wars basándose tanto en las películas como en los cómics, libros y demás. Lo tomé como una mera anécdota. Sin embargo, estos temores se reafirmaron al ver esta película, la cual pensaba que era una injústa ganadora y que en su lugar el Oscar al mejor filme debió ser para el episodio IV de Star Wars. Pero cuál fue mi sorpresa cuando descubrí que "Annie Hall" es una película muy divertida y con una calidad técnica que merece ese premio y todos los que le echen.

"Annie Hall" es una comedia, como suele ser habitual en Allen. Pero a diferencia de muchas otras comedias, donde el humor se concentra sólo en un punto (los diálogos, el histrionismo de la interpretación, la puesta en escena...), aquí se concentra en todos los aspectos. No sólo hay diálogos chispeantes, llenos de chistes y frases ingeniosas, sino que la actuación de los actores también contribuye a crear humor. Pero a parte de eso, lo que más llama la atención de "Annie Hall" es el planteamiento de la película. Allen cuenta la historia a saltos, pasando de una historia a otra que está desordenada en el espacio. Y lo hace a través de imágenes absurdas y dementes, en las que los propios protagonistas aparecen en la escena que se supone que muestra un recuerdo del pasado. Así podemos ver a Alvy, Annie y Rob en el salón de una casa donde se celebraba una fiesta cuando Alvy era niño, y poder verle a él. O estar en el mismo lugar en el que una Annie del pasado se hacía arrumacos con su exnovio, juntándose así la Annie del pasado y del presente. Son estas partes las más divertidas de todas, más que nada por lo absurdas y surrealistas que son.

Y es que "Annie Hall", como he dicho antes, abarca todos los espectros del humor. Desde un humor surrealista hasta uno más simple, desde el monólogo, los chistes, los juegos de palabras, el humor de golpes o el que llaman "humor inteligente". Por eso es una película que va a divertir a muchos, si no es por una cosa será por la otra. El único defecto que puedo encontrarle es que quizá, al final, el ritmo decaiga y se haga un tanto pausada en comparación al ritmo del resto de la película, pero no deja de ser un defecto insignificante.

Ahora bien, ¿merecía ganar el Oscar? Pues por calidad sí, desde luego. Pero teniendo en cuenta el efecto que produjo "La guerra de las galaxias" en la sociedad y que por un motivo igual "Rocky" arrasó el año anterior, también debía haber triunfado la película de Lucas. Sin embargo, los Académicos, quizá por que el año pasado se centraron más en los gustos del público que en la calidad, decidieron olvidar los resultados de la taquilla para premiar el buen cine. Con esto no quiero decir que el episodio IV no sea una buena película. Faltaría más. Pero que "Annie Hall" es más una pieza de artesanía que merecía los premios... Estoy deprimido. Creo que me he traicionado a mi mismo y al mundo del frikismo con esta crítica. Voy a hacer el frikitest de nuevo a ver si ha bajado mi puntuación, así me quedo más tranquilo.

jueves, 14 de enero de 2010

1976: El triunfo del sueño americano

ROCKY

Título original: Rocky
Año: 1976
País: EE.UU.
Duración: 114 min.
Fecha de estreno en España: 3 de octubre de 1977
Director: John G. Avildsen
Guión: Sylvester Stallone
Música: Bill Conti
Montaje: Richard Halsey
Fotografía: James Crabe
Productores: Irwin Winkler y Robert Chartoff
Compañía: United Artists
Intérpretes: Sylvester Stallone, Talia Shire, Burt Young, Carl Weathers, Burgess Meredith, Thayer David, Joe Spinell et al.

Ganadora de 3 Oscar: película, director, montaje

El campeón de los pesos pesados Apolo Creed se va a jugar en Philadelphia la renovación de su prestigioso título pugilístico. Pero su rival se lesiona a cinco semanas del combate y en tan poco tiempo no hay ningún contrincante digno que pueda ponerse en forma para derrotarle. Por eso, el boxerador tiene una genial idea: se batirá ante un esparrin, un rival al que pueda ganar fácilmente y al mismo tiempo ganarse el corazón de la gente dando la oportunidad de arrebatarle el título a un boxeador amater. Y el agraciado para participar en el evento es Rocky Balboa, "el potro italiano", un chaval de barrio, cercano a los 30 años, que vive en unos suburbios de Philadelphia y trabaja para un capo local mientras practica el boxeo en sus ratos libres. Sin embargo, a pesar de que sabe que va a perder, Rocky no soporta que todo el mundo se ría de el y lo consideren un don nadie, con lo que decide entrenar duro para demostrar a todo el país que puede hacer frente al mejor boxeador del momento.

A lo largo de la historia del séptimo arte hay fenómenos singulares en los que una película que no hace mucho ruido acaba convirtiéndose en todo un acontecimiento social y cultural. También ocurre lo contrario, que películas destinadas a arrasar acaban fracasando estrepitosamente. Aun así, sigue sorpendiendo el éxito que cosechan ciertas películas de las que nadie esperaba nada. Este es el caso de "Rocky", todo un fenómeno social de la época que ha conocido seis partes a lo largo de 30 años, que convirtió a su protagonista en un icono social y a su actor principal en una megaestrella. Y mirad que me extraña este suceso, pues no comprendo cómo esta buena pero enclenque película llegó a triunfar tanto.

Resulta increíble que el guión lo escribiera un actor como Stallone, cuyas dotes actorales son menos que nulas. Y mucho menos creíble es que sólo tardase tres días en terminarlo. Pero la historia está ahí, para quien se la trague. No obstante, de ser cierto, esta sería la única pizca de genialidad de la película, pues el resto no destaca demasiado. No quiero decir con esto que sea una mala cinta. "Rocky" es un filme muy entretenido y muy bien rodado, con un guión muy curioso y original y una intensidad y emotividad, sobretodo al final del filme, que cortan la respiración. Pero no deja de ser un filme decente y nada más, una gran película de acción.

Entonces, ¿por qué triunfó tanto? Pues porque habla de un tema que a los americanos les pirra: el autobombo. "Rocky" no es más la historia de un mindundi que acaba sacando de quicio al campeón de los pesos pesados en un combate sin igual. Es decir, lo que allí llaman "el sueño americano". Cualquiera puede cocinar, como dicen en la fabulosa "Ratatouille". Pero claro, tenemos a un esparrin contra el todopoderoso Apolo Creed, con su atuendo con los colores de la bandera norteamericana y su chistera al estilo Tío Sam. ¿Cómo va a acabar un don nadie con el imperio yanki? Por eso acaba ganando Apollo Creed, porque una derrota suya significaría la derrota de EE.UU. y, como dice Patton en el prólogo de la película de Schaffner, los americanos nunca pierden porque la sola idea de perder les aterra. El sueño americano, el triunfo del imperialismo estadounidense... ahora comprendo por qué los productores aceptaron un guión escrito en 3 días.

Pero esto, al menos desde mi punto de vista, es sólo una explicación de por qué "Rocky" triunfó tanto, sobretodo en los Oscar. El otro motivo de que ganase o, mejor dicho, el otro motivo de que cierta película no consiguiera nunguno de estos premios, es otro bien distinto. Ese mismo año un directorcillo desconocido, llamado Martin Scorsese, que había dirigido unas cuantas pelis muy raras, ganó la Palma de Oro en el Festival de Cannes con "Taxi Driver", un rompedor film sobre un tipo que pierde la chota tras volver de Vietnam. Sed sinceros, en la sociedad americana post Vietnam ¿qué va a considerar mejor la Academia, un filme que critica las consecuencias de una guerra que estaba muy de actualidad en el país y reconocer su fracaso u otra que, al contrario, exaltaba los valores patrios por encima de cualquier cosa? La respuesta está clara. No van a ser tan tontos de lanzar piedras sobre su tejado.

Así, "Rocky", una intensa película de acción muy currada, se convirtió en la triunfadora de los Oscar de 1976, merecidamente teniendo en cuenta el fenómeno social que supuso la película, pero a su vez inmerecidamente porque su calidad está a años luz de igualar a la de "Taxi Driver". Cuando Avildsen aprenda a dirigir como el cineasta de Queens me tiraré del último piso de la facultad de geológicas de la Complu. La primera en la frente.

miércoles, 13 de enero de 2010

1975: Volando libre

ALGUIEN VOLÓ SOBRE EL NIDO DEL CUCO

Título original: One flew over the cuckoo's nest
Año: 1975
País: EE.UU.
Duración: 128 min.
Fecha de estreno en España: 7 de octubre de 1976
Director: Milos Forman
Guión: Lawrence Hauben y Bo Goldman, según la novela homónima de Ken Kesey
Música: Jack Nitzsche
Montaje: Lynzee Klingman y Sheldon Kahn
Fotografía: Haskell Wexler
Productor: Saul Zaentz y Michael Douglas
Compañía: United Artists/Fantasy Films
Intérpretes: Jack Nicholson, Louise Fletcher, William Redfield, Will Sampson, Brad Dourif, Christopher Lloyd, Danny DeVito et al.

Ganadora de 5 Oscar: película, director, guión adaptado, actor, actriz

Randle P. McMurphy es un criminal de pocamonta que se hace pasar por loco para que le metan en un manicomio y así evitar la cárcel. Su carácter extrovertido y algo agresivo contrasta con el calmado de los pacientes del psiquiátrico, con lo que pronto comenzará a revolucionar a los demás con su cordura. Su actitud no pasa desapercibida para la enfermera Ratched, una de las máximas autoridades del centro, la cual teme que la conducta de Randle suponga un problema para la rutina del hospital. Por eso, harto de que la enfermera le de órdenes, y tras comprobar que las estrictas normas de esta impiden el desarrollo intelectual de los pacientes y mejore su tratamiento, el joven recién llegado decide rebelarse y tomar sus propias decisiones.


Fue "Sucedió una noche", la fabulosa película de Frank Kapra, la primera en conseguir los cinco Oscar considerados los más valiosos: film, director, guión, actor y actriz. Tuvieron que pasar cuarenta años para repetirse la misma hazaña con una película que, con toda justicia, está considerada como una de las mejores y más impactantes de la historia del cine.

"Alguien voló sobre el nido del cuco", la mejor película del director checo Milos Forman, no es un filme que posea grandes alardes técnicos, ni enormes y espectaculares paisajes, ni gran multitud de extras. Es un filme sobre personas, y más en concreto sobre su psicología y sobre la libertad, el tema más universal de todos. Aunque a diferencia de películas como "Cadena perpetua" o "Pena de muerte", en la que se habla de una libertad física, corpórea, en "Alguien voló sobre el nido del cuco" se habla de la libertad intelectual. Ese tema tan particular y tan importante está narrado en esta película de forma eficaz e impactante, ahondando en la psicología de los personajes.

Y es que son los personajes el pilar fundamental de esta película. No podemos evitar encariñarnos con el particular grupo de seres que forman la trama final, desde el propio Randle, posiblemente la mejor actuación de Jack Nicholson en toda su carrera; pasando por Cheswick; el Jefe; Taber (interpretado por Christopher Lloyd antes de ser Emmet Brown y convertirse en mi ídolo supremo); Billy Bibbit, el debut de Brad Dourf 26 años antes de meterse en la piel de Grima Lengua de Serpiente; o mi favorito, Martini, interpretado por un irreconocible Danny Devito. Incluso se siente un poco de simpatía, o mejor dicho, de pena, por la propia enfermera Ratched, que a pesar de ser odiosa y acabar deseando que acabe estampada en el suelo tras caer de la azotea, uno va viendo cómo se le va de las manos la situación.

La película gira en torno a estos personajes y a las situaciones que pasan. En especial, en los intentos de McMurphy de hacer que esos amigos suyos sean libres, aunque no físicamente, sí mentalmente. Un ejemplo de esto está en la bellísima escena en la que el protagonista pide a la enfermera que ponga la televisión para ver los campeonatos mundiales de béisbol, evento que Randle nunca se ha perdido ni cuando estaba en chirona, probablemente la secuencia más mágica que jamás he visto en una película. Afortunadamente la he encontrado ne Yotube, porque si tuviera que describirla perdería todo su encanto. Es la parte clave de la película, donde se resume de qué va el filme y donde se produce un punto de inflexión en la forma de actuar de los internos. Atentos a la cara de la enfermera Ratched al final (impresionante trabajo el de Louise Fletcher). Nunca con una mirada se había dicho tanto.

Hay muchas escenas más, algunas divertidas como el viaje en yate o la fiesta del final y otras más duras y desagradables, como la parte del electroshock. Todas ellas confeccionan la película, mostrándonos lo que sienten, lo que sufren o lo que anhelan y no pueden conseguir. Hacen de "Alguien voló sobre el nido del cuco" un espectáculo inolvidable, tanto por la magia que desprenden las secuencias cómicas como la claustrofobia y repugnancia de las dramáticas. Vi esta película hace años y tras verla, con ojos más expertos, me he dado cuenta de las sensaciones tan intensas que transmite. Por algo tiene un meritorio octavo puesto en el ranking de las 250 mejores películas de IMDb. Es un filme más de sensaciones que de imágenes vistosas o alardes técnicos, así que sólo me queda recomendaros, o mejor pediros de rodillas, que la veáis. Da igual cómo lo hagáis, vosotros solos o en grupo, en el colegio, en la parroquia o en el trabajo, en casa o en los cines. Es una de esas películas que hay que ver antes de morir.

martes, 12 de enero de 2010

1974: Dos mejor que una

EL PADRINO. PARTE II

Título original: The godfather, part II
Año: 1974
País: EE.UU.
Duración: 192 min.
Director: Francis Ford Coppola
Guión: Francis Ford Coppola y Mario Puzzo, según la novela "El padrino" de este último
Música: Nino Rota y Carmine Coppola
Montaje: Peter Zinner, Barry Malkin y Richard Marks
Fotografía: Gordon Willis
Productor: Francis Ford Coppola
Compañía: Paramount Pictures
Intérpretes: Al Pacino, Robert De Niro, Diane Keaton, Robert Duvall, James Caan, John Cazale, Lee Strasberg, Talia Shire et al.

Ganadora de 6 Oscar: película, director, guión adaptado, actor secundario, música, dirección artística

La película narra dos historias paralelas. Por un lado, la vida de Michael, el nuevo Don de la familia Corleone, el cual sufre un atentado en su propia casa y deberá buscar al culpable. Por otro lado, se cuenta la infancia y juventud de su padre, Vito Corleone, de cómo llegó a Nueva York y cómo se convirtió en un peligroso mafioso durante las primeras décadas del siglo XX.

No sé a quién se le ocurrió la puñetera frase de que segundas partes nunca fueron buenas. Junto con "año de nieves, año de bienes", ocupa el primer lugar de las sentencias que más odio. Y es que, aunque en contados casos, hay muchas segundas partes que, aunque no sean mejores que las primeras, son bastante buenas. "Las dos torres", "El caballero oscuro", "Regreso al futoro 2" o "Indiana Jones y el Templo Maldito" son unos cuantos ejemplos de ello. Y también, por supuesto, "El padrino, parte 2", pues a pesar de no superar a su predecesora, sí alcanza su misma calidad técnica, hasta el punto de ir siempre junto con "El padrino" en las listas de las mejores películas de todos los tiempos.

De todas formas, he de decir que no he sentido lo mismo al ver esta película que con la primera, quizá porque la primera era mucho menos técnica que esta. En "El padrino, parte 2", casi toda la labor del director está en contar dos historias a la vez, dejándose de los pequeños detalles de la primera parte aunque el equipo, a excepción de Marlon Brando, sigue siendo el mismo, con lo que tenemos los mismos aspectos técnicos y artísticos de la primera.

Lo más destacable de "El padrino, parte 2" es, por un lado, toda la parte de la juventud de Vito, interpretado magistralmente por Robert De Niro, que hasta que llegó Javier Bardem se convirtió en el único actor que ganó un Oscar por su interpretación hablando un idioma que no era el suyo y fue el único que lo ganó sin hablar inglés, hasta que lo consiguió Roberto Benigni por "La vida es bella". Aun así, su interpretación es antológica. Pero otro aspecto que más llama la atención de "El padrino, parte 2" es el descubrimiento de un personaje que en la primera película pasó un tanto desapercibido pero que en esta segunda parte tiene un papel crucial: Fredo Corleone, el segundo hijo de Vito interpretado inmejorablemente por John Cazale. El poco protagonismo de la primera película es lo que motiva la forma de actuar en esta película, hasta el punto de llegar a odiarle y a sentir pena por él al mismo tiempo. Es una de las mayores sorpresas de la película.

En conclusión, decir que "El padrino, parte 2" es una grandísima película, aunque eso tampoco es extraño. Coppola consiguió igualar e incluso superar el éxito de la primera película. El filme ganó el Oscar a la mejor película, la única secuela de la historia en ganar este premio, y también la estatuilla al mejor director que dos años antes se la arrebatara Bob Fosse por "Cabaret". Un film que, a diferencia de muchas secuelas, no deshonra en absoluto a su primera parte, sino que realiza lo que toda segunda parte debe hacer: complementar a la primera. Y es que, como dice Groucho Marx en "Una noche en la ópera": "el otro día vi un partido de fútbol y la segunda parte fue mejor que la primera. Le pegaron al árbitro y todo.".

lunes, 11 de enero de 2010

1973: Un juego de niños

EL GOLPE

Títul original: The sting
Año: 1973
País: EE.UU.
Duración: 123 min.
Fecha de estreno en España: 14 de abril de 1974
Director: George Roy Hill
Guión: David S. Ward
Música: Marvin Hamlish
Montaje: William Reynolds
Fotografía: Robert Surtees
Productores: Tony Bill, Julia Phillips y Michael Phillips
Compañía: Universal Pictures
Intérpretes: Robert Redford, Paul Newman, Robert Shaw, Charles Durning, Ray Walston, Eileen Brennan, Harold Gould, Dana Elcar, John Heffernan et al.

Ganadora de 7 Oscar: película, director, guión, montaje, dirección artística, vestuario, música

Henry Gondorf es un timador de poca monta que trabaja junto con su amigo Luther, un famoso y anciano estafador, haciendo pequeños timos en la ciudad de Chicago de los años 30. Pero todo se complica cuando descubren que han estafado a un mensajero que llevaba dinero a Doyle Lonnegan, el mafioso más conocido del estado. Comienza así una persecución por parte de la policía y del grupo mafioso, hacia los dos timadores, acabando con el asesinato del viejo Luther. Sin lugar a donde ir, Gondorf decide acudir a un amigo de Luther, un tal Johny Hooker, con las intención de dar un golpe de tal envergadura que deje casi arruinado a Lonnegan, para así poder vengarse de la muerte de su amigo.


La grandeza de esta película no sólo está en su genial guión, que te mantiene siempre en vilo al no saber qué cosa de las que sucede en pantalla es real o forma parte del timo, sino, principalmente, en el dúo protagonista. Afortunadamente, el capricho de juntar a los dos actores tiene un motivo y es que ambos derrochan tal química que parecen que se conocían desde la cuna. Sus interpretaciones tienen un magnetismo impresionante que hace que nos identifiquemos con ellos desde el principio. Además, sus papeles son complicados, pues no sólo tienen que interpretar a un personaje, sino que tienen que hacer que el personaje al que interpretan interprete a su vez otro, de tal forma que tienen que estar cambiando continuamente.

Tras el éxito de "Dos hombres y un destino", Robert Redford y Paul Newman se convirtieron en la pareja de moda de Hollywood, con lo que las productoras de cine se morían por producir una película con ellos como protagonistas, pues sería un éxito asegurado. Esa fiebre se arrastro con los años, hasta que en 1973 llegó "El golpe", una de las películas de gangsters más divertidas y coloristas de todos los tiempos.

Otro de los factores principales de "el golpe", a parte de los ya citados guión y actores, es su estética retro. Y es que parece que toda la película es como si fuera un cuento, con su colorida fotografía, sus llamativos trajes, la introducción de cada capítulo o, por supuesto, su descomunal música, que figura en las partituras de todos los pianistas del mundo. De hecho, si por algo se identifica esta película, es por su gran banda sonora, que a parte de pegadiza, va que ni pintado a esta historia de jugadores al ritmo de un piano de cantina.

Vamos, que "El golpe" es una película mítica, muy divertida y original y con un guión deslumbrante. Sin embargo, le veo un grabe defecto. A diferencia del "El padrino", en la que cada vez que la ves visionas una nueva película, con "El golpe", si ya la has visto una vez, el factor sorpresa desaparece completamente. Es cierto que puedes disfrutar de las interpretaciones, la fotografía o la música, pero parte de la grandeza del guión se pierde tras el primer visionado. Es una película con la que no puedes volver a sentir lo mismo cuando la vuelves a ver y eso, aunque no empaña la calidad artística del film, hace que la experiencia del visionado pierda bastante. Aun así, sigue siendo una enorme película y una cinta que será recordada por siempre jamás. Si no, preguntadle a vuestros padres o abuelos si la conocen.