lunes, 1 de junio de 2009

Nausicaä del valle del viento

KAZE NO TANI NO NAUSHIKE


Año: 1984
País: Japón
Duración: 116 min.
Director: Hayao Miyazaki
Guión: Hayao Miyazaki
Música: Joe Hisaishi
Productor: Studio Ghibli
Mi puntuación filmaffinity: 7
Puntuación filmaffinity (01/6/09): 7,9



Sobre unas tierras que traen a la mente los desolados páramos de Hoth comienza esta sorprendente historia, acaso con la mejor secuencia inicial de la factoría. En esta película encuentro, más que en ninguna otra, el crisol de luces y sombras del que vengo hablando desde que me inicié en los caminos del anime. Posee algunos momentos sublimes, arrolladoramente evocadores, incluso cuando lo que recuerda es otras historias que ya conocemos (una sensación que nunca abandona a esta película, al menos en mi caso (esto es en parte bueno; siempre me gustó recuperar, aún por un instante, algunos de tantos recuerdos que quedan olvidados profundos en mi memoria)).

Sin embargo, cae con inexplicable facilidad en errores burdos y, sobre todo, gratuitos. Cierto que no son películas hechas para mí. Entiendo también que no se puede ir matando protagonistas así sin más para calmar mi perversa sed de amargura y desolación. (Aunque debería ocurrir con más frecuencia).

Pero nada de esto justifica la irregular banda sonora de la película, por poner el primer caso. Es cierto que he usado la palabra “irregular” de forma deliberada, en plan gafapasta. Pero es que, en esta ocasión, describe la situación a la perfección. En el comienzo llegué a pensar que se trataba de una de las mejores bandas sonoras de la casa y, más avanzada la película, me seguí sorprendiendo de cuando en cuando atento a algún pasaje particularmente logrado. Pero los momentos más cutres de la película, casi los únicos que rozan lo vergonzoso, se deben a la música. Permitidme espoilear un poco (3%) y dar explicaciones:

¿Qué necesidad hay de introducir la “música de bichos malos”? Todavía no salgo de mi asombro... con el agravante de que hunde de por sí escenas que, quizás, vistas con otros ojos, podrían resultar emocionantes y cautivadoras... qué sé yo, quizás sea un rollo oriental o algo.

Aprovechando el lapso espoiler en que me he sumido, consumaré mi tarea de crítica negativa: ¿a qué el bicho-zorro? ¿? Realmente no veo su sitio en la historia, pero les perdono la vida. Solo que no hace nada y nadie le dedica un instante de atención... pero siempre está ahí, empreñando en los planos. Supongo que la vida está conformada por detalles como éste, sin explicaciones ni destino, tan solo personas y sucesos fuera de lugar permitiendo el avance del tiempo...

¿Y por qué nuestra princesa anda por los cielos enseñando el culo? -literalmente. Que no es que me importe... pero tampoco lo entiendo... y menos con los peligros constantes que la amenazan (por cierto que su desnudez parece ser algo muy natural para el resto de personajes). Además que hay que ser consecuente con estas decisiones y, en ciertos ángulos comprometidos, no lo son... además, en la escena en que es virtualmente (donde virtualmente no viene a ser casi en este caso :P) desnudada (no os hagáis ilusiones, perversas mentes) ¡tiene ropa interior por primera vez en su vida! Aunque lo justo es justo, también para dormir se viste...

Bueno, una vez más mi cerebro agotado se ha centrado en los aspectos más oscuros y negativos. Quizás sea porque a mí no me importa conocer lo malo de las películas, pero me gusta descubrir lo bueno. Como tantas otras veces concluyo, en esta película hay mucho bueno. Hay cosas monas, hay momentos razonablemente intensos, hay sorpresas, muchos entornos muy creativos, una historia extraña y familiar al mismo tiempo... aunque, para mi gusto, lo mejor es ella. Nunca pude entender cómo ningún personaje... pero mejor me callo. Vaya, que bastantes motivos para verla, siempre que no seas un asqueroso esnob como yo. En ese caso, lánzate a un pozo y haz como gustes.

jueves, 28 de mayo de 2009

Geodas en lo profundo

EL NÚCLEO

Título original: The Core
Año: 2003
País: EE.UU.
Duración: 140 min.
Fecha de estreno en España: 28 de marzo de 2003
Director: Jon Amiel
Guión: Cooper Layne y John Rogers
Música: Christoper Young
Montaje: Terry Rawlings
Fotografía: John Lindley
Productor: Sean Bayley, David Foster, Cooper Layne
Compañía: Paramount Pictures
Intérpretes:
Aaron Eckhart, Hilary Swank, Stanley Tucci, Delroy Lindo et al.

Un grupo de personas muere súbitamente sin ninguna causa justificada, sin embargo todos tenían algo en común: llevaban marcapasos. Horas después, en Londres, una bandada de pájaros ataca a los ciudadanos, estampándose contra coches y edificios. Aunque parezca extraño, ambos sucesos tienen algo en común: las ondas electromagnéticas, que hacen funcionar los marcapasos y la brújula natural de las aves. Extrañado el gobierno recurre al geofísico Josh Keyes, el cual descubre un hecho sobrecogedor: el núcleo de la Tierra ha dejado de girar y si no vuelve a hacerlo el mundo se destruirá. A pesar de su idea de que no hay más remedio que aceptar la destrucción del planeta, decide colaborar en una peligrosa misión que consistirá en viajar al núcleo y ponerlo en marcha de nuevo.

ADVERTENCIA: CRÍTICA CON CONTENIDO GEOLÓGICO Y SPOILERS, DOS DE LAS COSAS MÁS DIFÍCILES DE SOPORTAR.

Todos los científicos, o los que somos aspirantes a ello, vemos las películas de ciencia ficción con toda nuestra atención, escudriñando todos los fallos que pueda haber. Por eso, si hay alguna película que los geólogos odiemos es, sin duda alguna, "El núcleo", una película que para muchos puede ser entretenida pero que no deja de ser una aberración, no sólo para la geología, sino para los principios más básicos de la química.

Lo curioso es que la película comienza de forma interesante. Durante la primera hora se nos presentan a unos personajes curiosos y una trama entretenida. Salvo la famosa escena del transbordador, criticada por muchos ingenieros aeronáuticos, el resto se puede digerir más o menos bien. Además, con actores de la talla de Aaron Eckhart y Hillary Swank no puede ser una mala película, ¿verdad? Pues no, no es verdad. A partir de la segunda hora todo cambia radicalmente.

Tras construir una máquina que obtiene energía del calor interno de la Tierra, y que es más resistente cuanto más calor y presión haya (considerémoslo una licencia artística), el resto es fácil: meterse, bajar al núcleo, lanzar cuatro bombas y subir. Pero eso no da para dos horas, con lo que los guionistas tienen que inventarse algo para que los tripulantes de la nave vayan cayendo uno a uno, como ocurre en todas las películas de tripulantes en naves espaciales. Pero en el centro de la Tierra no hay extraterrestres, ni monstruos siderales, ni cocodrilos, ni insectos gigantes, sólo magma incandescente a miles de grados. ¿Qué tiene de interesante eso (para el resto de gente, me refiero, porque a mí me interesa bastante)?

Por eso los guionistas, en una tarde de colegueo fumando sustancias prohibidas y con toneladas de sangre en el alcohol, se les ocurrió meter una geoda gigante en mitad del manto. Y es aquí cuando incluso el científico más aficionado y con menos idea se pregunta ¿cómo puede enfriarse un magma en el manto para crear una roca? No lo sé, y seguro que el guionista tampoco, pero le da igual. Lo cierto es que, a parte del estupor de ver esa patada a la ciencia, no debería ocurrir nada más, pues es una inofensiva y preciosa geoda con enormes cristalacos de amatista. Pero claro, eso está ahí por algo y ese algo es que uno de los tripulantes muera. ¿Cómo puede morir, pues, un tío con un traje que le protege de las altas temperaturas, con un casco ultrarresistente, dentro de una geoda gigante en mitad del manto (es esperpéntico, lo sé)? Pues de la única forma de la que podría morir: por un cristalito centimétrico de amatista que sale disparado y atraviesa su casco y su hermoso y privilegiado cráneo. Toma ya. No podía caerse a la lava directamente, no, ni tampoco rompérsele el traje y no poder respirar, que va, eso es demasiado inverosímil.

Así que, una vez superada la muerte del compañero, y tras liberar la nave de la maraña de cristales gracias a que uno se carga un cristal a patadas (os lo juro por Totoro), vuelven a la nave con un pequeño error de cálculo: aún queda mucha película para llegar al núcleo, con lo que tienen que seguir pasando cosas y muriendo gente. Así se repite la misma idea, pero esta vez con unos cristales enormes de diamante, porque todos sabemos que el diamante no se derrite con el magma, al igual que el material de la nave. Por cierto, ahora que lo pienso ¿por qué no hicieron la nave del material de la geoda, que se iban a gastar menos e iban a aguantar de igual forma el magma incandescente? Nunca lo sabremos...

Pero dejemos de lado el despropósito geológico de "El núcleo" y comentemos sus virtudes, si es que las tiene. Lo malo es que no tiene ninguna: las situaciones son repetitivas, absurdas y esperpénticas, los diálogos son dignos de Muchachada Nui, el reparto está espantoso y encima los efectos visuales son pésimos, únicamente comparables a las películas gore con las que comenzaron Peter Jackson o Ang Lee. Creedme, no hay nada, o casi nada, que merezca la pena de "El núcleo" salvo, como he dicho, la primera hora de duración. Yo he de decir que disfruté muchísimo viéndola. De hecho en la escena de la geoda me estuve partiendo el ojete sin parar y el resto lo pasé estupefacto ante tal desvergüenza geológica. A lo mejor vosotros, seres con una mente menos perturbada que la mía, podréis ver esta película con cierto interés y que os resulte entretenida, aunque lo dudo mucho.

martes, 19 de mayo de 2009

Escenas para el recuerdo...

Mis escenas favoritas: Cinema Paradiso

Inauguro esta sección, a parte de para actualizar un poco este blog, porque todo el mundo tenemos unas escenas de películas que nos han llegado al alma, tanto por lo emotivo como por lo divertido o lo espectacular. Y como no podía ser de otra forma, inicio esta sección con una secuencia de mi película favorita.

PELÍCULA: Cinema Paradiso (Giuseppe Tornatore, 1989)

CONTEXTO: Toto es un cineasta italiano que recibe una llamada diciendo que Alfredo, un amigo suyo de la infancia, ha muerto. Deberá regresar a su pueblo y se traerá de allí millones de recuerdos y montones de escenas eliminadas por el cura del pueblo, debido a su contenido altamente lascivo. Decidió montarlas todas y este es el resultado.

¿POR QUÉ? Porque con ella aprendí a amar el cine. Porque sólo con imágenes y música cuenta mucho más que con palabras. Porque en tan sólo tres minutos logra emocionar a cualquiera, incluso si no ha visto la película. Porque se resume toda la historia del cine y toda una vida alrededor del cine, en la que cada escena tiene un significado y una vivencia personal. Porque es una de los mejores finales de la historia del cine.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Aceitunas y motocicletas



Mis más estimados nimediapalabreros:

Observo que hace mucho que os tenemos desatendidos (no os engañéis, esto es un blag absolutamente profesional, ni que lo lleven estudiantes en vísperas de exámenes ni nada de eso). Así que, para tener algo nuevo y chuli que contar, he decidido iniciarme en el anime con algún título reciente, clásico o no tan clásico. En breves palabras, he aquí lo que he encontrado -en orden histórico según mi vida.

*Dado que fueron mis primeras aproximaciones al anime y al blag en general, me desentiendo bastante de las críticas... algunas cosas las sigo compartiendo, otras, no... y quizás otras solo las entienda ahora. Pero bueno, aquí quedan, que avergonzarse del pasado es algo de necios.


Gake no Ue no Ponyo
(Ponyo en el acantilado)

Año: 2008
País: Japón
Duración: 100 min.
Director: Hayao Miyazaki
Guión: Hayao Miyazaki
Música: Joe Hisaishi, Naoya Fujimaki
Productor: Studio Ghibli
Mi puntuación filmaffinity: 7
Puntuación filmaffinity (12/5/09): 7,6

No creo que a muchos les parezca raro que sea esta la primera peli de este tipo que haya ido a ver... ya que es la que hay en el cine, que no era plan de ponerse originales. También me sirve para decir, ¡veis como no todo es por dinero! ¡Ponedme pelis buenas e iré a verlas! ¡Dadme un buen servicio de alquiler por internet y será usado! Por lo demás, es posible que no haya pagado por todos los bienes del señor, cuya resultante culpa queda patente en esta confesión. Bueno, al asunto:

En general, la película me gustó, aunque, como será la tónica general de todas, con sus más y sus menos. Más, por ejemplo, por el dibujo, muy bonito él. También es una película creativa por momentos, además de sorprendente. Me gusta que no pretenda ser científicamente rigurosa (¿las montañas inundadas?) esa mirada un tanto inocente que tiene. Pero me falta algo. En un primer momento me pareció que me faltaba profundidad, que la historia fuese un poco más allá... ¡pero cuán fuera de lugar habría quedado eso! Así que me di cuenta: El problema, precisamente, es que la historia trate de ir más allá. Todo el rollo de los dioses y las cosas esas... a mí me sobra un tanto. Me hubiese gustado mucho más ver cómo se desarrollaba la relación entre Ponyo y Sosuke, cómo Ponyo descubre lo que es para nosotros cotidiano, lo que estamos acostumbrados a ver de un único modo; evidente. Pero vaya, que la viejita de mi lado se reía mucho, lo cual le dio diez puntos de encanto al conjunto. Y los dibujos de los créditos, la mar de monos. (La mar de monos, qué bromazo).


Byosoku Go Senchimetoru
(5cm por segundo)

Año: 2007
País: Japón
Duración: 63 min.
Director: Makoto Shinkai
Guión: Makoto Shinkai
Música: Tenmon
Productor: CoMiz Wave
Mi puntuación filmaffinity: 6
Puntuación filmaffinity (12/5/09): 7,1

Y hablando de películas pretenciosas... hay que decir que esta peli lo tenía mucho más difícil, porque todas las críticas que encontré (opiniones mejor dicho) eran tan positivas (y exageradas)... es cierto que tiene momentos brillantes, muy bellos. En particular encuentro rescatable la primera parte (que son tres). El viaje en tren es muy poético. Y me gusta cuando dice (sí, hoy soy Mr. Spoiler... pero, siendo éste un trauma de mi vida, podéis andar con relativa seguridad) "entonces supe que no estaríamos juntos para siempre" *sigh*. En resumen, una peli EMO totalmente. Como todo lo emo, va desfilando por el peligroso vértice entre lo sublime y lo grotesco, aunque me parece que este caso tropieza hacia lo ñoño con relativa facilidad. Como para dar en las narices a todos mi opositores, la canción del final: ¡Dios mío!


Sen to Chihiro no kamikakushi
(El viaje de Chihiro)

Año: 2001
País: Japón
Duración: 124 min.
Director: Hayao Miyazaki
Guión: Hayao Miyazaki
Música: Joe Hisaishi
Productor: Studio Ghibli/Tokuma Shoten/Dentsu/Walt Disney Pictures
Mi puntuación filmaffinity: 8
Puntuación filmaffinity (12/5/09): 8,1
Premios: Berlín 2002: Oso de Oro Mejor Película (ex aequo con Bloody Sunday), Oscar 2002 mejor película de animación.

Bueno, creo que, aquí, entramos ya en otro terreno. Ésta es una película sobre la que ya tenía muchas expectativas, lo que lo pone todo más difícil. Aún así, resultó moderadamente airosa.

El principio de la película, hasta poco pasada la entrevista con la vieja, me parece soberbio, ¡bien! Los escenarios son de una imaginación desbordante, la historia, totalmente desgarradora (como una especie de Dickens anime o qué sé yo)... con unos detalles muy cuidados, como el momento en que Chihiro se enfrenta a las escaleras, para mi gusto uno de los más logrados de la película.

El problema viene al tratar de narrar demasiadas cosas en demasiado poco tiempo, pues se cae en el defecto (difícil de evitar en una película así), de dar a Chiriro (¿a Sen?) demasiada importancia. Por algún motivo, todos los personajes de su entorno le prestan una atención un poco exagerada, casi fuera de lugar. Como resultado, los personajes quedan menos auténticos; los malos más cercanos, los buenos menos creíbles, los secundarios absurdamente secundarios, los sufrimientos más lejanos y la esperanza más tangible. Este es su pecado, que envuelve a la película según avanza. No hay más que comparar la escena de la escalera con la del canalón... ¿dónde quedó todo el realismo? ¿dónde está la perfección en transmitir los sentimientos, crear empatía? Lo mismo pasa con Kaonashi, un gran personaje a mi juicio desaprovechado. Conclusión, la película tendría que ser mucho más larga (para poder diluir en el tiempo todos los acontecimientos que deberían ser extraordinarios) o ser algo diferente. Lo primero, imposible, lo segundo, nunca será.

Un último aspecto que me gustaría comentar es la música. Aunque las películas de Miyazaki son ciertamente reconocidas por su banda sonora, no acaba de convencerme. Es cierto que hay melodías bonitas y, en general, así es toda la música. El problema es que se usa demasiado y con poca variedad, un poco como al margen de la historia en sí misma. Quizás sea un poco exagerado en este punto (entendedme, después de la de 5cm estaba ya un poco saturado de sensiblería gratuita).

Así que me quedo con un ligero regusto agridulce, aunque no consigo sacar las imágenes de la película de mi cabeza. Ahí llevan ya varios días. Para que quede claro -que no lo está; sí, me gustó. Bastante ¬¬


Perfect Blue


Año: 1998
País: Japón
Duración: 81 min.
Director: Satoshi Kon
Guión: Sadayuki Murai (Novela: Yoshikazu Takeuchi)
Música: Masahiro Ikumi
Productor: Rex Entertainment
Mi puntuación filmaffinity: 7
Puntuación filmaffinity (12/5/09): 7,2

Esta película partía con la ventaja de que no esperaba mucho de ella. Y admito que el comienzo me hizo activar todos los sistemas de alerta. Sin embargo, ya bien pronto pude reconocer un gran cambio frente a las anteriores. Todo, desde la música al dibujo, era más contenido, más realista (lo que no es necesariamente bueno). En esta película no hay una banda sonora tan continua, en algunas escenas se puede disfrutar del silencio, del ruido de la calle, lo cual es de agradecer.

A pesar de que al comienzo parecía decidido a no dar mi beneplácito al filme, su ritmo poco a poco te envuelve sin remisión en un crescendo que no ha de parar hasta el final de la película, ciertamente inquietante. Sobre el oscuro argumento de esta película me gustaría no decir nada, cuanto menos se sepa, mejor. Sin justificarlo mucho, la recomendaría a todos los que les gusten las películas de suspense (concepto bastante general, así que arriesgarse toca). Así que dejaré aquí la crítica. Tan solo destacaré que me dejó una impresión positiva, mejor de lo que esperaba y mejor desde luego de lo que imaginé en un principio. No es una película perfecta, quién sabe si ni siquiera muy buena... pero, al fin y al cabo, nadie es perfecto.

Aquí punto y final a esta larga revisión de mi vida. Volveré algún día con nuevas noticias, hasta entonces, aceitunas y motocicletas.

sábado, 25 de abril de 2009

Un poco de luz en la sombra

LA SOMBRA DEL PODER

Título original: State of play
Año: 2009
País: EE.UU.
Duración: 130 min.
Fecha de estreno en España: 17 de abril de 2009
Director: Kevin McDonald
Guión: Matthew Michael Carnahan, Tony Gilroy y Billy Ray, según la miniserie de Paul Abbot del mismo nombre
Música: Alex Heffes
Montaje: Justin Wright
Fotografía: Rodrigo Prieto
Productor/es: Tim Bevan, Eric Fellner y Andrew Hauptman
Compañía: Universal Pictures/Studio Canal/Working Title/Relativity Media
Reparto:
Russell Crowe, Ben Affleck, Rachel McAdams, Robin Wright Penn, Jason Bateman, Helen Mirren, Jeff Daniels et al.

Washington D. C. Cal McAffrey, la estrella del diario Washington Globe, debe llevar el caso del asesinato de un hombre negro en extrañas circunstancias. Su compañera Della, encargada del blog del diario, investiga el caso de la muerte de Sonia Baker, miembro del equipo de trabajo del senador Stephen Collins y presunta amante. Mientras todos los periódicos de la ciudad se afanan en publicar la mayor exclusiva sobre el asunto, Cal sigue con su investigación, ajeno al tema, hasta que descubre que en el móvil del muerto hay una llamada a Sonia Baker. ¿Qué tienen que ver ambos muertos? En ese momento Cal y Della continuarán la investigación juntos descubriendo una trama de tal magnitud que no sólo se jugarán la vida, sino el futuro del diario en el que trabajan.

Siento tener esto tan abandonado, pero es que se acerca el final de curso y no hay nada en las salas de cine que merezca la pena. Afortunadamente, de vez en cuando hay algunas joyas ocultas que llegan a nuestras salas sin llamar la atención y sabemos de ellas sólo por el boca a boca. Es curioso como esas películas tienen una promoción tan pésima mientras que filmes de peor calidad nos las meten hasta en la sopa. Sino fijaros cuántos carteles hay en las calles de Ponyo (cuya crítica, por cierto, hice hace casi un mes) y cuántos de Dragonball. Una cosa ¿os habéis dado cuenta que los carteles de "Dragonball Evolution" vienen a pares? Como si me empapelas la ciudad entera con el póster. ¡Que no voy a ir a verla, copón!

Aun así, y aunque parezca extraño, "La sombra del poder" se vende por sí sola, pues su protagonista es el gran, en todos los aspectos, Russell Crowe. Hasta tal punto es importante el actor que la película, como no la conoce nadie, pasa a ser "la de Russell Crowe". "¿Qué peli has ido a ver este finde?" "La de Russell Crowe". Y todos sabemos cual es. Pero claro, una vez que Russell ha llamado la atención de la gente y les ha metido en el cine ¿qué es lo que hace que la película te mantenga entretenido? Pues a pesar de que el argumento es simple y acaba siendo la típica película de periodistas/detectives, hay dos cosas por las que "La sombra del poder" merece mucho la pena: su ritmo frenético y su reparto estelar.

En lo que se refiere a los actores, el que llama más la atención es Crowe, pues es el que todos esperamos ver. A parte de que ya de por sí cae bien, el actor neozelandés lo hace muy bien, como casi siempre. Además, su compañera, la bellísima Rachel McAddams, le da la réplica de forma excelente, resultando una pareja muy interesante. Hellen Mirren se reserva un personaje muy intenso en la piel de la directora del periódico y Robin Wright Penn, la protagonista de "La princesa prometida" varios años más tarde, en el papel de la esposa de Collins está realmente estupenda. Quizá, el que más chirría, es Ben Affleck. El chico no me cae mal, pero es que no sabe actuar y vale, cuando le pones a él solo con cualquier otro no se nota la diferencia, pero en un cara a cara con Crowe, Ben parece un simple aficionado. No es creíble ni su interpretación ni su personaje, pues resulta que McAffrey y Collins fueron compañeros de habitación en la universidad y grandes amigos, sin embargo la diferencia de edad es considerable, a parte de haber poca química entre los dos.

El otro aspecto, el del ritmo, es lo más destacable. Normalmente, el mayor pecado a la hora de adaptar una serie a la gran pantalla es que lo que funciona en 20 minutos, o una hora, no suele funcionar en dos. Por eso, mantener el ritmo y la tensión a lo largo de todo el metraje sin aburrir ni un segundo y contar toda la trama en tan solo dos horas es un mérito considerable. Esa tensión no sólo se consigue por las grandes interpretaciones, sino por un montaje y música que te mantienen en vilo en todo momento y con unos giros de guión que ayudan a mantener el interés. Sobre el guión decir que es realmente bueno y que, a pesar de haber muchos personajes y ser un filme de investigación y espionajes, todo se comprende muy bien. Mención especial merece la espectacular fotografía de Rodrigo Prieto, director de fotografía de "Babel", "Brokeback Mountain" y "Los abrazos rotos", que nos regala imágenes inquietantes, bellas y espectaculares.

En general, "La sombra del poder" no es que sea un peliculón de estos que hacen historia, pero sí es una gran película y sobretodo un gran thriller. Un filme que te pone en tensión durante 120 minutos y que tiene de todo: un gran reparto, una gran estrella protagonista, una chica guapa, un argumento con un poco de crítica política, acción, drama, intriga, humor... todo ello mezclado de la mejor forma posible. Se podría decir, jugando un poco con el título, que representa un poco de luz en la inmensa sombra que se cierne sobre el cine actual. Un filme que seguro gustará a muchos y que no dejará esa sensación de haber tirado el dinero y eso, a día de hoy, es decir mucho.