domingo, 28 de febrero de 2010

2001: Una edición desastrosa

UNA MENTE MARAVILLOSA

Título original: A beautiful mind
Año: 2001
País: EE.UU
Duración: 129 min.
Fecha de estreno en España: 22 de febrero de 2002
Director: Ron Howard
Guión: Akiva Goldsman, según el libro homónimo de Sylvia Nasar
Música: James Horner
Montaje: Mike Hill y Dan Hanley
Fotografía: Roger Deakins
Productores: Ron Howard y Brian Grazer
Compañía: Universal Pictures/Dreamworks/Imagine Entertainment
Intérpretes: Russell Crowe, Jennifer Connelly, Ed Harris, Paul Bettany, Adam Goldberg, Christopher Plummer, Josh Lucas et al.

Ganadora de 4 Oscar: película, director, guión adaptado, actriz

La película narra la biografía de John Nash, un matemático de Viginia, que logró el premio Nobel de economía en 1994 por sus aportes a la teoría de juegos, la cual desarrolló años atrás durante su estancia en la universidad.

El año 2001 fue muy importante para la sociedad actual y para la sociedad estadounidense en particular. Los trágicos atentados del 11-S afectaron profundamente a este país y creó una gran conmoción social. Este hecho se manifestó en la gala de los Oscar de este año, celebrada en 2002. Al tanto de las críticas racistas a la sociedad americana y conscientes de que nunca un actor negro había ganado un premio importante (¿y el Oscar de Sidney Piotier en 1941 qué?) decidieron callar críticas premiando en los apartados más importantes a actores afroamericanos. Así, tanto Halle Berry como Denzel Washington lograron los Oscar como actriz y actor principal, respectivamente, y Sidney Poitier ganó el Oscar honorífico. Toma ya.

Sería comprensible si al menos los dos primeros lo mereciesen, pero que la Berry se lo arrebatara a Nicole Kidman, que es lo único que hace de "Moulan Rouge" una película soportable, es delito. Y tampoco veo nada de especial la actuación de Washington, pues Russell Crowe le da una lección de interpretación en "Una menta maravillosa". Pero claro, habiendo cometido el error (¿?) de premiar dos veces seguidas a Tom Hanks, y tras ganar el actor australiano en el 2000 el Oscar al mejor actor, estaba claro que, aunque lo mereciera, no lo iba a ganar. Y es que, sobre premios inmerecidos va esta edición, pues "Una mente maravillosa", otra de las tantas patochadas de Ron Howard, se alzó con los premios más importantes.

No merece ser la ganadora de ese premio pues, aunque no es una mala película, tiene más aroma de telefilme de sábado por la tarde que de película oscarizable. Tanto la realización como el guión, fotografía y demás aspectos son normalitos, destacando nada más la música de James Horner, la gran interpretación de Russell Crowe y la impresionante belleza de Jennifer Conelly. La historia, eso sí, es interesante y es de esas que encantan a Hollywood. La primera parte de la película es bastante interesante. Tenemos a John en sus inicios en la universidad, conociendo a su chica, trabajando para el Pentágono durante la Guerra Fría... hasta que llega la segunda parte del filme y todo cambia.

Es difícil hacer la sinopsis de esta película. Si no desvelas este asunto puede parecer un argumento insulso, pero si lo nombras estás incurriendo en un espoilerazo penado con la cárcel. Es en esta segunda parte de la película donde se desvela un asunto que hace que todo lo que John ha vivido antes (y nosotros con él) se ponga en duda. Esto es lo único destacable de la película, pues al conocer este hecho al mismo tiempo que John produce en nosotros el mismo efecto. A partir de entonces la película es otra, y no sólo lo que viene después, sino todo lo que venía atrás. Esto es un arma de doble filo pues, aunque crea un gran efecto en el público y hace que uno vuelva a ver la película para ver si es lógico lo que dicen, en el segundo visionado se pierde ese efecto sorpresa inicial, con lo que el filme no es tan disfrutable como antes.

Así que ni es una película oscarizable, ni la dirección es tan buena, el guión es vergonzoso y Conelly, aunque una gran actriz, no realiza su mejor papel. Encima, el único que merecía un Oscar, no lo gana. Pero hay que decir que, a pesar de que sea el típico melodrama ñoño, las otras películas nominadas al mejor filme no podían competir con "Una mente maravillosa". Ni la lenta y aburrida "Gosford Park" ni la incinerable pero a ratos divertida "Moulin Rouge" habrían sido dignas ganadoras. Tan sólo "La comunidad del anillo" merecía este premio, pero teniendo en cuenta lo que los Académicos tenían previsto para 2003, sus probabilidades eran nulas. Con lo que se puede decir que, a pesar de ser una película normalita, del montón, sus rivales tampoco estaban al a altura, en una edición de los Oscar con una calidad pésima de las nominadas. ¿Hace esto a "Una mente maravillosa" merecedora de dicho galardón en este año? He ahí la cuestión.

viernes, 26 de febrero de 2010

2000: El regreso del cine de romanos

GLADIATOR (EL GLADIADOR)

Título original: Gladiator
Año: 2000
País: EE.UU.
Duración: 148 min.
Fecha de estreno en España: 17 de mayo del 2000
Director: Ridley Scott
Guión: David Franzoni, John Logan y William Nicholson
Música: Hans Zimmer y Lisa Gerrard
Montaje: Pietro Scalia
Fotografía: John Mathieson
Productores: Douglas Wick, David Franzoni y Branco Lustig
Compañía: Universal Pictures/Dreamworks
Intérpretes: Russell Crowe, Joaquin Phoenix, Connie Nielsen, Oliver Reed, Derek Jacobi, Djimon Hounsou, Richard Harris et al.

Ganadora de 5 Oscar: película, actor, vestuario, efectos visuales, sonido

Máximo es general del ejército romano durante el reinado del emperador Marco Aurelio. Este, ya decrépito, considera a Máximo el hijo que nunca tuvo, por lo que decide nombrarle su heredero. Este hecho no le agrada demasiado a Comodo, el hijo del emperador, que ve como se esfuman sus probabilidades de gobernar. Por ello, tras asesinar a su padre, ordena la muerte de Máximo y también la de su mujer y su hijo. Afortunadamente, Máximo se salva de la ejecución, pero no llega a tiempo para salvar a su familia. Malherido tras huir de los que iban a ser sus ejecutores, es recogido por un traficante de esclavos y vendido a Proteo, un viejo entrenador de gladiadores. Aprovechando que Cómodo ha vuelto a instaurar las luchas de gladiadores en Roma, Proteo lleva a sus gladiadores a combatir en el Coliseo, con lo que Máximo tiene una oportunidad para vengarse del emperador.

Se acerca la recta final del Reto, pues nos hayamos ahora en la primera década del siglo XXI. Diez años bastante decadentes para el cine mundial. Las salas se llenaron de remakes, secuelas, precuelas, reinicios, adaptaciones de cómics y demás patochadas con las que las productoras pretendían llenarse las arcas. Afortunadamente, los Oscar no reflejaron este hecho con las películas premiadas, habiendo tan sólo un remake entre las ganadoras. Otra de las características del cine de estos últimos años es la proliferación de películas épicas, a raíz, sobre todo, del estreno de "El señor de los anillos" entre 2001 y 2003. Pero este gusto por la épica ya se inició en el años 2000, con "Gladiator" una película que resultó ser un auténtico fenómeno al actualizar un género ya olvidado.

Normalmente se piensa que el Oscar a la mejor película y al mejor director tienen que coincidir. Pero resulta que en este caso es justo que no coincidan, pues aunque "Gladiator" es un peliculón, Scott realiza alguna que otra patochada que desentona completamente con el resto. El primer fallo que comete es iniciar la película con una batalla. Puede que la historia lo requiera, pero al comenzar así el resto de la película acusa una caída clamorosa de la intensidad. Así, después de una lucha entre germanos y romanos, bastante caótica por cierto, toda la parte inmediatamente posterior de la presentación de los personajes se vuelve bastante lenta.

Afortunadamente, la película vuelve a salir a flote, a partir de que Máximo es comprado como esclavo, pues vuelve la acción y se desarrolla todo el desenlace, donde se demuestra la maestría de Scott a la hora de dirigir. Desde este punto hacia el final, el filme mete la quinta marcha y va aumentando su intensidad hasta el glorioso final. Pero antes de todo esto, Scott se crece y se ama, cagándola rotundamente. En toda la parte que va desde la batalla hasta esta parte final, el director se recrea con las imágenes, fastidiándolo todo. Las imágenes oníricas, del caballo corriendo, las nubes pasando a toda velocidad y demás, que le llegan a Máximo cuando está en el carromato de los esclavos, parecen más de un anuncio de colonias que de una película seria. Y los continuos planos a cámara rápida y lenta son demenciales. Quizá Ridley Scott se creía el mejor del mundo y quería hacer una película ultramoderna, o quizá no pudo apartarse de sus orígenes en la publicidad. Sea como fuere, la cagó estrepitosamente.

Pero como he dicho, "Gladiator" es una grandísima película, y a ello contribuyen otros factores, como los efectos visuales, o la banda sonora, para quien esto escribe, el mejor trabajo de Hans Zimmer hasta la fecha. Aunque si hay algo por lo que esta película merece la pena es por su protagonista, un Russell Crowe que, sin que sea un papel demasiado difícil, trabaja de forma perfecta. Es un papel hecho a su medida, para que se luzca, y lo consiguió, ganando el Oscar y sacando a flote una película que, sin su presencia, habría sido muy distinta. El resto de actores está bastante bien, pero es Crowe, que pasó a ser una estrella de la noche a la mañana, el que supera a todos. Y eso que no era su mejor papel, pues tanto su anterior película, la estupenda "L.A. Confidential", como en la siguiente, la insulsa "Una mente maravillosa", realiza dos interpretaciones magistrales, mucho más complicadas que la del general hispano.

Con todo, sólo queda decir que "Gladiator" es un filme antológico, una gran película que, a pesar de flojear durante los primeros minutos, llega un punto en el que el ritmo e intensidad va in crescendo, llegando a un final impresionante. Ridley Scott, que la caga en los primeros instantes, luego se resarce en esta segunda parte, pero el que está genial durante toda la película es Russell Crowe, que levanta él sólo la película. La ambientación es bastante bochornosa (¿pizarra y tizas durante el imperio romano?), pero la música y los efectos visuales ayudan a hacer de "Gladiator" una película que recupera la magnificiencia de las películas clásicas de Hollywood. Tuvieron que pasar 41 años, desde el estreno de "Ben Hur" en 1959, para que otro filme de romanos ganara el Oscar. Eso sí, donde esté la de Wyler que se quite lo bailao.

1999: Espectacular

AMERICAN BEAUTY

Título original: American Beauty
Año: 1999
País: EE.UU.
Duración: 116 min.
Fecha de estreno en España: 28 de enero del 2000
Director: Sam Mendes
Guión: Alan Ball
Música: Thomas Newman
Montaje: Tariq Anwar y Christopher Greenbury
Fotografía: Conrad L. Hall
Productores: Bruce Cohen y Dan Jinks
Compañía: Dreamworks
Intérpretes: Kevin Spacey, Annette Bening, Thora Birch, Allison Janney, Peter Gallagher, Mena Suvari, Wes Bentley, Chris Cooper et al.

Ganadora de 5 Oscar: película, director, guión, actor, fotografía

Lester Burnham es un padre de familia común, con una hermosa mujer y una hija adolescente con los típicos problemas de su edad. Pero eso es lo que aparenta ser, pues en realidad es un mindundi, con una familia que le considera un pelele y con un trabajo que no le llena. Por eso, el día en que conoce a una amiga de su hija, una lolita que presume de todos sus ligues y que se fija en él, Lester decide que todo va a cambiar, que va a abandonar esa vida de falsas apariencias y dedicarse a hacer lo que él quiera, sin nadie que le someta.

Lo normal siempre ha sido que la primera vez que alguien realiza algo no lo haga del todo bien, pues le falta experiencia. En el cine eso puede ser un problema, pues de ser así, todos creerán que eres uno del montón y nadie confiará en ti. Por eso hay que hacerlo bien. Lo curioso es que muchos de los directores debutantes, en los últimos años, han hecho películas realmente impresionantes. No está lejos el ejemplo de Neil Blomkamp con "District 9", que ha logrado colarse entre las 10 nominadas al Oscar a la mejor película. Pues 10 años antes, otro director no americano asombró al mundo con su primera película, "American Beauty", un filme que asesina sin piedad el estilo de vida Made in USA.

Es curioso que tenga que ser un inglés el que hable de la vida americana. Y es curioso también que un director con la elegancia y el gran estilo visual de Sam Mendes venga del mundo del teatro, donde las cámaras no intervienen para nada. Por eso sorprende que un director como él, además debutante, consiga realizar una película con tan exquisito gusto como "American beauty". A pesar de que el de la cámara es un mundo que se supone desconocido para él, lo maneja de una forma espléndida. Pero tampoco se desprende de lo que sabe y lo que mejor controla son los actores, que en este caso son la salsa de la película.

"American beauty" es una película de esas que llaman coral, en la que el peso de los actores, tanto de los principales como de los que no lo son tanto, es muy importante. Y es que, a pesar de que el protagonista es Lester, un inconmensurable Kevin Spacey, y su esposa (magnífica Annette Bening) y su hija podrían considerarse los segundos protagonistas, el resto de personajes tienen la misma o parecida importancia que el resto. Así, el personaje de Ricky, recreado por un genial West Bentley, es un personaje crucial para la película, así como Frank, el padre de este, interpretado por un soberbio y enigmático Chris Cooper, o Angela, la amiga de la hija de Lester. Todos tienen su impronta, sin poder despreciar a ninguno de ellos. Y esto es porque todos ellos son absolutamente raros, personas que son de una forma pero aparentan otra. Quizá el único que se salva de todos estos es Ricky, el único que no se camufla.

Y es que sobre eso habla "American beauty", sobre las apariencias, sobre los trajes que se pone la gente día a día para aparentar lo que no son. Se disfrazan como si todos los días fuera carnaval. Por eso, el guionista no duda en desnudarles y dejarles a la vista de todos, en un guión magistral en todos los aspectos, tanto en los diálogos, como la historia y en la construcción de los personajes. Además, se nos desvela el desenlace desde el inicio, creando un efecto curioso al final del filme. Desde el propio Lester nos dice que va a morir, pero ninguno sabemos cómo, con lo que, en los minutos finales, la película parece una historia de Agatha Christie, con pistas falsas y sorpresa final incluidas.

"American beauty" es, además un filme lleno de símbolos y metáforas. La belleza está representada con pétalos de rosa, particularmente una rosa típica de EE.UU. que da nombre a la película (¡toma doble sentido!). Lester, Rick y su hija Jane, los únicos personajes auténticos, son los únicos que aparecen desnudos en algún momento, metáfora de que se han librado de sus vestiduras. De hecho, el momento en el que Lester cambia es cuando está en el garaje haciendo pesas como Dios lo trajo al mundo. Otros personajes, como Carolyn, la mujer de Lester, aparece semidesnuda (la escena de la cama con su amante), sólo con una blusa, mostrando que ha logrado evadirse de la realidad, pero no del todo. Y así un montón de incógnitas más, que os dejo para vuestro disfrute, pues "American beaty" es una película plenamente disfrutable, impresionante, atrevida, mordaz, políticamente incorrecta y no se cuantas cosas más. Mendes se convirtió, de la noche a la mañana, en uno de los más importantes directores de Hollywood. Ganó el Oscar con su primera película, su siguiente trabajo fue una maravilla ¡y en cima está casado con a Kate Winslet! Los hay con suerte.

jueves, 25 de febrero de 2010

1998: El amor a escena

SHAKESPEARE IN LOVE

Título original: Shakespeare in love
Año: 1998
País: EE. UU.
Duración: 120 min.
Fecha de estreno en España: 12 de marzo de 1999
Director: John Madden
Guión: Mark Norman y Tom Stoppard
Música: Stephen Warbeck
Monaje: David Gamble
Fotografía: Richard Greatrex
Productores: Donna Gigliotti, Mark Norman, David Parfitt, Harvey Weinstein y Edward Zwick
Compañía: Universal Pictures/Miramax Films
Intérpretes: Gwyneth Paltrow, Joseph Fiennes, Tom Wilkinson, Geofrey Rush, Ben Affleck, Judi Dench, Imelda Stauton, Colin Firth et al.

Ganadora de 7 Oscar: película, guión, actriz, actriz secundaria, música, vestuario, dirección artística

En la Inglaterra del Siglo XVI dos teatros rivalizan entre sí. Uno de ellos es regentado por Henslowe, un hombre acosado por sus deudores, a quienes promete que tiene una obra nueva con la que podrán recuperar el dinero perdido. Logicamente es uan trola, pues no tiene ninguna obra y para colmo, su escritor, un tal William Shakspeare, ha perdido la inspiración. Una noche, cuando el dramaturgo persigue a un fabuloso actor para su nueva obra, conoce a Viola, una hermosa joven de alta cuna de la que sentirá fascinación. A pesar de que ella está a punto de casarse con un noble arruinado, los dos viven una intensa y secreta historia de amor, la cual servirá de inspiración al escritor para crear su obra más conocida: "Romero y Julieta".



1998 fue un año muy curioso para los Oscar, pues tres de las 5 nominadas eran filmes con una guerra como tema central. "La delgada línea roja", de Terrence Malick, uno de los mejores filmes de todos los tiempos, "Salvar al soldado Ryan", una cuasi obra maestra de Steven Spielberg, y "La vida es bella", un milagro cinematográfico de Roberto Benigni, se disputaban entre sí la ansiada estatuilla. Pero tanta guerra, tanta violencia y tanta tristeza debió pasar factura a los académicos, que prefirieron premiar a una comedia de enredo en lugar que un film bélico. La afortunada fue "Shakespeare in love", una simpatiquísima película.

Se puede discutir que el premio a la mejor película no lo mereciera (de hecho, el de mejor director fue para Spielberg), pero lo que sí merecía con creces era el premio por su guión. Aunque lleno de frases sacadas de las obras del escritor británico, también posee unos diálogos originales con una belleza y musicalidad tal que no tienen que envidiar a los poemas del propio Shakespeare. Junto a estas frases, la historia está llena de líos amorosos, enredos, peleas y engaños, al estilo de las comedias de enredo de los mejores dramaturgos. Así, "Shakespare in love" podría considerarse como una comedia digna de ser interpretada en un teatro.

Como en todas las obras teatrales, otro pilar fundamental son los intérpretes y esta película los tiene a puñados y todos lo hacen fenomenal. La gran colección de estrellas cinematográficas no sólo están para captar espectadores, sino que realizan un trabajo soberbio. Joseph Fiennes, hermano del también actor Ralph Fiennes, está muy convincente en su papel de un Shakespeare joven y apuesto, quizá un poco histriónico, pero eficaz. Ben Affleck y Geofrey Rush no están nada mal y Judi Dench, interpretando a la reina de Inglaterra, ganó el Oscar a la mejor actriz secundaria, siendo la única intérprete que ha ganado este premio representando un personaje que sale menos de 10 minutos en pantalla. Pero la que destaca por encima de todos es la guapísima Gwyneth Paltrow, hija predilecta de Talavera de la Reina y grandísima actriz, que realiza un papel inmenso, en el que tiene que hacer algo realmente difícil: interpretar a un intérprete, encima del sexo contrario. Es imposible no enamorarse de ella desde el primer momento.

A parte, la genial dirección artística, el vestuario y maquillaje, y sobre todo la magnífica banda sonora, merecedora con creces del Oscar, hacen de "Shakespeare in love" una auténtica delicia. Un filme muy simpático, vivaz y original, que contribuye a que la historia de amor, en lugar de resultar ñoña y repelente, resulte atractiva e interesante. Es cierto que no le llega a la altura del betún a "Salvar al soldado Ryan", pero eso no quiere decir que "Shakespeare in love" no sea un películón. Es que, simplemente, la obra de Spielberg es algo de otro mundo, inigualable.

miércoles, 24 de febrero de 2010

1997: El corazón del mar

TITANIC

Título original: Titanic
Año: 1997
País: EE.UU.
Duración: 186 min.
Fecha de estreno en España: 8 de enero de 1998
Director: James Cameron
Guión: James Cameron
Música: James Horner
Montaje: James Cameron, Conrad Buff y Richard A. Harris
Fotografía: Russell Carpenter
Productores: James Cameron y John Landau
Compañía: 20th Century Fox/Lightstorm Entertainment
Intérpretes: Kate Winslet, Leonardo DiCaprio Billy Zane, Kathy Bates, Frances Fisher, Bernard Hill et al.

Ganadora de 11 Oscar: película, director, montaje, fotografía, música, canción, montaje de sonido, efectos visuales, sonido, dirección artística, vestuario

Rose es una joven de la alta sociedad que es obligada a casarse con un acaudalado joven para mantenerla fortuna de la familia. A bordo del Titanic, el barco más grande y lujoso del momento, que le llevará hacia los EE.UU. para consumar su boda, conoce a Jack, un chico de tercera clase que consiguió los billetes en una apuesta. Rose ve en Jack el espíritu rebelde que a ella le falta, con lo que comienzan un romance prohibido, sin sospechar el trágico final que le depara al buque.

El proceso de realización de una película es laborioso y complejo. Meses, y en ocasiones años, de preparación para hacer un filme que puede ser un triunfo o un fracaso. Y es que el éxito de un filme no se sabe muy bien por donde vendrá, si por un actor, unos efectos visuales, o por todo el conjunto. Así, películas que podían haber pasado sin pena ni gloria se han convertido en iconos mundiales gracias a un factor determinante que hizo que el público se agolpara en las salas. Este es el caso de "Titanic", una grandísima película que sin embargo, de no ser por su joven protagonista, no habría alcanzado el éxito del que ha gozado.

Desde el momento en que "Titanic" se convirtió en el filme más taquillero de la historia surgieron los odios y las envidias hacia ella, acrecentados al ganar, en la ceremonia de 1998, el mismo número de Oscars que Ben-Hur. Este hecho lo utilizarán los pseudointelectuales para decir que sólo las obras maestras pueden ser odiadas y alabadas en extremo. Se equivocan. Todos ellos se equivocan, pues "Titanic" no es esa obra maestra que merezca los logros que ganó, ni tampoco esa basura cineatográfica e insoportable que todos pregonan.

No hay que negar que Cameron sea un grandísimo director, el mejor director de cine de acción del momento, y por lo tanto merece un mínimo de crédito. Es cierto que "Titanic2 fue su primera película que no era de acción, sino todo lo contrario, con lo que lo tenía difícil. Pero no tembló y realizó una película muy intensa, con planos realmente magistrales y una dirección firme. A pesar de que toda la acción se concentra en la última hora y media, a lo largo de toda la película se mantiene el ritmo, haciendo que el espectador no se aburra en ningún momento, a pesar de las más de tres horas que dura la película.

Parte del éxito se debe principalmente a un factor que siempre ha acompañado al director canadiense: los efectos visuales. Por medio de una dirección artística absolutamente perfecta, que recreó al milímetro el propio Titanic, y con unos efectos visuales de ultimísima generación, crea algunos planos, sobre todo al inicio del filme, que son absolutamente espectaculares. Cabe mencionar la parte inicial del filme, en el que se sirve de todos sus recursos para recrear la espectacularidad del barco en el que se desarrollan los hechos. Eso sí, salvo algún que otro gazapo, como la escena en la que cae una de las chimeneas, que se notan los FX de forma escandalosa, o cuando al final cogen a uno de los cadáveres que no es más que un maniquí de El Corte Inglés, el resto es de muchísima altura.

Pero James Cameron se jugaba mucho con este proyecto y el fracaso no era concebible. Por eso, como es un tipo muy listo, cogió a tres caras bonitas para interpretar los tres personajes principales. Billy Zane, el prometido de Rose, el malo de la historia, se encarga de hacer la vida imposible a los dos amantes de Teruel en un papel bastante correcto. La impresionantemente bella Kate Winslet, apenas superada la veintena, derrocha hermosura y talento en un personaje muy bien interpretado. Pero el más importante de todos, el crack mediático, es el compañero de la Winslet, un yogurín llamado Leo DiCaprio, que se convirtió, de la noche a la mañana, en un ídolo de masas y en el amor platónico de las colegialas de todo el mundo. Si a algo se debe el éxito del filme es que las niñas iban a ver la película cinco veces solo para verle a él. Recuerdo a una compañera de clase que me dijo que iba a ir a ver "Titanic" esa tarde por quinta vez y yo me quedé flipando. Nada de un fenomenal guión, una historia atrapante o unos efectos visuales deslumbrantes. Nada de eso. Sólo una cara guapa, suficiente para arrastrar a las masas en ese mundo controlado por la estética. ¡Que listo eres James!

Así que esas tenemos, una película muy buena y muy bien realizada, que a pesar de ser larguísima no aburre nunca. Sus minutos iniciales deslumbra, su última hora y media sobrecoge, y quizá sea la parte de la mitad, la del romance de Rose y Jack, la que flojea un poco más, convirtiendo el filme en algo un tanto ñoño. Si no fuera por el edulcoramiento de esa parte, y porque DiCaprio, a pesar de no hacerlo mal, estaba ahí para hacer de chico guapo y resulta un tanto absurdo a veces, el filme habría sido perfecto. De momento, se queda en una gran película, el regreso del cine de superproducción con una historia intimista (en esto se parece un poco a "Ben-Hur") y en todo un clásico del cine contemporáneo. Durante 12 años ha sido la más taquillera de la historia, superada únicamente por "Avatar", dirigida también por Cameron, ¿quién sino?

martes, 23 de febrero de 2010

1996: Amores que matan

EL PACIENTE INGLÉS

Título original: The english patient
Año: 1996
País: Gran Bretaña
Duración: 155 min.
Fecha de estreno en España: 19 de febrero de 1997
Director: Anthony Mingella
Guión: Anthony Mingella, según la novela homónima de Michael Ondaatje
Música: Gabriel Yared
Montaje: Walter Murch
Fotografía: John Seale
Productor: Saul Zaentz
Compañía: Miramax/Saul Zeantz Productions
Intérpretes: Ralph Fiennes, Kristin Scott Thomas, Juliette Binoche, Willem Dafoe, Naveen Andrews, Colin Firth et al.

Ganadora de 9 Oscar: película, director, actriz secundaria, montaje, fotografía, música, dirección artística, vestuario, sonido

Italia, finales de la II Guerra Mundial. A un hospital de campaña llega un misterioso hombre moribundo, con la piel calcinada a causa de un accidente de aviación. Ha perdido parte de la memoria y nadie sabe quién es, por eso Hana, una enfermera atormentada al creer que todas las personas a las que ama acaban muertas, se hará cargo personalmente de él. La mujer encuentra un antiguo campanario abandonado, con lo que decide llevar allí a su paciente. Estos dos personajes solitarios y atormentados encontrarán en ese lugar recuerdos del pasado y sensaciones que creían tener olvidadas.

Después de vivir 5 años en los que ganaron películas míticas, se pasó el relevo al cine romántico. En el 96, 97 y 98, el Oscar a la mejor película fue otorgado a filmes que narran una historia de amor como tema central, dato tremendamente curioso. La primera en iniciar esta tanda de cine pasteloso fue "El paciente inglés", película del recientemente desaparecido Anthoni Mingella, que baja bastante el listón con respecto a sus predecesoras.

No me entendáis mal. "El paciente inglés" no es una mala película. Está dirigida con un brío y una elegancia dignas de un maestro. Su fotografía del desierto puede rivalizar con "Lawrence de Arabia", filme del que no se pueden evitar comparaciones, y con una estética que la convierten en una película realmente hermosa. La bella música también contribuye a ello.

Además, la historia no sólo es de amor, sino que hay historias de espionaje y traiciones de guerra. Estas historias se nos cuentan en forma de flashback, iniciándose con el accidente del protagonista y desde ahí mostrándonos pinceladas del pasado, que vamos conociendo poco a poco.

Sin embargo, al igual que "Lawrence de Arabia", a pesar de su belleza y de su historia, es un filme tan lento que en algunos casos puede llegar a aburrir. Es una de esas películas en las que miras la hora un momento y para tu pesar te das cuenta de que sólo han pasado 15 minutos, mientras que a ti te han resultado una eternidad. Eso sí, no llega a aburrir del todo, gracias los continuos saltos temporales, la interesante trama secundaria, la propia historia de amor, bastante interesante, y la belleza hipnótica de sus imágenes.

En resumen, que a pesar de ser muy muy lenta y bastante larga, típico en el cine inglés, sus grandes interpretaciones, la maestría de Mingella y la hermosura de sus imágenes hacen de "El paciente inglés" una película bastante decente. Puestos a comparar, no alcanza la calidad que le hizo merecer los 9 Oscar a "El último emperador", a pesar de que esta haya ganado el mismo número.

1995: Tierra y libertad

BRAVEHEART

Título original: Braveheart
Año: 1995
País: EE.UU.
Duración: 170 min.
Fecha de estreno en España: 29 de septiembre de 1995
Director: Mel Gibson
Guión: Randall Wallace
Música: James Horner
Montaje: Steven Rosenblum
Fotografía: John Toll
Productores: Mel Gibson, Alan Ladd. Jr y Bruce Davey
Compañía: 20th Century Fox/Icon Productions
Intérpretes: Mel Gibson, Sophie Marceau, Patrick McGoohan, Catherine McCormack, James Cosmos, Brendan Gleeson et al.

Ganadora de 5 Oscar: película, director, montaje de sonido, música, maquillaje

Eduardo I de Inglaterra quiere dominar todas las islas británicas, pero tan sólo el reino de Escocia se resiste duramente a ser conquistado. Por eso, decide instaurar normas que favorezcan a los nobles escoceses para poder conquistar todo el territorio. Así, las tierras escocesas se ven llenas de milicias inglesas, que maltratan a los campesinos, apoyados por un gobierno tiránico. Este es el panorama que encuentra William Wallace, un joven escocés que vuelve a su tierra natal después de muchos años. Cuando las tropas inglesas asesinan a su esposa, Wallace decide vengarse, pero convierte esa venganza en una causa aún mayor: expulsar a los ingleses de sus tierras y conseguir la independencia de su amado país.


Tras "Bailando con lobos" y "Sin perdón", en 1995 vuelve a triunfar una filme en el que un actor de fama mundial se pone detrás de las cámaras. "Braveheart" fue la segunda película de Mel Gibson como director, y sin duda alguna, la mejor que jamás ha realizado, pues su fuerza y su belleza no han vuelto a alcanzar cotas tan altas.

Cuando uno ve películas como "la Pasión de Cristo" o "Apocalipto" se da cuenta que, a parte de la patochada de rodar películas hablando en idiomas desaparecidos, Gibson es un director con un gran talento estético. Eso se nota ya en "Braveheart", cuya estética, tanto en los decorados como en la inconmensurable fotografía, hacen de ella una película que, a pesar de ser sangrienta y violenta, es muy hermosa. Así, las escenas en las que se nos muestran los hermosos parajes escoceses, acompañadas de la mítica música de James Horner, producen un efecto hipnótico impresionante. No sólo en estas imágenes se nota la hermosa estética del filme, sino en las batallas, en las escenas en lugares cerrados y en muchas otras secuencias a lo largo de la película, fruto de una dirección artística impresionante.

Pero tampoco hay que menospreciar el talento de Gibson a la hora de dirigir, pues logra con "Braveheart" que tres horas de película pasen volando. Lo hace por medio de una dirección elegante e intensa a la vez, con imágenes muy violentas y con unas batallas tan bien rodadas que bien podrían considerarse como las mejores que se han rodado jamás. En este aspecto, parece que Gibson comete un error, al mostrarnos una batalla casi al inicio del filme. El director se arriesga con esto a que el resto del filme decaiga en intensidad, pues normalmente las batallas se dejan para el final. Pero el intento le sale genial y no sólo nos brinda una secuencia magistral y, afortunadamente para el espectador, interminable, sino que el ritmo no decae en ningún momento, habiendo tiempo para otra batalla más, igual de bien rodada que la anterior.

Así, "Braveheart" se convirtió en un auténtico fenómeno mundial. Un ejemplo que muchísimas películas épicas, como "El señor de los anillos", "Troya" o "300", han intentado imitar con fortuna dispar. Y es que "Braveheart" es un filme intenso, violento, potente y sucio, pero hermoso, elegante, épico y grandioso al mismo tiempo. Tiene una fuerza impresionante y una ambientación de esas de quitarse el sombrero. Todo esto, junto con la elegancia y el gusto estético de Gibson hacen de esta película una auténtica maravilla del cine épico de aventuras. Un filme que te hace salir del cine con la sensación de haber derrochado adrenalina por un tubo. Una auténtica experiencia que, si se ve en pantalla grande, se algo inolvidable.

sábado, 20 de febrero de 2010

1994: Cosas del destino

FORREST GUMP

Título original: Forrest Gump
Año: 1994
País: EE.UU.
Duración: 136 min.
Fecha de estreno en España: 23 de septiembre de 1994
Director: Robert Zemeckis
Guión: Eric Roth, según la novela homónima de Winston Groom
Música: Alan Silvestri
Montaje: Arthur Schmidt
Fotografía: Don Burgess
Productores: Wendy Finerman, Steve Tisch y Steve Starkey
Compañía: Paramount Pictures
Intérpretes: Tom Hanks, Robin Wright Penn, Gary Sinise, Mykelti Williamson, Sally Field, Rebecca Williams et al.

Ganadora de 6 Oscar: película, director, guión adaptado, actor, efectos visuales, montaje

La película narra las cinco últimas décadas de la historia de EE.UU. durante el siglo XX a través de los ojos de Forrest Gump, un disminuido psíquico del condado de Benbow, Alabama.

Hay ocasiones en las que, sin motivo aparente, unas películas se convierten en fenómenos sociales de magnitudes estratosféricas. Un año antes, "Parque Jurásico" supuso la fiebre por los dinosaurios en el mundo entero (todavía guardo una colección por fascículos sobre estos animales mesozoicos). Aquello era predecible, pues detrás estaba Spielberg, el creador de Indiana Jones. Pero fue un discípulo suyo el que al año siguiente dirigiese un film que revolucionaría la sociedad americana de la época. Se trataba de "Forrest Gump", una de ls películas más influyentes de la historia de los Estados Unidos.

El por qué de este éxito se debe fundamentalmente a la historia, que relata la última mitad del siglo XX en la historia de los EE.UU. Así el espectador se encuentra con Elvis, Vietnam, el movimiento hipi, el presidente Kennedy, el presidente Nixon, y un largo etcétera. Pero lo importante está en que todo esto se narra desde el punto de vista de un paria, de un disminuido psíquico, demostrando con ello que cualquier persona, por muy tonta que sea, puede lograrlo todo. El sueño americano que llaman por ahí.

Pero a parte de ser una exaltación de los valores yankis, eso sí, rodada muy elegantemente, también hay otro tema fundamental en la película, y este es el destino. Parece que desde "Regreso al futuro", Zemeckis se interesó por eso del destino y eso ha querido contar en esta película. Esa incógnita entre si el destino está escrito o se hace día a día se representa claramente en dos personajes. El primero en Forrest Gump, impresionante actuación de Tom Hanks que le valió su segundo Oscar consecutivo, logro que sólo han conseguido él y Sidney Lumet. El destino adverso está representado por el personaje más importante del filme, el teniente Damm, mi favorito, pues representa todo lo contrario. Es un hombre que, a diferencia de ese tradicionalismo que tiene la madre de Gump o el propio Forrest, este no piensa que exista el destino, ni Dios, tomando un tono pesimista que contrasta con el del protagonista. Por eso, su relación con Forrest me parece la más hermosa, pues son seres completamente distintos.

A parte de la historia y de lo entrañable de sus personajes, tanto el principal como los secundarios, hay otros aspectos dignos de mención en este filme. Uno de ellos son los efectos visuales. No son tan espectaculares como "Avatar" o "El señor de los anillos", pero ahí está su grandeza, que no se notan cómo están hechos. Los efectos visuales novedosos siempre han atraído a Zemeckis. Comenzó con la fantasía de "Regreso al futuro", siguió con "¿Quién engañó a Roger Rabit?" mezclando animación y actores reales y ahora le ha dado por la captura de movimiento, uno de los primeros en usar esta técnica, aunque viendo los resultados de "Avatar" debe estar tirándose de los pelos. En "Forrest Gump" estos efectos visuales alcanzan su punto más álgido en las falsas escenas de archivo, esas en las que coincide con Nixon, Kenedy, John Lenon y demás. No fue la primera película que usó esos efectos, pero sí la que los utilizó mejor. Impresionaron de tal modo esos efectos, que desde entonces todas las películas y series que los emplean los reconocen con el nombre de efectos FG (Efectos Forrest Gump).

En general "Forrest Gump" es una grandísima película, un filme muy muy emotivo que, a pesar de ser una película puramente americana, la sencillez de su argumento la hace comprensible para todo el mundo. La interpretación de Tom Hanks, que le lanzó al estrellato; los efectos visuales y la preciosa música de Alan Silvestri, para mí, la mejor banda sonora que ha compuesto nunca, hacen de la película de Zemeckis una auténtica gozada. Un clásico entre los clásicos.

jueves, 18 de febrero de 2010

1993: Un ángel en el infierno

LA LISTA DE SCHINDLER

Título original: Schindler's list
Año: 1993
País: EE.UU.
Duración: 187 min.
Fecha de estreno en España: 4 de marzo de 1994
Director: Steven Spielberg
Guión: Steven Zaillian, según la novela "El arca de Schindler", de Thomas Keneally
Música: John Williams
Montaje: Michael Kahn
Fotografía: Janusz Kaminski
Productores: Steven Spielberg, Branko Lustig y Gerald R. Molen
Compañía: Universal Pictures/Amblin Entertainment
Intérpretes: Liam Neeson, Ben Kingsley, Ralph Fiennes, Caroline Goodall, Jonathan Sagalle, Embeth Davidtz et al.

Ganadora de 7 Oscar: película, director, guión adaptado, montaje, fotografía, música, dirección artística

La película narra la historia de Oskar Schindler, empresario alemán perteneciente al partido nazi, que fue capaz de salvar la vida de 1100 judíos durante la II Guerra Mundial.

No cabe duda de que Steven Spielberg es el director más famoso de la historia. Sus películas más míticas, las cuales podría pasarme un día entero enumerándolas, han alcanzado tal éxito que en ocasiones, como en "Parque jurásico", ha condicionado la vida profesional de mucha gente, que decidió tras su visionado dedicarse a la paleontología. Sin embargo, a pesar de haber dirigido filmes como "E.T.", "Encuentros en la tercera fase" o la trilogía de Indiana Jones, a Spielberg le faltaba una película superior, un filme que callara muchas bocas, las bocas de los que decían que no sería capaz de dirigir una película profundamente dramática, las bocas de aquellos que afirmaban ser un director demasiado puritano. Entonces llegó 1993 y con él "La lista de Schindler" y los que tanto hablaban se quedaron sin palabras.

Y es que "La lista de Schindler" puede ser la película más arriesgada del director. Se nota que el filme trata un tema que le llega al corazón y saca todo lo que hay en él a la hora de dirigir. Como si de una especie de demonio interior se tratase, Spielberg se aleja del tono familiar de sus películas para recrear secuencias violentas, de sexo y desnudos sin que le tiemble el pulso. Son escenas desgarradoras por su dureza, de las que uno no se podrá quedar con una en particular (yo quizá me quede con la de los niños en los camiones).

A pesar de esto, el filme también posee una gran belleza, fundamentada básicamente en la elegancia que le proporciona el blanco y negro. Este fue uno de los mayores aciertos del filme, pues no sólo representa muy acertadamente la frialdad de las imágenes, sino que se acerca de forma más realista a los documentales de la época. Es decir, que mezcla realismo con estética, en un impresionante trabajo de Janusz Kamisnki, que fue la primera de una larga lista de películas en las que colaboró con Spielberg.

En el terreno interpretativo hay que destacar a un Liam Neeson que se come a todos con patatas. A pesar de que Ben Kingsley y Ralph Phiennes literalmente lo clavan, es Neeson el que se lleva la palma en la que puede ser su mejor interpretación de su carrera. Es un papel muy difícil, pues tiene que interpretar a un empresario que debe caer bien a todo el mundo, tanto a los judíos como a los nazis, cambiando de opinión cada vez. Su evolución de un hombre atractivo que se lleva a todos de calle (la secuencia inicial de la fiesta es simplemente magistral) hasta un hombre que se desprende de lo material a favor de los que sufren. La parte del final, en la que se lamenta de no haber salvado a una persona más, me ha parecido la mejor de todo el filme, pues mientras que a lo largo de la película daba la impresión de que todo lo hacía para su propio beneficio, ahí se demuestra que, al menos en el último minuto, lo hizo sólo por complacer a los demás.

Y la película sería perfecta si hubiera terminado aquí. Pero claro, es Spielberg, y tras un alarde de crudeza cinematográfica, la ñoñería del auténtico Spielberg tenía que salir a relucir. En un alarde de autocomplaciencia, muestra a los judíos liberados en la actualidad, dejando piedras en la lápida de Schindler. Esta parte contrasta completamente con el resto del filme, tanto en el tono como en estética (está rodada en color), y está puesta sólo para emocionar o como mero homenaje, pero es completamente prescindible. Pero este es un pequeño fallo en relación a los miles de aciertos del filme.

No sé si será una obra maestra, o si será una de las mejores películas jamás rodadas, o una de las más desgarradoras, pero ver una película con la sensación de estar a punto de llorar durante casi tres horas no lo logran muchos filmes. Desgraciadamente, ese año el Oscar al mejor actor se lo quitó Tom Hanks, un actor de comedietas que hizo de homosexual. Como muestra de solidaridad con este colectivo y como creían que un actor así no iba a ganar ninguno más, le dieron el premio al mejor actor. Ninguno sospechaba lo que iba a ocurrir al año siguiente.

martes, 16 de febrero de 2010

1992: El antiwestern

SIN PERDÓN

Título original: Unforgiven
Año: 1992
País: EE.UU.
Fecha de estreno en España: 25 de septiembre de 1992
Director: Clint Eastwood
Guión: David Webb Peoples
Música: Lennie Niehaus
Montaje: Joel Cox
Fotografía: Jack N. Green
Productor: Clint Eastwood
Compañía: Warner Bros./Malpaso Poroduction
Intérpretes: Clint Eastwood, Gene Hackman, Morgan Freeman, Richard Harris, James Woolvett, Saul Rubinek, Frances Fisher, Anthony James, Anna Thomson et al.

Ganadora de 4 Oscar: película, director, actor secundario, montaje

En Big Wiskey, un pequeño poblado del oeste de EE.UU., un forajido ha rajado la cara de una prostituta debido a un pequeño incidente. Como no ha muerto nadie y no era un bandido peligroso, Little Bill, el violento sheriff del lugar, les deja marchar, imponiéndoles una multa irrisoria. Incrédulas por la forma de actuar del sheriff, las meretrices deciden reunir un botín de 1000$ y pagárselos al hombre que mate a los que hicieron semejante fechoría. La recompensa llega a oídos de William Munny, el más peligroso y desalmado pistolero que anduvo por el antiguo oeste. Pero Will ya no es ni la sombra de lo que fue antaño. Totalmente reformado, deberá sacar adelante a sus dos hijos y a su granja, debido al fallecimiento de su esposa, la que logró alejarle de las armas y de todo ese mundo de perversión. Pero las cosas están difíciles desde que ella murió y necesita el dinero para comenzar de cero, así que Will no duda en volver a enfundarse las armas y resucitar el pistolero que estaba dormido en su interior.

Según las fuentes oficiales, han sido 3 los western que han ganado el Oscar a la mejor película, pero si he de ser sincero, de todas ellas solo reconozco una como tal. "Bailando con lobos", a pesar de desarrollarse en el oeste y aparecer indios, no es un western, pues no cumple con las convenciones del género. "Cimarrón", aunque sí se la pueda considerar un filme del oeste, sobre todo en su primera mitad, es más un filme histórico sobre el origen de la ciudad de Oklahoma que una peli del oeste como las que echan por las tardes en Telemadrid. Así que, de esas tres, tan sólo una puede considerarse 100% un western. Lo curioso es que "Sin perdón", la película a la que me refiero, no es precisamente un ejemplo del género, sino todo lo contrario: un filme que critica duramente todas las películas del oeste, lo que se conoce como un "western decadente".

Al igual que hiciera años después con "Gran Torino", Eastwood, uno de los directores más admirados actualmente, rueda una película para criticar una etapa de su vida o, mejor dicho, de su trabajo. El director reflexiona profundamente no sólo sobre todas las películas a las que se ha dedicado toda su vida, sino a una época mítica de la historia de su país. Y lo hace centrándose en el tema del a violencia, en la imposibilidad de abandonarla en un mundo tan salvaje como el oeste americano. Así tenemos personajes como el de Munny, que a pesar de ser el hombre más desalmado del mundo, deja de matar porque lo considera horrible, algo impensable en un vaquero de las pelis clásicas del género. Además, es todo un caballero, padre de familia, honrado, limpio. Incluso fiel a su mujer, aunque según mi punto de vista, en el momento en el que decide volver a matar, deja de serle fiel.

A lo largo del filme hay más personajes que representan esa antítesis del western clásico, como el de Kid, el prototipo de vaquero que a parte de ser miope no ha matado ni una mosca. También está el papel de Bob el Inglés, interpretado brillantemente por Richard Harris. El hombre inglés que se cree superior por ser británico, al que le parece bien matar, pero no hacerlo por cosas tan banales como una persona corriente o un presidente. Es un papel muy breve, completamente prescindible en la trama pero fundamental como crítica y para comprender la forma de actuar del personaje de Little Bill, el violento sheriff del lugar, que no acepta que la gente lleve armas de fuego en su ciudad para evitar muertes y masacre, cuando a parte de no lograr evitarlo, consigue empeorarlo todo, además de que él es el más salvaje de todos.

Del resto de apartados, destacar por ejemplo, la fotografía, con un prólogo y un epílogo preciosos, o la ambientación, así como la fenomenal dirección de Eastwood, que logra una intensidad y un ritmo impresionantes, no ya en las secuencias de acción, sino a lo largo de toda la película. Así que "Sin perdón", no sólo es un western, ni tampoco es un filme que da la vuelta completamente al género, sino una película intensa, muy entretenida y con una gran belleza. Si tiene todo esto y encima te hace pensar, no cabe duda de que "Sin perdón" es un filme de altura y una de las mejores películas de toda la historia del cine, por su calidad y por lo que significa.

domingo, 14 de febrero de 2010

1991: El horror

EL SILENCIO DE LOS CORDEROS

Título original: The silence of the lambs
Año: 1991
País: EE.UU.
Duración: 113 min.
Fecha de estreno en España: 6 de septiembre de 1991
Director: Jonathan Demme
Guión: Ted Tally, según la novela homónima de Thomas Harris
Música: Howard Shore
Montaje: Craig McKay
Fotografía: Tak Fujimoto
Productores: Edward Saxon, Kenneth Utt y Ron Bozman
Compañía: Orion Pictures
Intérpretes: Jodie Foster, Anthony Hopkins, Scott Glenn, Ted Levine, Anthony Heald et al.

Ganadora de 5 Oscar: película, director, guión adaptado, actor, actriz

Clarice Starling es una aprendiz del FBI que es requerida por un superior para que interrogue al psicópata Hannibal Lecter, un antiguo psiquiatra que tras matar a sus víctimas se las comía. Lo que Clarice suponía una mera prueba para su aprendizaje, resulta ser un medio para dar con Bufalo Bill, un asesino en serie que está sembrando el terror en el país, pues parece que el doctor Lecter conoce su identidad.

Tras los años 80, un tanto regularos, llegaron los 90, que sí superaron la anterior década, pero que da la casualidad de que todas las buenas películas están en los primeros años, mientras que al final la calidad decae. Así, se puede decir que la década de los 90 es la que tiene más concentraciones seguidas de obras maestras de la historia de los Oscar, por lo menos durante cuatro años consecutivos. Dejando de lado "Bailando con lobos", un buen filme pero que no merece el calificativo anteriormente mencionado, la primera de todas estas obras superiores del séptimo arte es "El silencio de los corderos", un filme sobrecogedor, intenso y brutal.

"El silencio de los corderos" es, de momento, el último de los tres filmes que han ganado los 5 Oscar considerados los más importantes, y todos ellos con gran merecimiento. El guión es genial, lo que suele ser típico en las películas basadas en libros, y los actores también. Joddye Foster, una actriz que a mi nunca me ha gustado, está genial y la interpretación de Hopkins es una de las más míticas de la historia del cine.

Pero lo que más destaca de la película, a parte de la interpretación de Hopkins, es la dirección de Demme. El filme no sólo está muy bien dirigido, con secuencias que son realmente espectaculares, como la de la fuga o la de la casa del malo, con ese montaje paralelo que nos engaña a todos, sino que a través de los planos, el director también contribuye a crear esa tensión y ese ambiente tan siniestro. No sólo la decoración o la tensa música de Howard Shore ayudan a ambientar el filme, sino que el director, por medio de unos diálogos en los que los actores miran de frente a la cámara, ayudan a dar ese tono siniestro y extraño.

En definitiva, que "El silencio de los corderos" es una obra maestra. Un filme sucio, tenso, fascinante, con grandísimas interpretaciones, una mejor dirección y un personaje como el de Hannibal Lecter que ha pasado a los anales del cine. De hecho, se han realizado otras tantas secuelas, pero no alcanzaron el frescor y la calidad de este filme. Una gran película para los primeros años de los 90. Y lo mejor estaba aún por llegar...

viernes, 12 de febrero de 2010

1990: Los milagros existen

BAILANDO CON LOBOS

Título original: Dancing with wolves
Año: 1990
País: EE.UU.
Duración: 173 min.
Director: Kevin Costner
Guión: Michael Blacke
Música: John Barry
Montaje: Neil Travis
Fotografía: Dean Semler
Productor: Kevin Costner y Jim Wilson
Compañía: Orion Pictures/Tig Productions
Intérpretes: Kevin Costner, Mary McDonnell, Graham Greene, Rodney A. Grant, Tantoo Cardinal, Robert Pastorelli, Maury Chaykin, Wes Studi et al.

Ganadora de 7 Oscar: película, director, guión adaptado, montaje, música, fotografía, sonido

El teniente John Dumbar es un militar del ejército confederado que, debido a una lesión y en honor a los servicios prestados, le encomiendan vigilar un fuerte que está en mitad de la nada, en plena frontera con le territorio de los indios. Pero cuando llega allí descubre que el fuerte está abandonado y tendrá que esperar la llegada del pelotón, a pesar de la presencia hostil de los nativos. Sin embargo, al cabo de unos cuantos encuentros, Dumbar descubre que los indios no son como se pensaba, sino humanos como cualquier otro, con lo que surge en ellos una curiosa amistad.

Hay un sketch de "Muchachada Nui", protagonizado por un cómico zombi, el cual enumera las ventajas de ser un muerto viviente. Una de ellas es que cuando va al cine la gente se va corriendo y no tiene que esperar cola. Eso sí, siempre y cuando no sea de Kevin Costner, porque entonces, directamente, no hay cola. Y es que Costner, famoso por ser un guaperas delante de las cámaras y hacer pelis bastante malas detrás de ellas, dirigió en su debut una auténtica belleza de película: "Bailando con lobos".

El filme narra una historia de tolerancia con otra raza y otro mundo. Seguro que os sonará a cierta película estrenada estas navidades. Y es que, si a algún film se parece "Avatar", a parte de a Pocahontas, es a "Bailando con lobos". Eso sí, la película de Costner tiene un mejor guión (basado en una novela), y nada de efectos visuales. Además, se nota que al director le apasionaba la historia, pues tiene unos planos muy cuidados, logrando una película muy bien rodada y que, a pesar de las 3 horas de duración, no se hace aburrida en ningún momento.

Los actores están muy bien, sobre todo Kevin Costner, que se nota que vive el papel. Y también Graham Greene, actor nacido en Canadá y que sorprende con un perfecto acento indio.Aspectos como la preciosa música de John Barry o la hermosa fotografía, ayudan a que "Bailando con lobos" sea la gran película que es.

Sin embargo, al igual que pasó con "Gente corriente", también la película de un actor-director, también su ópera prima, un filme de Martin Scorsese se quedó sin ganar el Oscar. Y no es una película cualquiera, sino "Uno de los nuestros", considerado uno de los mejores filmes de gangsters de la historia, manteniendo un duro pulso con "El padrino". Por esto, a pesar de que "Bailando con lobos" sea un gran filme, trate un tema muy interesante y sea un clásico del cine contemporaneo, el Oscar me parece totalmente injusto. Dicen que a la tercera va a la vencida, pero no fue así para el maestro de Queens.

PD: Teniendo en cuenta que a los de la Academia de Hollywood no le gusta premiar a dos películas que sean iguales (por eso no ganó "El pianista" ni "El curioso caso de Benjamin Button"), regla no escrita de los Oscar, no creo que "Avatar" logre el premio a la mejor película.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Ganadores premios Annie 2010

El pasado sábado 6 de febrero se dieron los premios de la Sociedad Internacional de Cine de Animación, o lo que es lo mismo, los premios Annie, los más importantes galardones para el mundo de la animación. Y este año ha sido un éxito rotundo de Disney pues tanto "Up", ganadora de los dos premios más importantes (película de animación y director), como "Tiana el sapo", con 3 premios, han sido las grandes triunfadoras de esta edición. Eso sí, sin dejar de lado a "Los mundos de Coraline", que también obtuvo 3 premios.

Tampoco hay muchas sorpresas. El resto de categorías en las que no ha ganado ninguna de estas tres pelis han sido el de mejor guión para "Fantastic Mr. Fox" y el de mejor storyboard para "Monstruos contra alienígenas". El español Daniel López Muñoz no ha conseguido el premio al mejor diseño de personajes, arrebatándoselo Shane Pigmore por la peli de Focus Features.

Nada más, os dejo el enlace con la página oficial y todos los premios, tanto de televisión como de cine.

PREMIOS ANNIE 2010 (Nominados)

Mejor película de animación
Up (Disney/Pixar)
Tiana y el sapo (Walt Disney Animations)
Lluvia de albóndigas (Sony Pictures Animation)
Los mundos de Coraline (Focus Features)
Fantastic Mr. Fox (20th Century Fox)
The secret of Kells (Cartoon Saloon)

Mejor director
Wes Anderson (Fantastic Mr. Fox)
Pete Docter (Up)
Christopher Miller y Phil Lord (Lluvia de albóndigas)
Henry Selick (Los mundos de Coraline)
Hayao Miyazaki (Ponyo en el acantilado)

Mejor guión
Wes Anderson y Noah Baumbach (Fantastic Mr. Fox)
Pete Docter, Bob Peterson y Tom McCarthy (Up)
Timothy Hide Harris y David Bowers (Astro Boy)
Christopher Miller y Phil Lord (Lluvia de albóndigas)

Mejor guión gráfico
Sharon Bridgeman (Astro Boy)
Chris Bytler (Los mundos de Coraline)
Ronnie del Carmen (Up)
Tom Owens (Mosntruos contra alienígenas)
Peter Sohn (Up)

Mejor voz
Jen Cody: voz de Charlotte en "Tiana y el sapo"
Dawn French: voz de Miss Forcible en "Los mundos de Coraline"
Hugh Laurie: voz del Dr. Cockroach en "Monstruos contra alienígenas"
John Legizamo: voz de Sid en "Ice Age 3: el origen de los dinosaurios"
Jenifer Lewis: voz de Mama Odie en "Tiana y el sapo"

Mejor diseño de personajes
Daniel López Muñoz (Up)
Shane Pigmore (Los mundos de Coraline)
Shannon Tindle (Los mundos de Coraline)

Mejor animación de personajes
Andreas Deja (Tiana y el sapo)
Eric Goldberg (Tiana y el sapo)
Travis Knight (Los mundos de Coraline)
Daniel Nguyen (Up)
Bruce Smith (Tiana y el sapo)

Mejores efectos animados
Scott Cegielski (Monstruos contra alienígenas)
Alexander Feigin (Número 9)
Eric Froemling (Up)
Tom Kluyskens (Lluvia de albóndigas)
James Mansfield (Tiana y el sapo)

Mejor música
Bruno Coulais (Los mundos de Coraline)
Michael Giacchino (Up)
Joe Hisaishi (Ponyo en el acantilado)
John Powell (Ice Age 3: el origen de los dinosaurios)

Mejor diseño de producción
Christopher Apphelhans (Los mundos de Coraline)
Ian Gooding (Tiana y el sapo)
Tadahiro Uesugi (Los mundos de Coraline)
Christopher Vacher (Número 9)

lunes, 8 de febrero de 2010

1989: Sí podemos conducir por ti

PASEANDO A MISS DAISY

Título original: Driving Miss Daisy
Año: 1989
País: EE.UU.
Duración: 94 min.
Fecha de estreno en España: 16 de marzo de 1990
Director: Bruce Beresford
Guión: Alfred Uhry, según su propia obra teatral del mismo título
Música: Hans Zimmer
Montaje: Mark Warner
Fotografía: Peter James
Productores: Richard D. Zanuck y Lili Fini Zanuck
Compañía: Warner Bros./Zanuck Company
Interpretes: Morgan Freeman, Jessica Tandy, Dan Aykroyd, Patti Lupone, Esther Rolle et al.

Ganadora de 4 Oscar: película, guión adaptado, actriz, maquillaje

Tras sufrir un pequeño accidente de coche sin consecuencias graves, el hijo de Daisy Werthan, una rica anciana del sur de EE.UU., decide contratar los servicios de un chófer negro para que lleve en coche a su madre. A pesar de las negativas de la señorita Daisy, ella y Hoke, que así se llama el conductor, comienzan con el tiempo a comprenderse entre ellos, llegando a tener una profunda amistad.

Después del triunfo de "Rainman", los años 80 se despedían con otra película de corte intimista, más centrada en los sentimientos que en alardes cinematográficos. En este caso le tocó el turno a "Paseando a Miss Daisy", una tierna cinta sobre la amistad, la tolerancia y la vejez.

La película, como digo, tampoco es que tenga muchos alardes técnicos, con lo que se centra en la historia, que circula en torno a tres personajes: Miss Daisy, fenomenalmente interpretada por Jessica Tandy, la actriz más anciana hasta la fecha en ganar el Oscar a la mejor actriz; Hok representado por Morgan Freeman, el actor al que todos querríamos tener como padre de lo majete que es; y el hijo de miss Daisy, que interpreta Dan Aykroyd, protagonista de esa obra maestra titulada "Los Caraconos", que interviene en la mayoría de los blockbusters de los 80. Los tres están estupendos, especialmente los dos primeros, que rebosan química y carisma por todos los lados. Ellos son el pilar de la película, pues es su relación la que se narra en la cinta.

A parte de las interpretaciones, hay que destacar otros aspectos, como el maquillaje, muy logrado o sobre todo, la fabulosa música de Hans Zimmer, que se estaba ganando a pulso la popularidad de la que goza hoy en día. Para todos aquellos que le critican porque todos sus temas son iguales, les pido escuchen la música de "Madagascar", "El rey león" o incluso la de esta película, a ver si se parece a las de "Gladiator", "El caballero oscuro" o "Piratas del caribe".

Sin embargo, se le puede poner un pero, y ese es su final. O mejor dicho, su no final, pues la película termina de una forma un tanto extraña, al menos para mí, y te deja con la sensación de que falta más, de que nada ha acabado... ¿o quizá eso es lo que nos quiere decir el director? Puede ser, pero eso no quita que te deje con un sentimiento de que se han quedado cortos.

En resumen, "Paseando a Miss Daisy" es una película preciosa, con una historia muy bonita, un mensaje muy importante pero una técnica que, aunque es más elaborada que la de "Rainman", tampoco es que sea para tirar cohetes. Lo dicho, una preciosa historia para una buena película.